Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo, en octubre de 2018/ Los presos de Lledoners ya se dirigen a Brians 2 para ser reagrupados, e iniciar el traslado a Madrid - EFE/ ATLAS

El Tribunal Supremo juzgará a los líderes del «procés» a partir del 12 de febrero

Las sesiones serán, en principio, de martes a jueves, durante unos tres meses

MadridActualizado:

El tribunal que enjuciará el «procés» -una insurrección violenta para declarar la independencia de Cataluña fuera de los cauces legales, según la Fiscalía- comenzará el juicio el martes 12 de febrero. Los magistrados están todavía ultimando el auto en el que comunicarán qué pruebas -testificales, periciales y documentales- se admiten, una compleja resolución en la que también señalarán la fecha exacta de la vista. Las sesiones serán, en principio, de martes a jueves, durante unos tres meses.

El juicio será retransmitido íntegro en directo por televisión y por la página web del Poder Judicial, un canal nunca empleado para emitir una vista oral. Cualquier persona en el mundo podrá «observar» este juicio tan relevante y, por ello, el presidente del Tribunal Supremo y del Poder Judicial, Carlos Lesmes, no ve ninguna necesidad en que acudan los llamados «observadores internacionales», esos supuestos vigilantes de derechos a los que se alude desde el entorno del independentismo.

«Todo el que quiera observar el juicio va a tener todas las facilidades», manifestó ayer Lesmes en un encuentro informal con los periodistas que cubrirán la esperada vista oral. «El proceso se hará a la vista de todo el mundo», señaló el presidente, que añadió que los observadores «harán falta» en los sistemas judiciales opacos.

Y no es el caso del español, todo lo contrario. Los juicios en España son públicos, lo que significa que cualquier ciudadano que lo desee puede presenciarlos, con acceso preferente a los medios de comunicación, como intermediarios de la sociedad con la noticia. Esta publicidad es una garantía del sistema penal español, prevista en la ley.

Posible presencia de Torra

En el caso del «procés», se han acreditado más de 600 periodistas, pertenecientes a unos 150 medios de comunicación. De ellos, unos 50 medios son extranjeros, con mayoría de europeos, sobre todo alemanes y franceses pero también suizos y holandeses. Fuera de Europa, se han acreditado reporteros de Estados Unidos, China y Rusia. Aun así, la expectativa mediática fue algo mayor en el juicio por los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid.

Así, «la publicidad, la transparencia y las garantías del proceso» son la mejor campaña contra los que ponen en duda la imparcialidad de la Justicia, considera el presidente del Supremo. Frente a los que difunden una imagen «que no se adecúa a la realidad», el juicio al «procés» «es una oportunidad excelente para poner de manifiesto la calidad de nuestra Justicia, del Tribunal Supremo, y de nuestra democracia», recalcó Lesmes, acompañado por el vicepresidente del Alto Tribunal, Ángel Juanes. Ambos insistieron en que la transparencia y la «publicidad máxima» son los principios que regirán la organización de la vista, un reto para el Supremo, pues su función habitual es revisar sentencias de otras instancias inferiores, en lugar de enjuiciar.

En el salón de plenos -el recinto concreto donde se celebrará el juicio- habrá un asiento reservado para un representante del Parlamento Vasco, la única institución que ha solicitado una plaza por ahora. Si el presidente de la Generalitat Quim Torra lo solicita, también se le permitirá, explicó ayer Lesmes, que aseguró que Torra recibiría en ese caso el trato preferente que merece «cualquier autoridad pública española». Eso significa que Torra sería recibido al llegar, se le acompañaría a la sala y gozaría de un asiento preferente. Pero a Lesmes no le consta que el «president» haya solicitado estar.

El Supremo buscará respetar al máximo «la dignidad» de los nueve acusados que se encuentran en prisión preventiva. Todos ellos -encabezados por Oriol Junqueras- serán conducidos al juicio desde las prisiones de Soto del Real y Alcalá, con parada en los calabozos de la Audiencia Nacional, cuya sede se encuentra a unos 50 metros. El traslado de los reos se realizará con el mayor «respeto», evitando cualquier exposición que les genere «incomodidad o un componente de penosidad», aseguró Lesmes. También comerán dentro del Supremo en los recesos.