Lucio Ballesteros, en una imagen junto al esqueleto de la nave publicada en su página web
Lucio Ballesteros, en una imagen junto al esqueleto de la nave publicada en su página web - www.undespertar.com
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Un orensano construye una nave espacial para llegar a un planeta «entre el hombre y los ángeles»

Ha sido mercenario, combatiente en Argelia, miembro de la Legión Francesa y técnico de radiofrecuencia. Ahora un film dirigido por un director novel cuenta la historia de Lucio Ballesteros y de su expedición al planeta «10/7»

SantiagoActualizado:

Lucio Ballesteros, un burgalés de 87 años vecino de la localidad de Montoedo, en el municipio de A Teixeira (Orense), ha construido una nave espacial de 20 metros de diámetro con la que pretende viajar a un planeta «imaginario e intermedio» que se sitúa «entre los hombres y los ángeles». Así lo ha asegurado este sábado, según ha recogido Ep, durante la presentación a los medios de comunicación del largometraje que recreará su historia. El acto tuvo lugar en el patio exterior de su vivienda, donde se sitúa la propia nave espacial, «asimilada fuera de la realidad física» y cuyo acabado está pendiente de la instalación «de unos motores».

Ballesteros ha apuntado que su construcción, que aparece ilustrada en varios libros que ha publicado y que están disponibles de forma gratuita en su página web —www.undespertar.com—, «no es válida para este momento», sino para un «futuro a largo plazo», ya que «la humanidad tendría que evolucionar a nivel psíquico y espiritual» para que este tipo de naves «tuvieran cabida». La tecnología del dispositivo, dice, es «desconocida» para el resto del mundo y ayudará a cambiar la forma de transporte. Su funcionamiento depende de varias placas solares «de 280 vatios» cada una y de un generador estático, «el único que existe en el mundo», que opera «las 24 horas de los 365 días del año», ha concretado.

El objetivo de la nave, expone, es viajar a un lugar «intermedio entre los hombres y los ángeles» que recibe el nombre de planeta 10/7, un mundo «imaginario» habitado por «seres muy semejantes a los seres humanos, pero con una estatura superior». «El planeta 10/7 es el planeta Dios-Hombre, en el que me proyectaba cuando era joven y he vivido, y se atribuye a la rebelión de los ángeles; Dios pudo haberles castigado temporalmente en el planeta 10/7, donde el 10 representa la unidad de Dios y el 7 las siete dimensiones del ser humano», ha señalado Ballesteros. En este sentido, el creador de la nave ha puesto en valor la necesidad de «romper el marco» mental que tiene el ser humano para «entrar en otro mundo» y, así, entender una dimensión que es «atípica» y que «no se puede explicar» porque «no se conoce nada sobre ella ni se ha divulgado nada».

La historia de Lucio Ballesteros y la construcción de su nave será recreada en un largometraje de 90 minutos —titulado «10/7»— dirigido por el director novel ourensano Xoel Méndez y producido por Simone Saibene y su productora Noveolas Producciones. Tanto su director como su productor coinciden en señalar que esta creación audiovisual, que combina las características de una película biográfica, la ciencia ficción, el realismo mágico y el diario fílmico, es tan «atípica» como su protagonista, que ha sido mercenario, combatiente en la guerra de Argelia, miembro de la Legión Francesa, músico de orquesta militar y técnico de radiofrecuencias de RTVE desde la fundación de la cadena en Barcelona y Mijas (Málaga).

El productor, Simone Saibane, ha avanzado durante la presentación del filme que el rodaje, iniciado hace cuatro años por Xoel Méndez y apoyado hace dos por Noveolas Producciones, «está finalizando», por lo que el producto final estará listo «a mediados del 2019». «Se llevará a festivales y al mercado de la Berlinale», ha comunicado.

Por su parte, el director del filme, Xoel Méndez, ha destacado en la presentación que la historia de Lucio Ballesteros, a la cual llegó «hace más de cuatro años» por los comentarios que hacían los vecinos de su pueblo —en Baños de Molgas— sobre visitar la susodicha nave, es «mágica», ya que «desafía la incredulidad y el escepticismo». «Esperemos que la historia llegue muy lejos a nivel de festivales y a nivel espacial: que la puedan ver en el planeta 10/7. Es un desafío a la frontera entre la realidad y la ficción», ha resumido el director del largometraje.