Manuel Valls, en un acto de Sociedad Civil Catalana en Barcelona
Manuel Valls, en un acto de Sociedad Civil Catalana en Barcelona - INÉS BAUCELLS

La irrupción de Valls reaviva la lista unitaria independentista

Toda la oposición calienta motores para arrebatar la alcaldía de Barcelona a Ada Colau

BarcelonaActualizado:

A la espera de una confirmación oficial que lo ratifique como candidato a la alcaldía de Ciudadanos por Barcelona, la irrupción del exprimer ministro francés Manuel Valls a la esfera municipal ha disparado, por el momento, el nerviosismo entre las formaciones presentes en el Ayuntamiento y ha reactivado los movimientos de los independentistas por fraguar una candidatura unitaria que consiga así tener la ansiada alcaldía de la capital catalana. La posibilidad de una campaña en la que el proceso soberanista sea el protagonista cobra forma.

Lo cierto es que parte de los agentes económicos de la ciudad ven en Valls una oportunidad para reforzar el papel y la marca Barcelona en Europa, tras meses en los que el prestigio de la ciudad se ha tambaleado como consecuencia del proceso independentista y el gobierno populista de Ada Colau. No quieren decirlo en público por no parecer partidistas, pero instan a aprovechar el escaparate global en el que hasta hace poco estaba la capital catalana y en el que se volvería a colocar con el aterrizaje de un líder europeo como el exprimer ministro francés. Todo para no perder comba, entre otros campos, en su aspiración de convertirse en polo tecnológico e innovador de Europa.

El propio protagonista pisó esta misma semana Barcelona para recoger el premio de Societat Civil Catalana y no despejó la incógnita sobre su futuro político, aunque eso sí, muchos entendieron que coqueteaba con la idea de ser el alcaldable barcelonés de l a formación naranja. A la espera de sus próximos pasos, el grupo municipal de Cs sigue pendiente de si la ejecutiva nacional convoca el proceso de primarias, que difícilmente serían antes de verano. En todo caso, de concretarse y confirmar Valls sus intenciones, Carina Mejías, la actual líder que alabó toda propuesta que sea para «sumar» y mejorar a su formación pero que no ha hablado de ello con el exprimer ministro francés, no se presentaría al proceso, informan fuentes del grupo a ABC.

Más activas se han mostrado las formaciones independentistas. Sea por que lo ven como un rival con posibilidades de concentrar el voto de las formaciones constitucionalistas o quizás porque las relaciones entre PDECat y ERC han ido a mejor tras los últimos avances en el Parlamento catalán para conseguir gobierno, sus formaciones municipales empiezan a mostrarse más abiertas a encontrar un candidato que pueda conseguir todos los votos de los soberanistas. El Junts per Barcelona que nunca llegó a existir podría tener ahora su momento.

¿Un tertuliano candidato?

En este escenario intenta colarse Jordi Graupera. Periodista y filósofo habitual en tertulias y que ha sido un acérrimo defensor del independentismo en la etapa final del «procés», ha estado años viviendo en Estados Unidos y aterrizó en Barcelona hace poco más de dos meses con la idea de fraguar una candidatura unitaria independentista, una propuesta que ve como obligada para conseguir la suma que permita gobernar la ciudad y ponerla al servicio del «procés».

Lo de Graupera causó un gran revuelo en un primer momento, sobre todo mediático. Propuso conseguir 30.000 firmas que avalen su idea de hacer unas primarias abiertas entre todos los soberanistas para dar con el candidato que lidere la Barcelona como capital de Cataluña. El «boom» inicial, con 10.000 firmas conseguidas con sólo conocerse su propuesta, quedó estancado y ganó otras 5.000 firmas en un mes. Curiosamente, desde la aparición de Valls ha vivido un nuevo repunte de apoyos y cuenta ya con 24.000 firmas.

El PDECat, inmerso en las primarias y que hace un año imaginaba al ahora encarcelado Joaquim Forn como su candidato, intenta centrar sus esfuerzos en el proceso para escoger a su alcaldable. Fuentes de la formación corroboran que, sea quien sea, esperan que aporte un proyecto abierto y transversal. El exalcalde Xavier Trias, su actual líder, ha comentado en alguna ocasión que quizás en 2015 fue un error no apostar por la suma conjunta de PDECat y ERC. La formación, que reconoce haber tenido algún contacto hace semanas con Graupera, tiene en mente una candidatura aglutinadora. Sus dos aspirantes a primarias, que se batirán en dos semanas, son Neus Munté, exconsejera autonómica que salió del gobierno por sus dudas sobre el 1-O, y Carles Agustí, menos conocido y que está enfocando su campaña, con el nombre «Obrim Barcelona» en defender la candidatura única.

Menos claro lo tienen, al menos de puertas afuera, en ERC. Alfred Bosch seguirá como candidato tras no haber tenido rivales en las primarias y pretende seguir haciendo política municipal. Desde el grupo municipal comentan a ABC que «las elecciones de Barcelona, van de Barcelona» y que los acuerdos «de país» pueden llegar si es que hay acuerdos de ciudad. Ellos no han hablado con Graupera, aseguran.