Pedro Sánchez junto a Meritxell Batet en un acto del PSOE - Óscar del Pozo

Elecciones 2016Sánchez espera que su apuesta por la «limpieza» en el PSOE le beneficie el 26-J

Felipe González pone la mano en el fuego por Chaves y Griñán aunque «algunos se escapan» de hacerlo

MadridActualizado:

Pedro Sánchez no es consciente de estar dejando tirados a Manuel Chaves y José Antonio Griñán cuando se autodefine un político «limpio», como le reprochan duramente la «vieja guardia» y algunos barones del PSOE.

Sánchez, aseguran a ABC fuentes de su entorno, piensa que no ha habido enriquecimiento de los dos históricos dirigentes con el « caso ERE» y valora su anticipación en la asunción de responsabilidades; primero, dejando los escaños en el Parlamento y ahora abandonando la militancia, a pesar de que todavía no se ha abierto juicio oral.

Pero el secretario general del PSOE no va a aflojar en su estrategia de «limpieza» digan lo que digan esos sectores, sostienen las fuentes consultadas. Está convencido de que su apuesta por la «limpieza» le va a dar votos en las elecciones del 26-J y ayer demostró que no le han hecho mella las críticas internas de las que se hacía eco este periódico.

Nada más llegar a Tenerife, Pedro Sáchez insistió en que si es presidente, su Gobierno será «el de la honradez y la exigencia», las mismas palabras que el miércoles generaron tanta polémica interna. «Nosotros vamos a plantar cara a la corrupción», aseguró, y desafiando a sus críticos repitió por segundo día consecutivo: «Yo he demostrado no solamente con palabras, sino también con hechos, que soy un político limpio».

Sánchez cree que el PP no va a poder rentabilizar más el caso ERE porque «es una broma que Cospedal pida responsabilidades cuando tiene un tesorero con 48 millones en Suiza», añaden las fuentes consultadas.

Por eso, el líder socialista redobló ayer su desafío al PP. Las cuentas del PSOE, dijo, pueden consultarse en Internet, mientras que por las finanzas de otros partidos «habrá que preguntar a los jueces de la Audiencia Nacional o a Bárcenas».

Pero estas palabras no hacen sino encubrir el malestar latente en el PSOE por la frialdad hacia Chaves y Griñán que muchos perciben en la Dirección Federal. De hecho, el lunes, cuando se dieron de baja en el PSOE, no lo hicieron en Ferraz sino ante el secretario de Organización del partido en Andalucía, Juan Cornejo. Es precisamente en la federación andaluza donde se están oyendo las críticas más fuertes a la «deslealtad» de Sánchez con los dos expresidente de la Junta tras 40 años de militancia.

Vara y la «lealtad»

De hecho, ya el miércoles contrastaban la mención de Sánchez a la «limpieza» y la «honradez intransigente» con las palabras de Susana Díaz apelando a la presunción de inocencia y al hecho de que sus antecesores no se han llevado un euro. Lo mismo que hizo ayer el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, que dijo seguir creyendo en la inocencia de los dos expresidentes del PSOE, partido al que han servido «con lealtad»; coletilla esta que algunos internamente también interpretan como un reproche a Sánchez por su actitud.

Pero, sin duda, la opinión que ayer corrió como la pólvora entre los dirigentes socialistas fue la de Felipe González, por ser la que más abiertamente cuestiona la frialdad del líder socialista. El expresidente del Gobierno no solo no duda en «poner la mano en el fuego» por la honradez de sus exministros, sino que lanza el siguiente mensaje a Sánchez: «Esa es una figura retórica de la que algunos escapan y yo digo sí».

Según algunas fuentes, el expresidente del Gobierno comparte el malestar de toda la vieja guardia, Andalucía y otras federaciones con Sánchez por su «deslealtad» hacia Chaves y Griñán. «Son inocentes de los delitos que les imputan y que quedará demostrado», concluyó.

Más comedido, el presidente del Congreso, Patxi López, prefirió girar el foco hacia el PP y considerar una «indecencia» que María Dolores de Cospedal y medio Génova haya pedido ya explicaciones al PSOE. Tanto Chaves como Griñán «son dos personas absolutamente honestas, que no se han llevado ni un euro de dinero público, que no tienen cuentas en Suiza, que no han cobrado sobresueldos en sobres y que no han financiado en B al PSOE». «Eso lo cree también el juez porque no están imputados por ninguna de estas cuestiones», añadió.

Y Ximo Puig, presidente de la Comunidad Valenciana, prefirió resaltar también que «ya han asumido responsabilidades políticas y no ha habido enriquecimiento personal», informa Alberto Caparrós. Lo mismo que Luis Tudanca, el líder del partido en Castilla y León; y Meritxell Batet y Margarita Robles, la número uno del PSC por Barcelona al Congreso y la número dos por Madrid, respectivamente.