Javier Esparza, presidente de Unión del Pueblo Navarro (UPN)
Javier Esparza, presidente de Unión del Pueblo Navarro (UPN) - ABC
ENTREVISTA

Javier Esparza (UPN): «Uxue Barkos intenta que Navarra sea más euskaldún cada día»

Tras ganar las elecciones, lidera la oposición a un cuatripartito que «está sembrando sectarismo» para integrar Navarra en «Euskalherria»

PamplonaActualizado:

Javier Esparza preside desde hace dos años y medio UPN, el partido que ganó las elecciones en Navarra. Se tuvieron que aliar Geroa Bai, Bildu, Podemos e Izquierda Unida para que no gobernara. Entre esas cuatro fuerzas predominan dos: la nacionalista vasca y la abertzale. Tras el falso arrepentimiento de ETA, reflexiona en ABC sobre la política navarra y el riesgo de euskaldunización que existe.

¿Qué sensación le produjo el comunicado de ETA?

La primera sensación fue la de vergüenza, que se haga distinciones entre las víctimas. Todas han sido y son víctimas inocentes. ETA no discriminó a la hora de matar y ahora pretende discriminar a la hora de pedir perdón, dando a entender que hay víctimas a las que se sigue culpabilizando y haciendo responsables. Que queda clara una cosa: la única responsable de todo lo sucedido en estos terribles años ha sido la banda terrorista ETA. Ningún daño ni ningún asesinato se hubieran producido si ETA no hubiera existido.

Sin embargo, parece que será el último comunicado antes de anunciar su disolución.

ETA no se disuelve porque sí. ETA ha sido derrotada. Y los artífices de esa derrota han sido las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, los partidos políticos que desde la unidad se han mostrado firmes frente a la barbarie terrorista y toda la sociedad. Y nunca, nunca hay que olvidar a las víctimas. Seguiremos estando con ellas.

¿Y después de esa disolución?

Todavía es necesario que los terroristas y su entorno ayuden a esclarecer los muchos asesinatos no resueltos. Asimismo, tienen que pagar por los asesinatos cometidos de acuerdo con lo que dictaminen la Justicia y la Ley. El futuro político y social debe desarrollarse en el marco de la legalidad y la Constitución, sin ningún tipo de concesión a los terroristas y sus cómplices.

¿Navarra es a día de hoy más euskaldún que hace tres años?

Este gobierno está intentando que Navarra sea más euskaldún que hace tres años. Hace una política sectaria, identitaria, donde la prioridad es esa, no los problemas de los ciudadanos. Están sembrando, utilizando la educación políticamente para su objetivo, y utilizan también el acceso a la administración pública. Incluso están diciendo qué empresas y cómo van a trabajar con ellos. En Navarra, quien no sabe euskera, que es el 87% de la población, tiene muy difícil ser funcionario porque para ser funcionario cuenta mucho más el euskera. Y las empresas que trabajan con la Administración y que trabajan de cara al público, más allá de que ese servicio la presten en la Ribera, en la Zona Media o la Zona Norte de Navarra, están obligadas a tener planes de formación en euskera. Es una obsesión. Están utilizando la lengua para construir su proyecto nacional que es Euskalherria.

Si gana las próximas elecciones, ¿cómo daría la vuelta a esta política?

Tomando decisiones, sin ninguna duda. Todo lo que está haciendo en política lingüística, el acceso a la función pública… habrá que ponerle sentido común y equilibrio, con igualdad de oportunidades. Es decir, todos los ciudadanos tienen que tener las mismas oportunidades. Dejaremos que cada uno elija libremente si quiere aprender euskera o no. No faltaba más. Y entendemos que tiene que haber proporcionalidad porque Navarra es distinta, diferente, en función de dónde vivas. En el norte hay zonas donde se habla más euskera; en Pamplona se habla muy poquito euskera y de Pamplona para abajo prácticamente no se habla.

En su grupo, de 15 parlamentarios, dos son euskaldunes.

Son dos euskaldunes que viven en euskera con total normalidad. Sienten la bandera de Navarra y dicen que Navarra es una Comunidad foral diferenciada dentro de España. Y ya está. Una cosa nada tiene que ver con la otra. Mucha gente euskaldún vota a UPN porque quieren que Navarra siga siendo una Comunidad diferenciada y no una diputación vasca más, y que el Gobierno de Navarra esté en Pamplona y no en Vitoria, que tenga una Policía Foral diferenciada, y Guardia Civil y Policía Nacional, porque nos sentimos más seguros. A mí lo que me gustaría es presidir una Navarra en la que cualquiera pueda aprender euskera si quiere y que en esas clases de euskera le enseñen que su bandera es la Navarra y su país España, porque eso es lo que somos.

El porcentaje de voto nacionalista es superior a ese 13% que sabe euskera. ¿Significa que hay más ganas de acercarse al País Vasco?

Yo creo que no. La sociedad navarra no es independentista. Mayoritariamente ha dicho que quiere que Navarra sea una Comunidad Foral diferenciada, dentro de España. Creo que la sociedad navarra mira con preocupación a Cataluña porque es un aviso a navegantes. Creo que aquí en Navarra no se quiere que ocurra lo que está sucediendo en Cataluña: se están yendo empresas, hay una fractura social importante. Y la sociedad navarra ha sufrido mucho. Lleva 60 años aguantando a una organización terrorista. Y eso marca a cualquier sociedad. Por lo tanto, el nacionalismo vasco está donde está a día de hoy, hay una mayoría social en Navarra que no es nacionalista y que no es independentista.

¿El Convenio Económico no es una forma de nacionalismo?

No. El Convenio Económico es una forma de relacionarse con España recogida en la Constitución. Pagamos más de lo que nos correspondería. En la balanza fiscal, Navarra es de las comunidades que aporta más de lo que recibe. Siempre hemos sido leales y solidarios con el resto de España y estamos orgullosos de serlo. Y también es un ejercicio de responsabilidad en la gestión de los recursos. La pasada legislatura que hubo una crisis importantísima nacional y que nos afectó obviamente también a Navarra, nosotros no pedimos financiación al Estado. Nosotros no fuimos al Fondo de Liquidez Autonómica. Nosotros tuvimos 1.000 millones menos de ingresos y tuvimos que hacer un ajuste de 1.000 millones de euros en un presupuesto de 4.000. Esto es gestionar desde la responsabilidad, a las duras y a las maduras.

Pero sí que se habla del Convenio como forma de autogobierno que se utiliza como separación de España.

El nacionalismo y los Fueros son antagónicos. El mayor riesgo que tiene el régimen foral de Navarra es el nacionalismo. El régimen foral, el convenio, el autogobierno es pacto y lealtad con España. En un cuarto del escudo de España está la bandera de Navarra, porque somos parte esencial de España. Hemos contribuido a la construcción de este país. Nosotros somos navarros, españoles y europeos. Y eso es lo que queremos seguir siendo.