Quema de contenedores y coches ayer durante la manifestación de Barcelona - AFP

El PSOE justifica las manifestaciones contra el Gobierno en las calles

Los socialistas inician hoy una ofensiva en todos los Ayuntamientos con mociones contra la reforma laboral

madrid Actualizado:

Desde que el secretario general del PSPV, Jorge Alarte, encabezara el 26 de febrero una manifestación juvenil en Valencia por los incidentes del colegio Luis Vives, la Dirección Federal del PSOE viene desarrollando un doble juego. Consiste en negar, formalmente, que espolee la protesta contra los recortes en la calle, mientras las proclamas de sus principales dirigentes se orientan insistentemente en justificar lo que sucede y en una condena genérica de la violencia, pero sin hacer hincapié en hechos concretos. Un estado de cosas que vino a reconocer ayer la vicesecretaria general, Elena Valenciano, al asegurar en la Cope que «no tenemos ninguna intención de agitar nada, pero el problema es que la calle está preocupada y la calle, en cuanto tú la remueves, es muy posible que salte».

Para una formación que todavía está lamiéndose las heridas del 38 Congreso, es una tentación demasiado grande rehuir una oportunidad como la de la reforma laboral y los recortes. Y, aunque el PSOE asegura dedicarse a la protesta en «el ámbito institucional», no pierde ocasión de sumarse al calendario en la calle.

Si la pasada semana era la portavoz del Grupo Socialista, Soraya Rodríguez, la que decía que la oposición «útil y responsable» de Alfredo Pérez Rubalcaba es compatible con la presencia del PSOE en las manifestaciones, anteayer era el propio secretario general quien justificaba esa movilización, haciendo notar que antes lo hizo el PP. «Yo me acuerdo muy bien de las pancartas. Las he tenido muy cerca de mi casa, algunas con dirigentes del PP, con alguna alcaldesa agarrada a la verja del Ministerio del Interior», recordaba Rubalcaba. Hoy, el PSOE va a presentar en todos los consistorios una moción rechazando los recortes de Rajoy y la reforma laboral de su gobierno porque es «ineficaz», «injusta» y solo va a servir para aumentar despidos y no para generar empleo.

«Entre la sartén y el fuego»

Prueba de la tensión que los socialistas quieren imprimir en la sociedad es el lenguaje de guerra utilizado el lunes por Valenciano al anunciar el inicio de una «ofensiva» contra la reforma laboral. A ello cabe sumar los términos alarmantes con los que la moción, redactada en Ferraz y que los socialistas empezarán a presentar hoy en los Ayuntamientos de toda España,advierte que la consecuencia de la nueva regulación será el « empobrecimiento de la población». Entre medias, ayer Rubalcaba no perdió oportunidad de dibujar un panorama apocalíptico ante los diputados y senadores del PSOE reunidos en el congreso para analizar la mencionada reforma laboral. «A los ciudadanos se les obliga a elegir entre la sartén y el fuego: entre derechos o trabajo... y el PP ha elegido sartén y fuego, o sea, menos derechos y más despidos», acusaba el secretario general de los socialistas. No mencionó las movilizaciones.