Carles Puigdemont, en rueda de prensa
Carles Puigdemont, en rueda de prensa - Isabel B. Permuy

La Generalitat oculta al Tribunal de Cuentas los fondos de 65 entes

El 34% de su sector público inclumple sus obligaciones ante los auditores del TCu

MadridActualizado:

La Generalitat es, con mucha diferencia, el gobierno regional que más trabas pone al trabajo del Tribunal de Cuentas (TCu). Tal cantidad de información ha ocultado a los auditores de este órgano estatal, que los expertos de ese órgano han sido incapaces de conocer la contabilidad del 34% de las entidades públicas de la Generalitat. El TCu ha sido incapaz de certificar el estado real y completo de las arcas del Gobierno catalán y de su extenso entramado de entes, una maraña de organismos y empresas públicas de lo más diverso que mueven miles de millones de euros de dinero público a lo largo del año.

La Generalitat es dueña de un total de 189 entidades públicas. La lista abarca organismos autónomos, sociedades mercantiles, fundaciones, consorcios y otros organismos diversos. Todos ellos conforman esa suerte de «administración paralela» del Gobierno catalán.

La importancia de este entramado es enorme en términos políticos y económicos: esa maraña de entes de lo más diverso maneja anualmente más de 20.000 millones de euros, casi el 60% de todo el presupuesto anual del sector público de la Generalitat. Por eso, fiscalizar las cuentas de los entes del Gobierno catalán resulta imprescindible para comprobar realmente el cumplimiento de la legalidad contable, de gestión presupuestaria y de contratación, sino también para poder certificar el estado real y de conjunto de las arcas de la Generalitat.

El Tribunal de Cuentas, sin embargo, tropieza una y otra vez con el muro que le ponen decenas de esos entes públicos. El resultado de ese obstruccionismo practicado desde el sector público de la Generalitat queda claro, por ejemplo, en el último informe de fiscalización de las comunidades autónomas que ha completado el TCu, el relativo a las cuentas del año 2014.

Este órgano estatal no ha logrado acceder a las cuentas de 65 de los 189 entes que conforman la «administración paralela» de la Generalitat. Ninguna otra autonomía ha incurrido, ni de lejos, en tal grado de opacidad. De hecho, el 38% de los entes autonómicos que no han rendido cuentas ante el TCu son catalanes. Y todo eso en lo relativo a un ejercicio presupuestario, el de 2014, en el que la Generalitat fue líder en números rojos: 5.296 millones de euros de «pérdidas», y eso que la cifra no incluye las que arrojaron sus empresas públicas. De hecho, en este informe de fiscalización del Estado de las Autonomías, Cataluña es la única región en la que el TCu ha sido incapaz de saber qué pérdidas de conjunto acumula su red de empresas públicas. Tampoco ha podido conocer los estados financieros agregados de las fundaciones ni de los consorcios de la Generalitat.