Cuando los Reyes Católicos aplicaron el 155 en Canarias

Desde 1491 hasta 1495 se suspendió el poder al gobernador Pedro de Vera por abusar de la población indefensa. Debió sustitiurle un juez cuatro años hasta generar la confianza necesaria y lanzar el primer Fuero Real en la ciudad de Las Palmas

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

La Conquista de Canarias generó la presencia de autoridades militares en las islas con unas formas de actuar que dejaba mucho que desear. Dada la distancia, en las islas existía un sistema politico algo diferenciado al del resto de la Península. Cuando los Reyes Católicos se enteraron, se decidió desactivar al poder político y poner al mando a un juez para evitar abusos sobre la población civil.

El descontrol de los responsables de la Conquista era tal que hasta el Rey de Gran Canaria, Fernando Guanarteme, cuando estaba de regreso de Córdoba tras pactar con Doña Isabel y Don Fernando, se encontró esclavos isleños en Sevilla y se los debió traer de regreso al archipiélago. Era 1584 y ambas partes cerraban ese año el primer tratado internacional entre una monarquía de renacimiento europea y una monarquía indígena legitimada ante el derecho internacional a través del posterior bautismo en 1484.

El papel de Guanarteme era clave para estabilizar la Conquista a fin de no caer, por ejemplo, en manos portuguesas. Las autoridades que mandaron los Reyes Católicos a Canarias se establecieron por su cuenta y se saltaban los mandatos reales. Hasta el Vaticano debió comprar esclavos de Canarias para liberarlos porque generó un «efecto llamada» de piratas berberiscos en las costas insulares.

En un intento de arreglar los problemas internos en Canarias, que además estaba en una fase de no avance por la guerra de guerrillas que había en Tenerife y La Palma, los Reyes Católicos nombraron en 1480 a Pedro de Vera como gobernador de Gran Canaria. De Vera tenía margen de maniobra para nombrar altos cargos de su gabinete y distribuir tierras. Sus marco competencial era único y exclusivamente Gran Canaria.

Además de la Conquista, los altos cargos enviados desde la Península tenían una guerra interna. De Vera vino a ocupar el puesto que había dejado Pedro del Algaba, que murió decapitado por el capitán Juan Rejón, primera autoridad militar de la isla, a la salida de una misa tras acusarle de estar negociando con Portugal en la isla.

Llega el 155

En 1488 De Vera abandonó Gran Canaria, como otras tantas veces hacía y dejaba la isla en manos de gente de su confianza, y entra en combate en La Gomerasin autorización de los Reyes Católicos. De Vera ofrece un pacto a los canarios de esa isla: cooperación si se sometían como había ocurrido en buena parte de Gran Canaria. Cuando se alcanzó el acuerdo, rompió su palabra e hizo esclavos a mujeres y niños de menos de quince años. A los hombres, los empaló en playas.

En 1490 los Reyes Católicos, tras enterarse de esta ilegalidad, dado que los gomeros eran cristianos, suspendieron todos los poderes a Pedro de Vera y le abrieron juicio. Y es ahí cuando se nombra a un juez que viene de Castilla a corregir el rumbo que estaba tomando el control de Canarias.

El historiador Leopoldo de la Rosa Ouvera señala: «Pedro de Vera perdió la gobernación de Gran Canaria; ya en documento real de 13 de junio de 1491» se le llama «gobernador que fue de la Gran Canaria». En «el año 1502 un procurador de esta isla le reclama cantidades por la venta indebida de esclavos y ganados». Francisco Maldonado fue quien debió asumir el poder como técnico.

De Vera fue obligado con su familia a abandonar la isla. Tras regresar a la Península, logró formar parte de la Conquista de Granada con el empleo de «guarda mayor de los reales y gente». Murió entre 1503 y 1504 en Jerez de la Frontera. Pero debió pagar un dineral antes de ser rehabililitado.