Virginia López Negrete, abogada de Manos Limpias
Virginia López Negrete, abogada de Manos Limpias - EFE

Juicio del caso NóosUn presunto testaferro de Urdangarín dice que «nunca» le pagó ningún dinero

Un testigo confirma que Urdangarín transfirió acciones de la sociedad Mixta África a la mercantil Aizoon

Palma de MallorcaActualizado:

El juicio del caso Nóos prosigue este jueves con la comparecencia de nuevos testigos. En primer lugar, ha declarado José María Treviño, presunto testaferro de Iñaki Urdangarín. El testigo ha señalado que es amigo de Urdangarín «desde hace muchos años». A preguntas del fiscal Anticorrupción, Pedro Horrach, ha explicado que «sabía que Urdangarín estaba involucrado en actos de promoción del deporte», si bien desconocía que presidiera el Instituto Nóos. Cuando se le ha preguntado si tuvo algún tipo de relación comercial con Urdangarín, ha respondido que «nunca».

El testigo ha explicado que gracias a la mediación de Urdangarín, suscribió un acuerdo de colaboración con Aguas de Valencia, para buscar posibles proyectos fuera de España. Treviño ha señalado que pactó una remuneración trimestral y un año de trabajo. El importe acordado fue de 125.000 euros trimestrales. «Yo tenía que dar 70.000 euros a Miguel Zorío —empresario que solía colaborar con Nóos— y compartir la mitad de lo que quedase con el empesario Álex Sánchez», ha explicado. Según su testimonio, Urdangarín no habría percibido nunca nada de ese dinero.

«El señor Urdangarín nunca me ha pedido absolutamente nada ni nunca le he pagado nada», ha señalado a continuación. Seguidamente, ha explicado que su asesor fiscal, Francisco Javier Jiménez de Andrade, le propuso crear una estructura a través de la empresa Alternative General Services, de Robert Cocks, otro presunto testaferro de Urdangarín. Cocks percibía una comisión del 5 por cien por facilitar la transferencia del dinero citado a una cuenta suya en Suiza. «Es una equivocación que asumimos y resolvimos», ha puntualizado. «De esta operación Urdangarín no sabía nada de nada», ha concluido.

La pasada semana, declaró como testigo el antiguo presidente de Aguas de Valencia, Eugenio Calabuch, quien indicó que el mencionado convenio de colaboración para buscar posibles proyectos fuera de España habría sido suscrito, en realidad, con Urdangarín.

A continuación, ha comparecido el abogado Juan Velayos, que trabajó en Mixta África. A preguntas del abogado de Urdangarín, Mario Pascual Vives, el testigo ha confirmado que su cliente trabajó como asesor en dicha empresa y fue además accionista. Pascual Vives le ha presentado entonces un contrato suscrito por Urdangarín en noviembre de 2007, a nombre de Aizoon, la mercantil cuya titularidad compartían Urdangarín y la Infanta.

Cabe recordar que la pasada semana declaró Luis Hernández de Cabanyes, fundador de Mixta África, quien ya había dicho que la vinculación laboral con Urdangarín se produjo a través de Aizoon. Por su parte, el director administrativo financiero de Mixta África, Marcel Escribá, confirmó que Urdangarín percibía 6.000 euros al mes por su trabajo como consultor y por su presencia en el consejo asesor de Mixta África, en donde empezó a colaborar en agosto de 2006. En cambio, Hernández de Cabanyes afirmó que Urdangarín no formó parte de dicho consejo, sino que en realidad fue siempre un asesor externo.

Escribá también confirmó que Urdangarín percibió un «bonus» de 150.000 euros durante su etapa como consultor de dicha promotora. Un «bonus» es una cantidad de dinero que se concede como suplemento de un pago principal, a modo de incentivo por la consecución de unos objetivos. Escribá explicó que el valor de ese «bonus» no se pagó en metálico, sino que se canjeó por acciones vinculadas a una ampliación de capital.

En la declaración de este jueves, Velayos ha confirmado que Urdangarín, «persona física», transfirió las acciones que poseía de Mixta África a Aizoon, «persona jurídica». A preguntas de la abogada de Manos Limpias, Virginia López Negrete, el testigo ha señalado que en el acta y en la certificación de esa transferencia sólo aparecían su firma y la de Urdangarín.