Garzón no ve el pacto como una humillación ni un entierro para IU

El líder comunista presenta la coalición con Podemos en Europa a los primeros que apostaron por relegarlos

Enrique Serbeto
EstrasburgoActualizado:

Ni un entierro para Izquierda Unida ni una humillación para él. Alberto Garzón les explicó ayer martes a los socios europeos de Podemos y de su propia formación en el seno del grupo de Izquierda Unitaria que la decisión de acudir en coalición a las elecciones del mes de junio les ofrece la posibilidad de «transformar la situación en España y ganar al Partido Popular».

Los dirigentes del grupo europeo de la extrema izquierda fueron los primeros que se dejaron seducir por la llegada de Podemos e hicieron a Pablo Iglesias candidato a la presidencia del Parlamento Europeo antes de que el líder de la formación morada hubiera hecho su primera intervención, ignorando y ninguneando a sus socios históricos de IU. Dos años después reciben a Garzón como el firmante del pacto que consagra la fusión electoral de los dos proyectos en España, del que la lógica indica que existen muchas posibilidades de que uno de los dos se disuelva en el otro.

Garzón insistió ayer ante un grupo de periodistas en que el acuerdo de coalición con Podemos no representa el funeral de IU. «No solo sobreviviremos, sino que será extraordinariamente positivo para nosotros» porque espera obtener un suculento botín de hasta 14 diputados y 6 senadores. La esperanza proviene de la aplicación de la suma de ambas formaciones en las elecciones de diciembre, a las que no fueron ya en coalición por las reticencias de Podemos. Cuentan con el hecho de que los morados están perdiendo fuelle respecto a los apoyos que han tenido hasta ahora, pero también tienen la esperanza de que «hay hasta 40 escaños en provincias pequeñas que pueden cambiar todas las combinaciones».

Tampoco le parece que salga perdiendo con un quinto puesto en Madrid para el líder de una formación con implantación nacional, «si eso sirve para que tengamos más posibilidades de obtener resultados en otras provincias» En cuanto a las críticas de una parte de la antigua dirección de IU, que no confía en los posibles beneficios de esta coalición, Garzón cree que «es legítimo que discrepen, pero la militancia entiende en su inmensa mayoría que es positivo».

Se siente apremiado por la superposición de los plazos de la negociación con Podemos y el calendario electoral, así que no le da importancia al hecho de que no se haya decidido aún el nombre con el que se inscribirá la coalición porque «en la papeleta se mantendrán los símbolos y la gente sabrá que está votando a IU y a Podemos con sus confluencias», aunque después afirma que cada diputado mantendrá su disciplina ideológica a la hora de votar. La «marca» será desvelada antes del fin de esta semana, antes incluso de que se hayan distribuido los puestos en las listas. También aseguró que Pablo Iglesias le ha tenido al corriente de la oferta que hizo ayer al PSOE para ir en una coalición más amplia al Senado. «Somos aliados, por supuesto que lo sabía y me parece una propuesta muy inteligente para cambiar este país y evitar que el PP siga gobernando». Pero no quiere ir más allá porque todavía mantiene la esperanza de que los resultados les permitan plantear a los socialistas una mayoría «para evitar que Gobiernen el PP y Ciudadanos».