El asesino de Pioz, con capucha, pocas horas después de ser detenido tras volver de Brasil
El asesino de Pioz, con capucha, pocas horas después de ser detenido tras volver de Brasil - DE SAN BERNARDO

Las tres acusaciones pedirán prisión permanente para el asesino de Pioz

Su defensa alega que su cerebro «no se ajusta a los criterios de normalidad» y los forenses insisten en su ausencia de «empatía» y «remordimiento»

MadridActualizado:

La Fiscalía y las dos acusaciones particulares pedirán la prisión permanente revisable para Patrick Nogueira Gouveira, de 21 años, tras calificar las tres como asesinatos la muerte de su tío Marcos, su tía Janaina y los pequeños Carolina y David (tres años y año y medio), el 17 de agosto de 2016 en un chalé de Pioz (Guadalajara). «Compré una navaja uno o dos días antes, en una tienda del centro comercial Parque Corredor. También compré dos rollos de bolsas de basura de color verde y dos rollos de cinta americana plateada, en Alcampo, por las mismas fechas que la navaja», admitió ante los agentes de la Guardia Civil tras su detención dos meses después. El miércoles se sentará en el banquillo en la Audiencia de Guadalajara y un Jurado popular decidirá si es culpable o no.

Los forenses aseguran que tiene un «perfil de personalidad psicopático, caracterizado por falta de remordimientos y empatía, carácter manipulador, insensibilidad, afecto superficial y egocentrismo». Su defensa intentará demostrar que su cerebro «no se ajusta a los criterios de normalidad», en base al Pet-Tac cerebral que se le hizo el mes pasado en el Hospital Quirón, un tipo de prueba que hasta ahora no tiene precedente. «Patrick no presenta patología psiquiátrica alguna y tanto la capacidad de conocer y discernir y la capacidad volitiva están íntegras», concluye la acusación que representa al hermano de Janaina Santos, basándose en la evaluación psicológica y psiquiátrica realizada por los peritos forenses designados por el Juzgado.

Admitió los hechos

Nogueira admitió los hechos aunque asegurara no recordar algunos detalles; se encontró su ADN solo y mezclado en el lugar de la orgía de sangre que protagonizó; se halló la huella de sus zapatillas y además retransmitió «prácticamente en tiempo real» su atrocidad, vía whatsapp, a uno de sus mejores amigos en Brasil, Marvin Henriques, al que llegó a enviarle un «selfie» con el cadáver de su tía Janaina, cortado por la mitad. Ambos se jaleaban y Patrick le describía lo que estaba haciendo. Con este arsenal probatorio, que será mostrado al Jurado, todo apunta a que la defensa se basará en el estado mental del acusado.

El Juzgado de Instrucción 1 de Guadalajara autorizó el Pet-Tac cerebral solicitado por su letrada. El diagnóstico del mismo señala: «Extensa hipoactividad neuronal temporal de marcado predominio derecho. Repercusión cerebelos a expresión de la cronicidad de la afectación cortical derecha» y concluye -como se ha dicho- con que el cerebro de Nogueira «no se ajusta a los criterios de la normalidad». Pero la juez, tras conceder esta prueba, requirió de nuevo a los forenses designados por el Juzgado, para que volvieran a evaluar al acusado. Las partes aún no han recibido los resultados. Esos peritos ya dictaminaron que su actitud era «arrogante y prepotente, con total ausencia de empatía y remordimiento». También que su pérdida de memoria «se circunscribe a los momentos en que asesina o descuartiza a sus tíos y primos, manteniéndose intacta para el resto del relato, lo que hace pensar en una simulación».

Patrick Nogueira, que a los 16 años agredió con una navaja a su profesor en Brasil, llegó a España en marzo de 2016. El hermano de su madre, Marcos Campos y su mujer Janaina Santos, con sus dos hijos, casi bebés, lo acogieron en un piso de Torrejón de Ardoz (Madrid). Él se dedicaba solo a entrenar al fútbol en un club de esa localidad y se mantenía con el dinero que le enviaba su padre. La convivencia no fue fácil. Janaina contó a su hermano que el sobrino la acosaba cuando su marido no estaba; Marcos, por su parte, llegó a sospechar de que tenían una aventura. Nada de eso se confirmó.

«Me dejó tirado»

El matrimonio en julio se trasladó a un chalé de alquiler de Pioz, sin Patrick. «Mi tío me ha dejado tirado en Torrejón», les dijo a las chicas con las que convivió después. «Es un hijo de puta». Pero no estaba dispuesto a que nadie lo dejara «tirado». Se trasladó a Alcalá de Henares y el 17 de agosto, con el plan diseñado al milímetro y las armas del crimen en su mochila, se presentó en el chalé con «la intención de hacer daño», según declaró ante los investigadores.

A las cuatro de la tarde llegó con una pizza. La compartió con su tía y sus primos y mientras Janaina fregaba los platos le cortó el cuello desde atrás con una navaja. «El cuerpo de su tía lo seccionó con el cuchillo y con unas tijeras para que cupiese en las bolsas de basura de color verde que había preparado; los de los niños los metió enteros», relata en su escrito la acusación en nombre de Walfran Campos, hermano de Marcos. A éste, su tío, el hermano de su madre, le asestó 14 puñaladas cuando regresó de su primer día en un nuevo trabajo en Madrid. Luego lo cortó por la mitad.

«Mi cuchillo ya le estaba cortando toda la garganta a ella. Tío no te jode, los niños empiezan a gritar. Divertido que los niños ni corren. Solo se quedaron agarrados», le «wasapeó» a su amigo Marvin, con un detalle que aterra. Éste le jaleaba: «Concéntrate, no falles», le decía por mensaje.

Ambos escribieron durante horas cómo deshacerse de los cadáveres, con varias alternativas. «Yo he envuelto los cadáveres con cuatro bolsas. Y les he pasado la cinta americana para que la bolsa no se rompa», escribió. A las seis de la mañana, volvió a su piso de Alcalá y se acostó. Hasta el 17 de septiembre que el nauseabundo olor de la descomposición reventó sus planes. Al descubrirse los cuerpos voló a Brasil. El 19 de octubre hizo el camino inverso por miedo a las cárceles brasileñas y la UCO de la Guardia Civil lo esperó en el avión que lo trajo a Barajas, tras acordarse la entrega con su hermana y un abogado.

La Fiscalía reclama 210.000 euros de indemnización para los hermanos del matrimonio y la madre de Marcos. Las acusaciones entre 200.000 y 300.000. La de Marcos quiere que se condene también al Estado español que permitió al acusado vivir ilegalmente en nuestro país y asesinar en esa situación. La de Janaina solicita que se le expulse de España cuando cumpla su pena.