El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en la sesión de control - EFE
Congreso de los Diputados

Rajoy ignora la reprobación del Congreso y subraya su «plena confianza» en Catalá, Moix y Maza

El PSOE intenta extender sobre el presidente las sospechas de intervención en el caso Lezo por no cesar a los reprobados

Santamaría echa en cara a Irene Montero que la moción de censura «se la refanfinfla» a los simpatizantes de Podemos

MadridActualizado:

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha declarado este miércoles su «plena confianza» en el ministro de Justicia, Rafael Catalá, el fiscal general, José Manuel Maza, y el fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix, ignorando así la moción de reprobación aprobada ayer por la tarde por el Pleno del Congreso que le reclama su cese.

Lo ha hecho en la sesión de control al Gobiendo en el Congreso donde ha pedido además al portavoz socialista, Antonio Hernando, que en el futuro «no haga perder el tiempo a esta Cámara» promoviendo inicitivas que no tendrán después consecuencias ejecutivas, en referencias a que estos tres cargos seguirán desempeñando sus funciones.

Por lo demás, ha mantenido su estrategia de no seguir «el juego» a los socialistas y ha ignorado todas las acusaciones relacionadas con casos de corrupción, para insistir en el discurso que ya lanzó la semana pasada: el Gobierno persigue la corrupción y refuerza las medidas para acabar con esta lacra.

En esta línea, también ha querido volver a recordar que existe una retahíla de casos de corrupción dentro de las filas socialistas, y ha insistido en pedirle ideas constructivas para mejorar la lucha contra la corrupción y la defensa de la presunción de inocencia en lugar de la presunción de culpabilidad.

«A ver si el domingo 21 llega su Pentecostés y dejan de hacer méritos para que gane uno y no pierda otro», ha espetado, aludiendo a la difícil situación interna por la que atraviesa el PSOE como el motivo que se encuentra detrás de la campaña socialista iniciada contra el Gobierno.

El arma de la corrupción

Sin embargo, este respaldo de Rajoy le ha servido a Hernando para extender sobre él las sospechas que pesan sobre Catalá, Moix y Maza por las grabaciones realizadas por la Guardia Civil en el caso Lezo.«¿Cómo va hacerles dimitir o destituirlos si están haciendo lo que usted quiere?», ha subrayado en el Pleno.

«Leales con la Justicia no están siendo pero sí obedientes para intentar frenar la avalancha de corrupción del PP». Además, le ha exigido que renuncie a sus privilegios ante su declaración en el juicio por el caso Gürtel. «Sea fuerte y vaya a declarar en persona, no declare a través del plasma», le ha espetado.

En esta misma idea ha insistido después la portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero, que ha exigido también a la vicepresidenta que esa declaracion se produzca en sede judicial y no desde el despacho de Rajoy en Génova. Preguntaba a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que ha reprochado a Montero que se atreva a ofrecer «tantas lecciones de ética con tan poca práctica».

Ha enumerado así los «comportamientos poco edificantes» de miembros del grupo parlamentario y el partido como la especulación con vivienda protegida o los impagos a la Seguridad Social para recriminarle que «ni se creen sus discursos sus propias filas». Ha puesto entonces sobre la mesa que más del 80 por ciento de lo afiliados de Podemos no han participado en la encuesta lanzada por la formación sobre la moción de censura contra el presidente del Gobierno anunciada por Pablo Iglesias. «Les han dicho que se la refanfinfla», le ha echado en cara parafraseando la malsonante expresión empleada por el líder de Podemos en un Pleno pasado.

El PSOE y Podemos insisten así en su estrategia de hacer uso de la corrupción como arma para desgastar al Gobierno en el Congreso, y el Ejecutivo ha mantenido su táctica defensiva de cerrar filas con todos aquellos cargos que están siendo atacados por la oposición.

No solo Catalá, Moix y Maza fueron respaldados por el presidente. También el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, volvió a apoyar sin fisuras al secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, subrayando que su confianza en él sigue «intacta».

Errejón reaparece

El ministro también salió en defensa de la delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, reclamando la presunción de inocencia mientras no concluya la instrucción y se celebre el juicio por el presunto delito societario por el que está siendo investigada. Aunque en este caso sí matizó que su confianza es válida «en el momento actual de la investigación», eludiendo hacer pronósticos futuros

El nombre de Dancausa apareció en el Pleno de la mano del anterior portavoz de Podemos, Íñigo Errejón, que reapareció en el Pleno para reclamar su cese con un severo discurso que Zoido interpretó como plataforma de lanzamiento para su campaña por la presidencia de la Comunidad de Madrid.

«O Dancausa sabe demasiado del lodazal en el que se ha convertido la Comunidad de Madrid o le han perdido el respeto a los españoles y dan explicaciones que ni ustedes se creen. Comienzo a sospechar que tienen un objetivo político que es derrotar moalmente a los españoles y hacernos que nos acostumbremos a la corrupción», acusó el anterior número dos de Podemos.

Zoido le contestó con mayor severidad aún, acusándole de dinamitar el Estado de Derecho y la presunción de inocencia. «Una denuncia y una admisión a trámite no hace a nadie culpable de los hechos», subrayó antes de rematar su intervención comparando el discurso de Errejón «con un escarnio de la Edad Media y los Juicios de Salem».