La Guardia Civil entra en la vivienda de Mora donde se produjeron los hechos
La Guardia Civil entra en la vivienda de Mora donde se produjeron los hechos - EFE

Le piden prisión permanente revisable por matar a puñaladas a su esposa indefensa

Apuñaló hasta la muerte a la mujer, que «no podía huir o defenderse» por una enfermedad incapacitante, dice el Fiscal

ToledoActualizado:

A partir del próximo lunes, 8 de abril, y por espacio de cuatro días, se celebrará en la Audiencia Provincial de Toledo el juicio, con jurado popular, contra J.R.G.S, acusado por el Ministerio Fiscal de un delito de asesinato con alevosía de género sobre una persona especialmente vulnerable por razón de enfermedad, su esposa, C.M.T.C, que falleció a consecuencia de las puñaladas que le asestó su marido el 5 de febrero de 2017 en la localidad toledana de Mora, por lo que concurren en este caso las circunstancias agravantes de parentesco y por cometer el hecho por razones de género.

Por ello, el Fiscal impone al acusado la pena de prisión permanente revisable, con la accesoria de inhabilitación absoluta durante la condena y la inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad de la hija menor que tenía en común con la víctima, así como a la pena de prohibición de aproximación a menos de 300 metrosl lugar de residencia o cualquier otro lugar frecuentado por la misma por un periodo superior a 6 años al de la duración de la pena de prisión impuesta, así como a la prohibición de comunicación con la misma por cualquier medio conocido durante el mismo periodo. Asimismo, al acusado se le impondrá la medida de seguridad de libertad vigilada, que se ejecutará con posterioridad a la pena privativa de libertad por un tiempo de diez años, y no podrá comunicarse ni acercarse tampoco a los padres, la hija y la hermana de la fallecida.

Según el relato de los hechos que consta en la petición fiscal, facilitada a ABC por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, el 5 de febrero de 2017, el acusado se hallaba en su domicilio de la localidad de Mora, donde vivía con su mujer, la hija de 4 años que tenían en común, los padres de su esposa, la hermana de esta y el hijo de esta, de pocos meses de edad.

Ese día, sobre las seis de la tarde, la mujer acudió al baño situado en la habitación, el único baño acondicionado frente a las limitaciones de movilidad de la mujer. «Comoquiera que el acusado se molestó porque (la esposa) entrara y le despertara, «con ánimo de dominación machista comenzó a insultarla y amenazarla diciendo ‘hija de la gran puta, zorra, te voy a matar, tú no vas a hacer los años', tras lo cual el acusado acudió a la cocina y cogió un cuchillo de 16 centímetros de longitud, para ir después al salón donde estaba ya su mujer, y allí, ejerciendo una dominación machista y con ánimo de acabar con su vida..», y sabiendo de «la imposibilidad de ella de huir o defenderse, le asestó dos puñaladas clavando el cuchillo en el tórax en toda su longitud hasta la empuñadura, y una tercera puñalada que afectó a la mano de la víctima, causándole la muerte casi inmediata al afectar las primeras puñaladas al pulmón y al corazón, y ello a pesar de los intentos de reanimación de los equipos médicos que se trasladaron al lugar».

La víctima, en el momento del fallecimiento, padecía la enfermedad de Menier, que le producía graves problemas de deambulación, de equilibrio, dolor crónico y ataxia sensitiva (que dificultaba la ejecución fluida y exacta de movimientos), y que había dado lugar a otras complicaciones médicas como disfagia, impidiendo una alimentación normal debiendo hacerlo con comida triturada.

Tenía reconocida un grado de minusvalía del 85% por la Consejería de Bienestar Social de Castilla-La Mancha, al precisar durante las 24 horas del día la ayuda de una tercera persona para atender a sus necesidades de medicación, alimentación, deambulación, aseo y vestido.

El acusado deberá indemnizar a los padres de la víctima en la cantidad de 150.000 euros para cada uno de ellos por el fallecimiento de su hija. Igualmente, deberá indemnizar a la hija que tenían en común con 200.000 euros y a la hermana de la víctima con 90.000 euros.