ARTES&LETRAS CASTILLA-LA MANCHA

Fotoversos

Por Jesús Maroto y Jesús Guío

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Sus diecisiete años

le parecieron demasiado.

Pidió ayuda

y encontró rechazo

y listas de espera.

No pudo superar el miedo,

ni escribiendo un libro

que lo expulsara de su cuerpo.

Ese miedo

que sintió en aquel sombrío callejón

donde fue violada.

Ese miedo

que se instaló para siempre

en su cerebro,

en cada palmo de su piel,

en su vida entera.

No vivo desde hace mucho tiempo,

sobrevivo, y ni siquiera eso,

dejó escrito antes

de dejar de alimentarse,

y morir.

Noa no es ejemplo de nada, ´

sólo se merece unos versos,

estos, o cualquier otros,

que maldigan el maldito miedo que la mató.

Ese miedo

que puede provocar

un sufrimiento insoportable.

Ese miedo

que no puede explicarse

si no se padece.

Si no se lleva dentro.

Para Noa Pothoven