Rosa Díez, la «gobernanta» de Asturias

Rosa Díez, la «gobernanta» de Asturias

No dudó en eclipsar al diputado de su partido en Asturias para protagonizar ella el pacto que dará un nuevo Gobierno al Principado. «Ahí no te metas», le ordenó en medio de la rueda de prensa ante las preguntas incómodas

madrid Actualizado:

Rosa Díez corrió el miércoles a Oviedo a colgarse el mérito de que Asturias tenga un nuevo gobierno. La líder magenta estaba a las tres de la tarde en la Carrera de San Jerónimo, en Madrid, votando en el Congreso junto a su Grupo y en poco más de cuatro horas, cuando iban a dar las siete y veinte, se hizo presente ante las cámaras en la capital del Principado, Oviedo, para mostrarse dueña y protagonista del pacto con el que UPyD apuntalará un Ejecutivo del PSOE.

Una vez allí no dudó en eclipsar al único diputado de su partido en el Principado, Ignacio Prendes, al que precedió en la palabra, acotó, corrigió en sus respuestas y dio órdenes sin recato y sin reparar en que los micrófonos estaban abiertos. Así se escuchó nítidamente como le marcaba con mandatos del tipo «ahí no te metas…no te metas ahí» cuando Prendes se enfrentaba a alguna pregunta incómoda.

Embarazoso resultó el momento en que el parlamentario asturiano trataba de descifrar a un periodista la diferencia entre «listas desbloqueadas y listas abiertas» y ella le corrigió de viva voz sin dejarle terminar con un imperativo «explica lo que son unas listas desbloqueadas». Prendes obedeció disciplinado.

Es la política mejor valorada según el CIS con un 4,47

Rosa Díez es la política mejor valorada según el sondeo del CIS, con un 4,47, varias décimas por delante de su inmediato seguidor, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, con un 4,11. Es la nota a su proyección más pública. Otra cosa es el carácter que se gasta en el trato habitual y más cercano, un comportamiento dominante, exigente y altivo, que la misma mañana del miércoles pareció agotar la paciencia gallega incluso del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

«Con absoluta franqueza –dijo con gravedad a la portavoz de UPyD-, oyéndola a usted da la sensación de que todos somos muy malos, pero menos mal que la tenemos a usted que es la única estupenda». Díez acababa de hacer uno de sus monólogos solemnes, inspirados como por una fuerza superior, que degradaban la acción de todos los partidos parlamentarios, menos del suyo.

«Tengo que decirle que yo no pienso de usted lo que usted piensa de sí misma y creo que debería ser usted un poquito más modesta», acabó recomendándole Rajoy, siempre con ademán muy serio.

En Asturias parecía que UPyD había hecho un milagro

En Oviedo, la diputada tuvo incluso frases mesiánicas para poner en valor la presunta excelencia de la formación que dirige, por cierto, con un culto personalista que se refleja hasta en el color corporativo de UPyD. El magenta es un tono de rosa subido. Ella es la regeneradora de la democracia, la higiene en la política, la que ha venido para modificar estatus quo clave», como se arrogó en Oviedo. «Cosas que parecían imposibles se han revelado como posibles» predicó alabando la milagrosa capacidad de sus siglas para propiciar un Gobierno que redimirá a Asturias. Con ella como salvadora.