Manuel Marchena, en una imagen de archivo - EFE

El Ejecutivo despeja la presidencia del tribunal del 1-O al aceptar a Manuel Marchena al frente del Supremo

Gobierno y PP pactan un reparto de once miembros progresistas y nueve conservadores en el CGPJ

Martínez Arrieta será el presidente del tribunal en el juicio del «procés»

MadridActualizado:

El Gobierno y el PP han pactado el nombramiento de Manuel Marchena como presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que también lo será del Supremo, la máxima instancia jurisdiccional del país. Marchena es el presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo y también lo iba a ser del juicio del «procés» que está previsto que empiece el próximo enero.

Aunque el PP ha jugado al despiste en las últimas horas ante el riesgo de que el nombre de Marchena se «quemara» antes de cerrar el pacto, en realidad es el único candidato que los populares habían puesto sobre la mesa de negociación con el Gobierno hasta el punto de que el PP no contemplaba otra opción que no fuera esa. Un sector del Gobierno, el que enarbola la ministra Dolores Delgado, estuvo a punto de reventar el acuerdo al filtrar el nombre el sábado. Próxima a Garzón, para la titular de Justicia Marchena no es el mejor candidato pues el entorno de Garzón (al que ella pertenece) le culpa de la inhabilitación que le apartó de la carrera.

Sin embargo, para un sector del Gobierno sí se trata de un candidato de consenso, con una solvencia jurídica incuestionable y capaz de llevar las riendas del Alto Tribunal, así como de los tribunales superiores y audiencias provinciales de toda España. Uno de sus primeros retos será devolver a la justicia el crédito que tenía hasta hace unos meses.

Como avanza hoy ABC, el hecho de que el Ejecutivo haya aceptado un presidente propuesto por el PP tendrá una consecuencia inmediata, que es una nueva proporción en el reparto de vocales, que en un principio se iba a acordar de forma equitativa entre PP y PSOE. Ahora los socialistas podrían tener uno vocal más de los inicialmente previstos.

Otra de las consecuencias inmediatas de esta elección es que con esta maniobra se despeja la «incómoda» presidencia (para los independentistas) de Marchena en el Tribunal que debe juzgar el proceso soberanista. El elegido, según informa Ep, es el magistrado de mayor antigüedad en la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, Andrés Martínez Arrieta.

Considerado más progresista que Marchena, Martínez Arrieta formó parte del comité fundador de la asociación judicial Francisco de Vitoria y forma parte de la Sala de lo Penal del alto tribunal desde 1998.

Entretanto, el plazo otorgado en el Congreso para que los grupos presenten sus candidatos a la renovación del CGPJ vence hoy, y a la espera de conocer el resto de nombres, el Ejecutivo destaca que el órgano de gobierno de los jueces contará con una mayoría de once miembros progresistas de los veinte que lo conforman.

De los veinte vocales del organismo, doce deben ser elegidos entre jueces y magistrados y los otros ocho entre «juristas de reconocida competencia», que son los que proponen directamente los grupos parlamentarios del Congreso y el Senado. Precisamente este lunes finaliza el plazo para que los grupos presenten su lista de candidatos en el Congreso.