Zapatero, en la rueda de prensa posterior al atentado de ETA en la T4 - ABC | Vídeo: ABC MULTIMEDIA

Zapatero ofreció a ETA un órgano común vasco-navarro

Era el primer paso para un referéndum de anexión ya previsto en los Fueros

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El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ofreció a ETA durante las conversaciones mantenidas entre junio y septiembre de 2006 para acabar con el terrorismo la creación de un órgano común vasco-navarro, de carácter consultivo, al tiempo que recordó a los terroristas que en los Fueros navarros había una previsión legal de hacer un referéndum de anexión entre ambas comunidades. ABC ya adelantó en 2007 que el Gobierno socialista había hecho ese ofrecimiento a Arnaldo Otegui y ahora se confirma que el asunto se retomó en las reuniones con los etarras. La banda, por su parte, quería que hubiese un estatuto único para ambas comunidades, lo que fue expresamente rechazado por el Ejecutivo, según fuentes de la negociación consultadas por este periódico.

Hay un detalle significativo en relación con este asunto: en la llamada mesa de partidos de Loyola, en la que se sentaba también el PNV, Josu Jon Imaz mostró su asombro porque tanto Arnaldo Otegui como Rufino Echebarría se negasen a aceptar el ofrecimiento del Gobierno, que incluía además el acercamiento de presos, el fin de la doctrina Parot y la legalización de Batasuna. «Estáis locos, jamás váis a sacar más de los que os han ofrecido aquí», les reprochó. «Entonces supimos que ninguno de los dos líderes batasunos era autónomo en la toma de decisiones», explican fuentes conocedoras de todo el proceso de negociación abierto entonces.

Rotura de la tregua

Poco después de que la banda terrorista rechazara ese ofrecimiento, lo que hizo ver a los negociadores del Gobierno que no había posibilidad de acuerdo alguno, la banda terrorista rompió definitivamente el alto el fuego. Corría el 5 de junio de 2007...

Ayer la agencia Europa Press se hacía eco de unas supuestas actas de aquellas reuniones que le fueron intervenidas en mayo de 2008 a Francisco Javier López Peña, «Thierry», tras su detención en Francia. Las fuentes consultadas precisan que en realidad no se trata de las actas de esos encuentros en Oslo, sino sólo apuntes que el terrorista fue tomando y en los que recogía su versión.

Las auténticas actas de aquellos encuentros están únicamente en manos del centro Henri Dunant, que las custodia en una caja fuerte y que en ningún caso van a salir a la luz en mucho tiempo, entre otras cosas porque ese fue uno de los compromisos entre las dos partes y una exigencia también del centro internacional que hacía de mediador.

Al parecer, Thierry recogió en sus documentos, además de la creación de ese órgano vasco-navarro, que otro de los ofrecimientos del Gobierno era solucionar la situación del sanguinario terrorista José Ignacio de Juana Chaos. Las fuentes de la máxima solvencia consultadas por ABC también matizan este punto. «Lo que sucedió es que el Ejecutivo, como baza de negociación, introdujo este asunto. La sorpresa surgió cuando Thierry dejó muy claro que a ETA no le importaba en absoluto lo que le sucediera a este individuo y que ese era un problema que solo afectaba al Gobierno español... Era evidente que De Juana ya no pintaba nada, y los etarras no se molestaron en disimularlo».

Asimismo, «Thierry» escribe que el Gobierno se ocuparía de la situación financiera de la banda, lo que según las fuentes en ningún caso era cierto. Otra cosa es que se ayudara a encontrar una salida económica a los presos que fueran quedando en libertad y a los que estaban fuera. También se produjo el enfado de ETA por la operación del Faisán -los negociadores rebatieron que era un asunto que había costado caro a un mando policial- y el del Ejecutivo porque la banda siguiera extorsionando a empresarios.