Detectan contactos para vender en España petróleo robado por piratas somalíes
Imagen de archivo de un grupo de piratas somalíes - AGENCIAS

Detectan contactos para vender en España petróleo robado por piratas somalíes

La intermediaria iba a ser una firma suiza investigada en el fraude de los hidrocarburos

madrid Actualizado:

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil detectó hace meses movimientos sospechosos de una sociedad suiza para intentar introducir en España petróleo robado por piratas somalíes. Esa firma era investigada porque estaba siendo utilizada para operaciones de blanqueo por una trama dedicada al fraude en el sector de los hidrocarburos desmantelada este mes. En esta misma operación, además de la citada organización, liderada por dos españoles, se desarticuló otra dirigida por una familia paquistaní. En total, los dos grupos habrían defraudado solo en nuestro país 120 millones de euros.

Los cabecillas de la trama española, P. C. y A. C. -ambos en prisión-, mantenían frecuentes contactos con la empresa TMS Group, con sede en Suiza, ramificaciones en España y relaciones privilegiadas en todo el mundo, incluidos gobiernos africanos. Estos dos individuos utilizaban el grupo suizo para lavar sus enormes beneficios y para ello le inyectaban grandes cantidades de dinero a través de las facturaciones falsas que diseñaba un bufete. Luego, la firma las introducía en el circuito financiero.

A lo largo de las pesquisas se detectaron comunicaciones que indicaban que TMS Group quería adquirir un cargamento de petróleo a muy buen precio en un país africano. Lo más llamativo es que, por detalles de las conversaciones, la mercancía podía proceder del «Mattheos I», un petrolero propiedad de la naviera «Consultores de Navegación», con sede en Madrid, que fue secuestrado en septiembre del año pasado por piratas somalíes y que contaba con cinco españoles entre su tripulación. Tras ser liberado, su capitán explicó que los criminales vendieron la carga, 7.500 toneladas, a dos buques clandestinos sin bandera que se acercaron a la zona.

En prisión

La Guardia Civil comprobó que las gestiones con los proveedores africanos las realizaban, en nombre de TMS Group, españoles a los que ya investigaba por el fraude de los hidrocarburos. El principal problema en la negociación era que en este tipo de acuerdos la partida de petróleo que se compra va asociada a un barco concreto, que es el que hace el transporte hasta el puerto que se designe. En este caso, dado el supuesto origen ilícito de la mercancía, el petrolero no tenía documentación para poder entrar en España, en concreto en Algeciras.

Los hombres de TMS Group en España están en prisión

La información obtenida indica que la sociedad suiza se encargaría de falsificar la documentación del buque, aunque se desconoce si se realizó la operación. De hecho, los últimos contactos apuntaban a que finalmente el destino de la carga sería otro puerto europeo. Las fuentes consultadas precisan que quienes iban a recibir el petróleo en España desconocían su origen.

Los hombres de TMS Group en España están en prisión por el fraude en hidrocarburos, al servir como vía de blanqueo para la trama española. Los investigadores lograron entrevistarse en Suiza con el jefe máximo de la sociedad, un venezolano, quien admitió que las pesquisas de la UCO habían dañado su estructura. No pudo ser detenido entonces, pero si pone un pie en España será arrestado.

Asociado a bancos

TMS Group, que tenía entre sus planes alquilar un superpetrolero chino, está asociado con entidades financieras de primer nivel que, curiosamente, al conocer la investigación de la Guardia Civil se presentaron de forma voluntaria ante la Fiscalía Federal suiza para romper todo vínculo con el grupo empresarial, e incluso pusieron dinero del mismo a disposición de las autoridades helvéticas.

Según las fuentes consultadas, «esta compañía cumple el papel del aceite en una maquinaria dedicada a pasar de una actividad ilícita a otra legal», y que se llegara hasta ella es otro dato más que demuestra la importancia de la operación contra las dos redes de fraude en hidrocarburos que operaban en nuestro país.

Los cabecillas de la organización española, vecinos de Montejurra y Villanueva (Córdoba), actuaban a través de la empresa Lexin. La trama tenía un perfil criminal más acusado que la de los paquistaníes e incluso se han intervenido conversaciones en las que los implicados preguntan cuánto cuesta contratar un sicario. Además, tenían acceso a funcionarios que les facilitaban información sensible.

Identidad falsa

Sin embargo, ellos no tenían capacidad para comprar petróleo en el sector, aunque sí para defraudar mucho dinero. Para ello, montaban sociedades, contrataban a trabajadores y situaban a alguien de la organización dentro. Los jefes solo los veían una vez, se presentaban con identidad falsa y se hacían pasar por formadores. A partir de ahí, todos los contactos eran telefónicos y a través de «sms».

P. C. y A. C. llevaban un altísimo nivel de vida. Su radio de acción abarcaba Castilla-La Mancha, Andalucía y una pequeña porción de Valencia. Su ritmo de crecimiento era muy alto y la red tenía cada vez más poder. De ahí que fuera más necesaria que nunca una actuación contundente de la Guardia Civil.