Antonio González Terol, Alfonso Alonso e Íñigo Arcauz, en una imagen de archivo
Antonio González Terol, Alfonso Alonso e Íñigo Arcauz, en una imagen de archivo - Diario Vasco

La oposición interna del PP vasco se organiza, pero espera un «gesto» de Casado para hacerse visible

Hoy comienza la Convención política en Vitoria, que Alfonso Alonso quiere aprovechar para marcar un perfil propio

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El PP vasco abre hoy su Convención política con el objetivo de dar al partido un «perfil propio», que le permita, según esperan sus dirigentes, recuperar el terreno perdido y salir de su práctica desaparición. Pero también llega a esta cita con una oposición interna que ha empezado a organizarse, y que de momento está a la espera de un gesto de Génova para empezar a moverse y hacerse visible, según fuentes de esa corriente.

De momento, la portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, calentó la Convención con una dura crítica a la línea seguida por Alfonso Alonso al frente del PP vasco. En una entrevista en «esRadio», ha acusado al PP vasco de cierta tibieza con el nacionalismo con el objetivo de obtener mejores resultados. También se ha mostrado escéptica con que el PP vasco pueda tener «perfil propio», algo que, ha señalado, no sabe qué significa exactamente.

En esta primera jornada de la Convención estará presente la vicesecretaria de Política Social, Cuca Gamarra. No habrá una avalancha de dirigentes nacionales. Y tan solo se espera la presencia de Pablo Casado para la clausura, este sábado.

Desde que llegó a la presidencia nacional del PP, Pablo Casado ha querido mantener buenas relaciones con el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, uno de los apoyos más firmes de Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias del partido. Son dos visiones de partido diferentes, que han estado conviviendo algo más de un año.

En las elecciones generales, el resultado del PP en el País Vasco no pudo ser peor: se quedó sin un solo diputado ni senador en las tres provincias de esta Comunidad. La crisis continuó en las elecciones municipales del 26 de mayo.

En ese contexto, Alonso anunció una Convención política para definir un «perfil propio», que distinguiera al PP vasco del nacional. Desde Génova se salió al paso rápidamente, y se dejó claro que son el mismo partido, y las pautas políticas las marca el PP nacional.

Pero los desencuentros son visibles. El último, ayer mismo, cuando Alfonso Alonso criticó la aproximación entre el PP y Rosa Díez, a la que calificó de «personalidad versátil» y recordó cómo había arremetido contra los populares en la época de Rajoy.

En esta situación, la semana pasada Casado recibió en su despacho a Íñigo Arcauz, el que fuera número uno por Guipúzcoa, y de la máxima confianza del presidente nacional del partido. De hecho, suena como futura alternativa en el PP vasco. Arcauz le entregó un documento de unos 38 folios, con un análisis de los resultados en los principales municipios y una serie de propuestas para iniciar la recuperación del partido. Fuentes próximas a Arcauz aseguraron que esa reunión se llevó a cabo sin el conocimiento de Alfonso Alonso.

La oposición interna a la actual dirección del PP vasco ha expresado su malestar por la marcha del partido en esta Comunidad, sobre todo por su aproximación al PNV, pero también se lamentan de que Pablo Casado «no hay movido ficha todavía y deja hacer a Alonso». Esa oposición ha empezado a organizarse, pero se mantiene en un segundo plano, a la espera de que Génova diga «ahora» y pueda hacerse visible. Un momento que no ha llegado aún, sobre todo con las autonómicas vascas a la vuelta de la esquina.