José Luis Ábalos, secretario de Organización del PSOE - EFE | Vídeo: EP

El PSOE carga contra Ciudadanos y dice que la investidura será pronto

Ábalos transmite a Podemos que «cooperar no significa un Gobierno de coalición»

MadridActualizado:

El secretario de Organización, José Luis Ábalos, ha asegurado hoy lunes que la sesión de investidura de Pedro Sánchez será «en breve». Aunque ha dicho «no poder precisar» en qué fecha será sí ha vuelto a dejar claro que a la investidura «nos presentaremos», alejando cualquier posibilidad de que Sánchez renuncie al encargo por falta de apoyos.

Ábalos ha vuelto a insistir en esta idea, que en caso de una investidura fallida activaría el plazo de dos meses para disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones. Aunque el número tres del PSOE considera que ese planteamientos es meramente descriptivo lo cierto es que introduce un elemento de presión sobre los potenciales aliados.

Es decir, la idea de los socialistas es tener en breve determinada una fecha para esa investidura. «Ni siquiera vamos a entrar en una espiral de condicionar la investidura de si hay apoyos o no hay apoyos. A la investidura nos presentaremos porque la prioridad es que haya Gobierno en España». Cuando el calendario se clarifique «los apoyos se decidirán en aquel momento».

A día de hoy el puzzle que pretende armar Pedro Sánchez sigue sin encajar. Y la estrategia de los socialistas sigue siendo de amplio espectro. Una apelación general a todas las fuerzas políticas para que permitan que la legislatura arranque pero sin señalar una hoja de ruta clara y sin poner encima de la mesa ofertas concretas a esos potenciales aliados.

En el caso de las negociaciones con Podemos, Ábalos ha vuelto a no cerrar la puerta a la incorporación de algún integrante de la formación de Pablo Iglesias en el Gobierno, aunque ha dicho que lo tendrá que decidir el presidente y ha querido no condicionar ese punto a la negociación de la investidura. El ministro de Fomento ha defendido la «experiencia novedosa» del Gobierno de cooperación pero ha dejado claro que «cooperar no significa un Gobierno de coalición».

Mientras esa vía sigue siendo la principal, aunque a posteriori hay que encajar otras pequeñas piezas, los socialistas no dejan de presionar a PP y Ciudadanos para que facilite la investidura. El PSOE se centra en incidir sobre la formación de Albert Rivera para explotar las presiones internas y externas que puede sufrir Cs en este proceso.

Ábalos ha dicho que Cs podría haber tenido mucho más protagonismo municipal de haber aceptado alcanzar acuerdos con el PSOE, y ha criticado la «instrucción dirigida» desde la dirección de Rivera para «impedir que sus organizaciones territoriales tuvieran siquiera algún margen de autonomía». En un momento dado, ha recomendado a Rivera «que se integre en el PP» al no percibir diferencia entre ambos proyectos. «No acabamos de entender la fijación del señor Rivera con el PSOE», ha lamentado Ábalos.

Dese Ferraz se critica que «racionalmente no se sostiene» que Cs justifique su existencia en combatir el nacionalismo y evitar su influencia en los gobiernos y ahora mantener esta posición en las negociaciones porque «en tu mano está que no ocurra eso y en nuestra voluntad está que no ocurra eso», ha señalado Ábalos intentando establecer un punto de encuentro. Eso sí, los socialistas no plantean ninguna oferta concreta a Ciudadanos para intentar recabar esos apoyos: «Ofrecemos al PP y Cs lo que ellos mismos están pidiendo, que empiece la legislatura».

Los números siguen sin cuadrar. Los socialistas preferirían no tener que contar con la abstención de ERC, que con el apoyo de Pablo Iglesias sería suficiente. Tras el acuerdo para hacer a Ada Colau alcaldesa de Barcelona en detrimento de Ernest Maragall, Ábalos ha defendido que «en Barcelona se ha hecho lo que tenía que hacer con independencia de su afectación». Lo cierto es que, al menos en público, los socialistas intentan alejarse de la posibilidad de cualquier negociación con ellos: «Yo no puedo hablar por ERC. No sé qué van a hacer. Nuestra experiencia es que no sabemos nunca lo que van a hacer. Una investidura así tampoco interesa».