Patricia Franco, durante la entrevista
Patricia Franco, durante la entrevista - ANA PÉREZ HERRERA

Patricia Franco: «Lo que más preocupa a este gobierno es acabar con el desempleo de larga duración»

Entrevista con la consejera de Economía, Empresas y Empleo

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-En el terreno del empleo los datos marcan una evidente y prolongada mejora, aunque cuando esto sucede todos quieren apuntarse el tanto ¿realmente de quién es el mérito?

-El mérito es de todos. No somos un gobierno que nos estemos poniendo la medalla, primero porque todavía no es el momento ya que queda trabajo por realizar y hasta que no veamos que los niveles de desempleo sean razonables no se va a dar por satisfecho. No creo que sea mérito del gobierno regional, o de los sindicatos o empresarios, sino del conjunto de la sociedad. Castilla-La Mancha, por primera vez, a pesar de que la situación sigue siendo difícil, está afrontando el futuro con optimismo. Eso antes no lo veía, pero ahora sí lo veo en el ánimo empresarial, con independencia de que algunos lo estén pasando mal y cierren con cuentas de resultados negativas, pero ahora también están empezando a tirar del empleo. Por un lado el sector privado ya no piensa solo en recortar personas, y por otro el gobierno regional ha hecho un esfuerzo con el pacto por la recuperación económica y el pacto social que se firmará. Pero insisto, el gobierno solo no podría haberlo hecho. Por ejemplo, el Plan de Empleo tiene un marcado carácter social y no lo hemos hecho solos, sino con ayuntamientos y diputaciones provinciales, y parece que también molesta que el reparto presupuestario sea también compartido.

-La crítica habitual en esta mejora estadística del empleo es que son puestos de mala calidad. ¿Comparte esta opinión o pone algún matiz?

-Vemos que el empleo se va recuperando y eso es algo innegable; quien diga lo contrario es casi un insulto a la inteligencia. Pero no solo está bajando el desempleo, sino que está subiendo la ocupación. Lo que más me preocupa es incorporar a la gente al mercado de trabajo porque cuando una persona lleva en el paro no dos años sino cinco o seis y tiene 45 o 50 años es muy difícil reengancharse al mercado laboral. Por tanto, a este gobierno lo que más le preocupa ahora es sacar a la gente de esa situación de desempleo de larga duración, que es de difícil digestión por el mercado laboral, y una vez que consigamos quitar ese tapón y empiece a haber otra vez actividad, entonces el gobierno tendrá que virar su objetivo en cuanto al empleo y apostar por que el trabajo sea estable, aunque también lo estamos haciendo con ayudas a la contratación indefinida tanto de jóvenes y la que salga ahora de mayores de 45 años. Pero está claro que no es suficiente y que en la medida que la situación económica sea la de un crecimiento de cinco o seis años el propio sector privado va a ir tirando del mercado laboral con otro tipo de contrataciones.

-Hay quien dice que es la actual reforma laboral la que ha propiciado esta situación de mayor empleo y otros que es francamente mejorable. ¿Cuál es su opinión?

-Hay opiniones para todos los gustos. Por poner un caso que todo el mundo lo pueda entender, la reforma laboral es lo que ha propiciado que el personal de seguridad de la Junta haya tenido que manifestarse porque las condiciones laborales han cambiado con respecto a antes. Esto antes de la reforma laboral de 2012 no hubiera sido posible, ya que hubieran seguido manteniendo sus condiciones de trabajo. Luego habrá que analizar si algo ha traído de bueno la reforma laboral y desde luego lo malo habrá que adaptarlo a las necesidades concretas del mercado y de las personas. Igual que una empresa apuesta por fidelizar a sus clientes cada vez que alguien consume un producto, también tendremos que fidelizar a nuestras personas en las empresas e instituciones. Las empresas que están trabajando mucho con sus recursos humanos y están siendo cuidadosas con las personas eso revierte en los resultados, lo tengo muy claro.

-También se discute la eficacia real que pueden tener los planes de empleo municipales. ¿cree que un trabajador puede encauzar su vida laboral a través de estos planes?

-Lógicamente no, porque si estamos hablando de que necesitamos trabajos a largo plazo, no precariedad ni temporalidad, no parece el mejor escenario para la inserción laboral de las personas. Pero también debo decir que la crisis aguda que hemos sufrido ha cambiado el modelo de planes de empleo frente al que había antes de la crisis sin tantas personas cualificadas desempleadas. Hemos visto un cambio tanto en los perfiles de las personas que han sido beneficiarias de los planes de empleo, muchos procedentes de la construcción con una alta cualificación y capacidad que se ha visto de un día para otro pasando de cobrar 3.000 euros a cero y además a llevar dos o tres años sin prestación. Por tanto, todo esto ha supuesto un cambio en la gestión de los planes de empleo por parte de los ayuntamientos, que han sido capaces de buscar soluciones. Así, hemos visto planes para la recuperación de espacios municipales y adecentamiento de calles que antes no eran posibles sin los planes de empleo porque no había recursos, pero también hay proyectos de carácter social como la atención a personas dependientes, en el ámbito del turismo y su dinamización en zonas rurales. Hay gente que me ha dicho que ha vuelto a recuperar la sonrisa y las ganas de despertarse por la mañana. Solo eso, ver que una persona con capacidad y ganas de trabajar, que lleva cinco años excluido del mercado laboral, de repente recupera la ilusión ya me merece la pena. Las críticas tendrá que seguir habiéndolas, pero creo que los planes de empleo sinceramente se han trabajado bien. No es la solución para muchas personas, pero hemos conseguido romper años de inactividad de muchas personas y su afectación a la vía familiar. Y que se sientan con la fuerza de ir a una entrevista de trabajo, que antes no la tenían. Yo le digo a los empresarios que ojalá no fueran necesarios estos planes. Lo mejor para el gobierno sería que el día de mañana no haya necesidad de poner en marcha un plan extraordinario por el empleo porque significaría que el mercado privado tira.

-A ciertos niveles, aparte de las ayudas para el empleo se habla también de otras como la renta básica ¿qué le parece esto?

-Es un proyecto que teníamos también con Podemos en la aprobación del presupuesto de 2017, que era garantizar una renta mínima a las personas de Castilla-La Mancha para las que habíamos establecido junto con Podemos un itinerario que parecía bastante razonable, que era que la primera puerta de entrada de las personas que necesitan una renta mínima para tener una vida digna pasaba por el empleo, porque así también movemos el mercado laboral. De ahí pasaban a otro tipo de puertas que tenían que ver con los servicios sociales. Ahora este Plan de Garantía de Renta queda supeditado a la negociación con Podemos.

-Al ser esta una condición presupuestaria básica de Podemos me imagino que le sorprendería luego su oposición al presupuesto.

-Sí, me sorprendió mucho porque no estoy acostumbrada a estas reacciones en el ámbito político.

-¿Y por qué ocurrió lo que ocurrió?

-Pues porque pesaron más otras cosas que creo son partidistas. No lo sé catalogar. La reacción de Podemos en los presupuestos de 2017 teniendo en cuenta los pasos que habíamos dado hacia la izquierda que exigía Podemos, con un incremento de 300 millones que básicamente iban dedicados a la recuperación de nuestros servicios sociales, la educación y la sanidad, no he acabado de entenderla. Y sobre todo las formas. No se pueden permitir esas formas en la política actual porque aquí estamos para prestar servicio y para dar respuestas a los ciudadanos. Las paralizaciones con premeditación y alevosía creo que no funcionan para dar esas respuestas a los ciudadanos. Las negociaciones sí.