Registran domicilio del presunto yihadista que pretendía atentar en Sevilla - EFE / Vídeo: Detenido en Marruecos un presunto yihadista que quería atentar en la Semana Santa de Sevilla

«Se ha evitado una catástrofe, estaba decidido a actuar»

Zouhair el Bouhdidi fue detenido en Rabat por aviso de la Policía española y confesó en el interrogatorio que quería atentar en Sevilla

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Zouhair el Bouhdidi, de 23 años y nacido en Marruecos, ha sido detenido en Rabat tras confesar en un interrogatorio desarrollado por las fuerzas de seguridad marroquíes su intención de perpetrar un atentado yihadista en la ciudad donde lleva viviendo con su familia nueve años: Sevilla. Había alardeado en foros de lo que pretendía hacer, de ahí que fuentes de máxima solvencia cercanas a la investigación subrayen que no hay dudas de que estaba dispuesto a suicidarse en un escenario con mucho público, posiblemente la Semana Santa, un símbolo del cristianismo convertido en objetivo del terrorismo islámico.

Fuentes del ámbito operativo explican que El Bouhdidi reconoció sus propósitos durante la toma de declaración en Rabat. También ponen en valor la gran eficacia demostrada por la Policía Nacional, que llevaba meses haciendo seguimiento del sospechoso en la ciudad hispalense y, aprovechando que recientemente viajaba a su país de origen, facilitó su identidad y su localización exacta a los agentes marroquíes -con los que se mantiene una excelente colaboración, amén de la que hay con la Inteligencia del vecino Reino- para que se ocuparan del arresto. «Se ha evitado una catástrofe, estaba decidido a hacerlo», certifica el interlocutor de ABC. Conviene subrayar además que la captura del sospechoso en el país vecino se debe a que España decidió dejar en manos de Marruecos el trámite del interrogatorio. Si el juez español no solicita su extradición, nuestro país se habrá ahorrado un tortuoso procedimiento judicial, que en Rabat puede grangearle a Al Bouhdidi «30 años de prisión si fuera considerado culpable». Una condena muy superior a la que podría imponerle la Audiencia Nacional.

«Este está solo»

La detención del yihadista se producía después de meses de vigilancia y de que la semana pasada Interior reforzara los dispositivos de seguridad y las capacidades de información y control con motivo de la Semana Santa, que coincide con la celebración a continuación de elecciones generales.

Oficialmente, fuentes de Interior, aseguraron a ABC que en el transcurso del registro efectuado durante casi tres horas por la Policía en el domicilio familiar de Al Bouhdidi, situado en el barrio de la Carretera Su Eminencia, en el extrarradio de Sevilla, no se intervino «ninguna sustancia susceptible de formar parte de la receta de ningún explosivo», de modo que los agentes sólo se llevaron «documentación y material informático, que será analizado». A lo largo de la tarde de ayer se habló de la posibilidad de que poseyera TATP, el explosivo llamado «la madre de satán» por su poder destructivo y que fabricaban los terroristas de Cataluña en el chalet de Alcanar que saltó por los aires.

Las fuentes de ABC añaden también que, por ahora, no se han encontrado al sospechoso «ningún tipo de planes que digan que la acción iba a ser mañana, o tan inminente, o que estuviera tan maduro, o tan concreto... Aunque es cierto que la Audiencia Nacional -resaltaron- tiene algo para haber autorizado el registro», esto es, la confesión explícita del presunto yihadista.

La entrada de la Policía Nacional en el domicilio del detenido a plena luz del día provocó que el Ministerio del Interior hiciera pública ayer la operación cuando todavía se estaba llevando a cabo el registro, aunque la detención de Al Bouhdidi fue el día 9.

Subrayan al menos dos de las fuentes consultadas por ABC que, por lo que se sabe en el punto actual de la investigación, el ahora arrestado estaba en esto «solo», lo que dejaría a un lado los rumores multiplicados ayer con insistencia que apuntan a que el joven habría viajado a Marruecos para, al parecer, despedirse de los suyos y recibir instrucciones en compañía de otros camaradas, que también habrían sido detenidos. Sin embargo, otras fuentes fiables ratifican que habría otros individuos implicados inicialmente localizados en Sevilla, pero que habrían logrado escapar de la vigilancia ni más ni menos que del CNI y estarían huidos en algún punto de España. Pero se manejan dos versiones, pues otros apuntan a que en estos momentos estaría solo.

Discreción y responsabilidad

ABC guardó con toda discreción las primeras informaciones sobre esta operación, que el periódico conocía desde el domingo, por el deseo de no entorpecer la labor policial que ha logrado parar lo que con probabilidad habría sido un atentado de un impacto incalculable. Primero, habida cuenta del alto coste en vidas humanas que habría acarreado una acción violenta en una Sevilla atestada de gente, pero también debido al contexto político extraordinariamente sensible, con unas elecciones generales a poco más de una semana. Un marco que habría remitido automáticamente a lo ocurrido el 11 de marzo del año 2004.

Fuentes antiterroristas subrayaron además que este el segundo gran éxito policial que ha frenado este año 2019 la materialización de un atentado terrorista casi asegurado en España, todo ello después de que a medidados de enero fuera arrestado en Málaga y posteriormente enviado a prisión por integración terrorista un joven marroquí de 27 años que meses antes, en agosto, había enviado un vídeo suyo a Siria para anunciar a sus interlocutores de Daesh allí su intención de hacerse explotar en la feria de Manilva (Málaga).

El individuo había jurado lealtad a Estado Islámico, lo que significa la antesala de la acción, sus líderes le habían pedido que actuara en España sin viajar al califato. La Policía precipitó su captura cuando el sospechoso manifestó en redes ser un soldado de Daesh y exponer en conversaciones privadas que la muerte no le asustaba porque quería morir mártir.