De izquierda a derecha, Soraya Sáenz de Santamaría, Pablo Casado y María Dolores de Cospedal - ABC / Las primarias en el PP están dejando frases para recordar

Primarias PPEl PP ve difícil que los compromisarios rectifiquen la elección de los afiliados

Los candidatos, divididos sobre si debe aceptarse al ganador de la primera vuelta

MadridActualizado:

Los 66.706 afiliados inscritos del PP tendrán en sus manos, mañana jueves, la elección del nuevo líder de su partido, que sustituirá a Mariano Rajoy y será el próximo candidato a la Presidencia del Gobierno. Por primera vez serán los militantes quienes decidan por sí mismos, sin «dedazos» de ningún tipo. Los populares estrenan así un sistema mucho más abierto y participativo entre sus bases, que solo tiene una pega: habrá una segunda vuelta con un cuerpo electoral diferente, formado por 3.134 compromisarios. Estos son los que tendrán la última palabra, algo que ya empieza a chirriar dentro del PP, porque podría suponer una desautorización a la elección directa de los afiliados.

Fuentes populares asumen que será muy difícil que los compromisarios rectifiquen el voto de los militantes. Es decir, consideran que quien resulte ganador mañana, jueves, debería ser ratificado por los delegados en el congreso de los días 20 y 21 de julio, a no ser que se produzca un resultado muy ajustado en las alrededor de mil urnas que se colocarán mañana en las sedes del partido.

Los seis candidatos del PP están divididos en este punto. Mientras que José Ramón García Hernández y Elio Cabanes están de acuerdo en que todos deberán aceptar al ganador que elijan los afiliados, Pablo Casado advierte de que hay que cumplir las reglas del congreso y llegar hasta el final en la competición interna. Los otros tres aspirantes no son tan rotundos, pero será difícil que José Manuel García Margallo acepte una victoria prematura de Soraya Sáenz de Santamaría, su principal adversaria en estas «primarias». La exvicepresidenta se ha limitado a ofrecer «generosidad» durante todo el proceso. «Respetamos el procedimiento y los estatutos del partido», comentaron ayer en su equipo. Desde Burgos, Sáenz de Santamaría se propuso como «candidata del voto útil».

Impulso en Canarias

María Dolores de Cospedal se desplazó ayer a Canarias, donde sintió el aliento y el impulso de los militantes y salió con ánimo renovado. En su entorno percibieron el «malestar» de muchos de ellos por la ausencia de Sáenz de Santamaría es las Islas durante la campaña. Ante lo que pueda suceder en las urnas, Cospedal defiende que el proceso interno del PP tiene unas normas, con una doble vuelta electoral, que están «para cumplirse», aunque vería muy lícito que se formara una candidatura unitaria y de integración tras la jornada de mañana.

En el PP advierten de que habrá «fuertes presiones» sobre el que quede segundo en la votación de este jueves, si el primero gana de forma clara, para que reconozca que ese debe ser el resultado final. Las presiones irán dirigidas también a los compromisarios, con la advertencia de que una rectificación a la decisión de los afiliados podría abrir un crisis orgánica dentro del partido, y una división que no desea nadie.

Hasta el final

En declaraciones a ABC, Pablo Casado subrayó que las normas «deben cumplirse» hasta el final, y habrá que asumir que haya una segunda vuelta. «Yo lo asumo, me perjudique o no», avisó. En el entorno de este candidato del PP advirtieron ayer de que «hay que dejar votar en libertad». A su juicio, en algunas provincias se están produciendo «presiones y conductas poco edificantes». Las fuentes consultadas apuntaron a algunas zonas de Andalucía, como la provincia de Málaga, feudo de Juan Manuel Moreno, donde han detectado ese tipo de actuaciones de presión. También en Cantabria, el equipo de Casado ha conocido que unos 15 o 20 afiliados, que iban a votar a este candidato, presentaron una denuncia ante la Comisión Organizadora del Congreso, porque, según dijeron, no les dejaron inscribirse. La denuncia fue desestimada.

José Ramón García Hernández, el otro candidato que, como Casado, es diputado por Ávila, es partidario de que el viernes, 6 de julio, el vencedor en la votación del día 5 convoque al resto de aspirantes a la presidencia del partido, y todos asuman que debe ser el ganador final. Con optimismo, está seguro de que mañana le irá «muy bien» porque su propuesta «es muy revolucionaria» y la gente ve que quiere «renovar el partido». Este candidato aseguró que él no está percibiendo presiones durante la campaña, al menos de momento.

Elio Cabanes, el concejal que fue el último en presentarse como candidato, está de acuerdo en que los compromisarios respeten al máximo el resultado de la votación de los afiliados, con una excepción que no tiene reparo en poner sobre la mesa: «Si el segundo soy yo, tendría legitimidad para ir a la segunda vuelta, por haber llegado más tarde que los demás».