Los temporeros de Pozohondo (Albacete) consiguen escapar de la explotación laboral

De sentirse esclavos a hombres un poco más libres. Hoy, los inmigrantes marroquíes vuelven al...

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De sentirse esclavos a hombres un poco más libres. Hoy, los inmigrantes marroquíes vuelven al mismo trabajo, pero con otra cara. Atrás quedaron las maratonianas jornadas de 14 horas, unos equipos de trabajo miserables y precarios y tener que esperar nóminas que, tras dos meses sin cobrar, nunca llegaban. Porque un día decidieron no seguir cruzados de brazos. Denunciaron que trabajaban en unos campos de Albacete en condiciones de explotación. Y, hombro con hombro, han logrado que su empresa les contrate, eliminando a los intermediarios abusadores. Una situación injusta que no es excepcional en los campos españoles, y que ahora ellos han esquivado para mirar al futuro con más dignidad. Aseguran que no se trata de criminalizar a los empresarios del campo pero sí de denunciar estas situaciones irregulares que bordean la esclavitud. Además de pagarles lo que se les debía, dos meses, incluidos días donde no han tenido trabajo y el kilometraje, han pasado un reconocimiento médico y se les ha facilitado equipos de protección individual y las herramientas necesarias.-Redacción-