Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, en la subida a Alfonso VIII a la Plaza Mayor de Cuenca
Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, en la subida a Alfonso VIII a la Plaza Mayor de Cuenca - EP

ReligiónUna Semana Santa pasada por agua en Castilla-La Mancha

La lluvia se ha convertido en la protagonista de los actos que se celebran en pueblos y ciudades durante estos días santos, cargados de fervor religioso

Toledo Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La lluvia y las borrascas se han convertido en las protagonistas de la Semana Santa en Castilla-La Mancha. Muchas de las procesiones previstas para este Jueves Santo tuvieron que ser canceladas. Los miles de visitantes que se espera que acudan a estas celebraciones en las ciudades y pueblos de la región, no han dejado de mirar, paraguas en mano, al cielo.

Una tradición arraigada entre los castellano-manchegos, la Semana Santa destaca por el fervor y la devoción religiosa, los bellos escenarios por los que transitan las tallas y el colorido de los trajes que visten los cofrades y nazarenos durante las procesiones. Sin embargo, y tras un año de preparativos, las lluvias generalizadas provocaron que muchas procesiones fueran canceladas.

Las lluvias obligaron a suspender la procesión de Paz y Caridad, la única que del Jueves Santo se celebra en Cuenca, cuya Semana Santa tiene la declaración de Interés Turístico Internacional, que posee también la de Toledo y la Tamborada de Hellín.

La Junta de Cofradías de la Semana Santa de Cuenca informó ayer en su perfil de la red social Twitter que suspendía la Procesión de Paz y Caridad, que debía salir a las 16.00 horas. Está formada por las siete hermandades que componen la Archicofradía de Paz y Caridad, compuesta por nueve pasos.

Ante estas previsiones, los conquenses y visitantes esperan con expectación qué ocurrirá en las próximas horas, dado que la jornada del Viernes Santo se celebra la procesión del Calvario, más conocida como Las Turbas, referente de la ciudad y la más popular y multitudinaria de Cuenca.

Retumbe de tambores

A pesar de la meteorología, la localidad albaceteña de Hellín comenzó las celebraciones religiosas este miércoles en la Plaza del Ayuntamiento y la calle Sol, donde se dieron cita más de 20.000 personas, que tocaron al unísono el toque más característico, el «Racatapla». La Tamborada de Hellín (de la que ya tenía noticias en el siglo XVI) goza este año, por primera vez, de la declaración como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco y de Interés Turístico Internacional.

Igualmente, en Tobarra la tamborada —que incluye 107 horas de toque ininterrumpido— comenzó con la participación de los escolares. La celebración religiosa no se entendería sin las cuadrillas (se calcula que hay alrededor de 200) que convierten las Tamboradas en «arte». Las cuadrillas son las protagonistas de uno de los principales actos de la Semana Santa de Tobarra, que comienza a partir de las 4 de la tarde del Miércoles Santo y no concluye hasta las 12 de la noche del Domingo de Resurrección.

Pasión Calatrava

«El pasado fin de semana del Domingo de Ramos se llenó al 100% pero la incertidumbre climatológica hace que aún no se haya puesto el completo para los días principales», aseguró el presidente del Centro de Iniciativas Turísticas del Campo de Calatrava, Plácido Núñez.

Precisamente, los actos religiosos en la provincia de Ciudad Real destacan por la Ruta de la Pasión de Calatrava, un espectáculo que trasciende el ámbito religioso y que, si la climatología lo permite, volverá a celebrarse para deleite de los miles de visitantes. Se trata de un recorrido por los municipios de Aldea del Rey, Almagro, Bolaños, Granátula, Miguelturra, Pozuelo, Torralba, Valenzuela, Moral y Calzada de Calatrava. Participan 50 hermandades y más de 20.000 cofrades.

Estas cofradías religiosas, organizadas a modo de compañías militares, recuerdan a las soldadescas barrocas, que hoy por hoy acompañan a Cristo en esta Semana de Pasión.

Finalmente, la localidad guadalajareña de Hiendelaencina celebrará hoy la decana de las pasiones vivientes. Los lugareños de la localidad minera, vestidos de época, recrearan los últimos días de Cristo en la plaza Mayor del municipio.