Paco Núñez posa en la sede de su partido
Paco Núñez posa en la sede de su partido - A. Pérez

Paco Núñez: «Page está agotado; quedó claro en el debate»

El candidato del PP a la Junta de Castilla-La Mancha destaca, como medidas estrella de su programa electoral, la reducción de las listas de espera al 50 por ciento y una bajada generalizada de los impuestos

ToledoActualizado:

Paco Núñez (Almansa, 1982) es un hombre ante la oportunidad de su vida: ser presidente de Castilla-La Mancha. A pesar de su juventud, apenas 37 años, ya ha dirigido la Diputación de Albacete (2011-2015) y fue alcalde de su pueblo siete años, hasta septiembre de 2018, cuando los afiliados del PP le elegieron sucesor de María Dolores de Cospedal.

Núñez lucha por desligarse de la extodopoderosa líder, a la que nadie menciona en el nuevo PP, a la vez que intenta darse a conocer a la sociedad castellano-manchega. Su agenda es la de un correcaminos, con una media de seis actos al día. Este martes empezó en Herencia y la ruta siguió por Moral de Calatrava, Almagro, Madridejos, Consuegra y Mora.

La entrevista con ABC se desarrolla a media tarde, en un aparcamiento entre Almagro y Bolaños de Calatrava, un lugar sui géneris que provoca las risas del entrevistado y el entrevistador.

En el debate del lunes, Page le atacó continuamente hablándole de Cospedal, pero usted no la mencionó en ningún momento. ¿Por qué?

Porque yo estoy pensando en un proyecto de futuro para Castilla-La Mancha. Un proyecto de vanguardia, de ilusión, de compromiso con esta tierra, que nace de la reunión que el Partido Popular ha tenido con 300 asociaciones y colectivos. Yo tengo que hablar de lo que quiero hacer como presidente y en el debate traté de explicar mi proyecto, que no es el mío, sino el de la sociedad castellano-manchega.

Una más sobre Cospedal. ¿Ha sido invitada a algún acto de campaña y ella lo ha declinado o, directamente, no ha sido invitada?

Siempre he dicho que cualquier persona que haya estado en mi partido tiene las puertas abiertas. Ha estado en algunos actos, estuvo en las comidas de Navidad y, como cualquier afiliado, tiene la posibilidad de participar cuando considere.

¿En qué ha cambiado el PP durante el último año?

Nosotros hemos tratado de imprimir algo de modernidad propia de la edad que tengo, de pertenecer a una generación distinta, pero si tuviera que destacar algo diría que el protagonismo lo han adquirido los municipalistas; alcaldes y concejales para mí son la base del partido.

¿Qué sobraba del anterior PP?

En el partido no sobra nadie y siempre hacemos falta todos. Un partido es una gran familia política, que trabaja por mejorar la vida de los ciudadanos y yo quiero ser un presidente en el que se pueda confiar. No sobra nadie: ni los que fundaron el partido ni los que se acaban de afiliar.

No sé si se ha parado a pensar en que es el presidente regional del PP por Pedro Sánchez, por aquella moción de censura que derribó a Rajoy y precipitó los acontecimientos...

Bueno, la política ha cogido un ritmo vertiginoso en este último tiempo y es impredecible todo lo que puede pasar. La moción de censura propició un congreso nacional en el PP y después un congreso regional en el que recibí el apoyo de mucha gente y presenté un proyecto alternativo. A la vista está que el partido está unido, fortalecido y trabajando incansablemente.

¿La transición en el liderazgo regional se hizo de la mejor manera posible?

Todo es mejorable y, también, todo puede ser peor. Yo estoy orgulloso de cómo hicimos esa transición, en la que hay que escenificar un cambio con nuevas personas, con nuevas ideas y con frescura.

No lleva ni ocho meses al frente del partido. ¿Las elecciones le llegan demasiado pronto?

Llevo muy poco tiempo. Un proyecto político requiere de poso y de madurez, y de ir mejorando. A partir de ahí, creo que el PP está perfectamente preparado para gobernar. Yo tengo la experiencia de gestión como alcalde, como presidente de la Diputación de Albacete, además del conocimiento pleno del partido porque también fui presidente regional de Nuevas Generaciones hace diez años.

Su rival, en cambio, lleva toda la vida en política. ¿No sé que le perjudica más: que usted lleve poco tiempo o que Page sume más de 30 años?

Page está agotado; quedó meridianamente claro en el debate. Está cansado, quería salir corriendo del debate. En la política regional lo ha sido todo: consejero, portavoz, vicepresidente... Por otro lado, durante esta legislatura no ha cumplido sus promesas, no ha estado a la altura y está engañando a la gente. En el debate decía que no había nadie esperando en sanidad o que el campo está mejor que nunca... O bien no conoce la región, que creo que no es así, o bien intenta engañar a los castellano-manchegos.

¿El debate ha sido el momento cumbre de la campaña?

El debate marca un antes y un después, porque permite confrontar proyectos. Y en él se evidenció un proyecto agotado frente a otro de ilusión y de futuro.

Mi opinión es que las campañas cambian muy pocos votos. Convénzame de lo contrario.

Cada vez las campañas son más decisivas. Todas las encuestas dicen que entre un 30 y un 40 por ciento de personas no tienen claro a quién votar antes de empezar la campaña. Por tanto, son vitales. Creo que más que antes.

Cuénteme alguna propuesta que aún no haya dicho, de última hora.

En el primer acto de campaña, o más bien de precamapaña, en el que estuve acompañado por el presidente nacional, Pablo Casado, anuncié las 500 medidas con las que voy a cambiar esta tierra. Si tuviera que quedarme con alguna, diría dos: la reducción de las listas de espera al 50 por ciento en los primeros seis de meses de Gobierno; y la bajada generalizada de impuestos, con la eliminación de sucesiones, donaciones y patrimonio.

¿La ley electoral de Castilla-La Mancha es justa? ¿Aumentaría los diputados?

Una modificación de la ley electoral tiene que ser por consenso. No creo que haya que cambiarla sin acuerdo, y lo digo yo, que pertenezco al partido que la cambió sin acuerdo. Reconozco que en ocasiones no hemos hecho cosas bien.

¿Fue de los que vio venir a Vox?

Vox apareció en un momento en el que el clima político invitaba a que hubiera un partido que, teniendo un discurso más agresivo, podía llamar la atención. Pero reconozco que no vi venir el subidón en Andalucía, como no lo predijo ninguna encuesta, ni nadie. Fue una gran sorpresa.

¿Cuánta parte de culpa tiene el PP en la irrupción de Vox?

Nosotros tenemos parte de culpa en el descenso de voto al PP, no en el ascenso de los demás. Hemos cometido errores, nos hemos alejado del municipalismo, de la sociedad civil y eso ha provocado que hayamos perdido una cantidad de votos muy importante. ¿Por qué? Porque no hemos sido capaces de ilusionar. Por tanto, lo primero es pedir disculpas por los errores y, en segundo lugar, pedir que vuelvan a ilusionarse. No se trata de robar votos a uno u otro partido, sino de que el proyecto sea lo suficientemente ilusionante y comprometido como para que confien en ti.

¿Tampoco vio venir el malísimo resultado de su partido en las elecciones generales?

No me lo esperaba, no. En Castilla-La Mancha tuvimos tres grandes actos, en Ciudad Real, Almansa y Toledo, con llenazos espectaculares. Veíamos a la gente ilusionada. Desde luego la noche electoral fue muy dura, pero al día siguiente convoqué a todo el mundo para levantar el ánimo, ver qué cosas habíamos hecho mal y empezar a cambiarlas.

Sobre Ciudadanos. El diputado nacional Juan Carlos Girauta ha sido mucho más duro con usted que la líder regional, Carmen Picazo. ¿Cómo lo interpreta?

Lo de Girauta era una estrategia para las elecciones generales. De hecho, no se ha vuelto a hablar del tema.

Si tuviera que pactar: ¿Ciudadanos o Vox?

Yo he dicho que no podía pactar con quien ha aplaudido en un escenario a una mujer vejada, como hizo Page, y con quien se ha sentado con Oriol Junqueras a negociar sepa Dios qué en nombre de Castilla-La Mancha, como hizo el vicepresidente (José García Molina, candidato de Podemos). No pactando con este tipo de personas, quiero pactar con los castellano-manchegos, que serán los que decidan.

Después de su pésimo resultado, Casado dijo que tiene mandato en el partido para cuatro años. ¿Usted seguirá pase lo que pase el domingo?

Yo tengo un compromiso con mi partido y mi tierra. Aspiro a gobernarla y, por tanto, seguiré liderando el PP pase lo que pase.