La Infanta Cristina
La Infanta Cristina - ÁGEL DE ANTONIO

Varios agentes de policía desvinculan a la Infanta de la gestión de Aizoon

Los nuevos testimonios han incidido en la idea de que había un conglomerado de empresas liderado por el Instituto Nóos

Palma de MallorcaActualizado:

Tras la declaración, en calidad de testigo, de la inspectora de la Jefatura de Delincuencia Económica que coordinó las primeras investigaciones sobre el caso Nóos en 2011, la vista oral de este miércoles ha continuado con la comparecencia de otros inspectores y agentes del Cuerpo Nacional de Policía.

Cabe recordar que los dos principales eventos investigados en relación al Instituto Nóos son el Valencia Summit y el Illes Balears Fórum. El primero contó con tres ediciones, en 2004, 2005 y 2006, y el segundo contó con sólo dos ediciones, en 2005 y 2006. Por los eventos de Mallorca, Nóos percibió en total en torno a los 2,3 millones de euros, mientras que por los de Valencia cobró unos 3,5 millones de euros.

En el último tramo de la sesión de este miércoles ha declarado un inspector que participó en tres registros en noviembre de 2011, en Barcelona, en las sedes de Virtual, del Instituto Nóos y de Braxton, sociedad esta última que dirigía en España Salvador Trinxet. Este asesor se encuentra acusado por presunto blanqueo. El testigo ha indicado que el registro en la oficina de Braxton se produjo un día después del que se había llevado a cabo en Nóos. Según su testimonio, Trinxet estaba «desaparecido en combate». Asimismo, ha indicado que hubo una «colaboración cero» por parte de los empleados de dicha sociedad. «Vengan ustedes a buscar lo que quieran, que nada van a encontrar», ha indicado con ironía en relación a la impresión personal que tuvo en aquel registro.

Por lo que respecta al entramado de Nóos, el inspector ha ratificado que «la mayoría de sociedades estaban ubicadas en el mismo espacio físico». A preguntas del fiscal Anticorrupción, Pedro Horrach, ha desvinculado a la Infanta de cualquier tipo de actividad en Nóos o en Aizoon, la mercantil cuya titularidad compartía con su marido, Iñaki Urdangarín. Asimismo, ha ratificado que Aizoon tenía contratados como trabajadores ficticios a empleados domésticos del matrimonio. Urdangarín ya había reconocido esta circunstancia durante su declaración ante el tribunal.

A preguntas de la abogada Virginia López Negrete, que ejerce la acusación popular en nombre de Manos Limpias, este testigo y otros han ratificado que en la entrevista para contratar a los citados empleados domésticos estuvieron presentes tanto Urdangarín como su esposa. Por último, el citado inspector ha indicado que en ningún momento se planteó una posible investigación a la Infanta por presunto blanqueo.

A continuación, ha declarado un agente que participó activamente en tres registros en Barcelona y en numerosas declaraciones de empleados de Nóos. El testigo ha incidido en la idea de que Nóos era un «conglomerado de empresas» y también en el hecho de que «no hubo colaboración» durante el registro de Braxton. «Ya sabían que íbamos», ha indicado. Dicho agente ha añadido que también se desplazó a Valencia para tomar declaraciones en alguna ocasión.

«Creían trabajar para una sola empresa»

Seguidamente, ha comparecido otro agente que formaba parte del Grupo de Delincuencia Económica. En su caso, no participó en ningún registro en Barcelona, pero sí en uno en Valencia. Además, ha recordado que tomó declaración a varias personas en ambas ciudades. Por lo que respecta al entramado de Nóos, ha ratificado que «casi todos los empleados creían trabajar para una sola empresa, que era el Instituto Nóos».

Por último, ha declarado un agente que estuvo presente durante la declaración de Diego Torres ante la Policía. «Se quedaba sin palabras ante muchas de las preguntas que le formulábamos», ha indicado, para añadir: «Otras veces se negaba a contestar». Cuando se le preguntaba sobre cuestiones de facturación, Torres señalaba que «no recordaba y que tenía que consultar sus archivos». Este testigo ha confirmado que una parte de las facturas presentadas para justificar los gastos del Illes Balears Fórum «no tenían nada que ver» con ese evento.

«Había un gran movimiento entre todas las empresas que formaban parte de este grupo», ha proseguido el testigo, que ha recordado que fueron encontrados cerca de 35.000 euros durante el registro en el domicilio de Torres. En cuanto al registro en la sede del Instituto Nóos, fueron encontrados documentos que demostrarían que «se había creado o podría crearse una estructura con ramificaciones en el extranjero». Este testigo también participó en el análisis de las cuentas corrientes, descubriendo por ejemplo un trasvase de 420.000 euros del Instituto Nóos a De Goes, sociedad que operaba en el extranjero.

Por lo que respecta a algunos de los trabajadores de Nóos, ha explicado que la esposa de Torres, Ana María Tejeiro, «era la responsable de recursos humanos y de la contratación de personal». En cuanto a la Infanta, ha indicado que «no tenía ninguna función a nivel ejecutivo en Aizoon».

Sobre el Illes Balears Fórum, el agente ha explicado que no había documentos que justificasen la firma del convenio suscrito por la Fundación Illesport, el Instituto Balear de Turismo (Ibatur) y el Instituto Nóos para la organización de ese evento. Además, supuestamente, faltaban por justificar unos 350.000 euros. Aun así, «todo lo que estaba dudoso, se daba por bueno». En cualquier caso, ha reconocido que nunca accedió a la contabilidad de Nóos ni del resto de sociedades.

Durante las comparecencias de los distintos inspectores y agentes, tanto el abogado de Torres, Manuel González Peeters, como el letrado de Urdangarín, Mario Pascual Vives, han hecho diversas preguntas para conocer si dichos policías tenían preparación específica en economía, fiscalidad o derecho.