Pedro Sánchez dando explicaciones sobre por qué no irá al Senado a explicar su tesis, ayer en Moncloa
Pedro Sánchez dando explicaciones sobre por qué no irá al Senado a explicar su tesis, ayer en Moncloa - EP

La Camilo José Cela no revisa el contenido de la tesis de Pedro Sánchez pero insiste en su validez

La Universidad tampoco abre una investigación pese a las deficiencias en las citas recientemente desveladas por ABC

MadridActualizado:

Si nadie se queja, todo está perfecto y aquí no ha pasado nada. Esa es la conclusión que se extrae de la carta al director que en la mañana de ayer remitió laCamilo José Cela (UCJC) a ABC. La Universidad, de esta manera, da por buena una tesis doctoral -obra cumbre de la investigación académica-, la de Pedro Sánchez que, más allá de cualquier plagio, contiene groseros errores en las citas, un apartado fundamental en cualquier trabajo de similares características y que, en caso de no realizarse de manera correcta, invalida la lectura o presentación de la tesis ante un tribunal.

La Universidad insiste, pese al defecto académico en las citas revelado recientemente por este diario, que no hay motivos para abrir una investigación sobre la misma. La entidad, por medio de Francisco López Muñoz, director de la Escuela Internacional de Doctorado, admite que no ha revisado el contenido de la tesis, sino que únicamente ha vuelto a repasar «tanto el expediente que acredita la suficiencia investigadora otorgada [a Sánchez] por la Complutense, así como los procedimiento internos con respecto a las normativas y protocolos vigentes en materia doctoral». Sorprende que, pese a los ejemplos demostrados de plagio y los errores académicos en las citas, la UCJC no haya considerado pertinente revisar el contenido del trabajo.

Se lava las manos

Al margen de las faltas académicas en las citas, a las que la Universidad no da importancia en virtud de la carta al director, la UCJC prefiere no entrar de oficio a abrir una investigación sobre la tesis del presidente del Gobierno en el caso del plagio a los textos de otros autores. Este diario puso de manifiesto que Sánchez replicó sin citar un artículo publicado cinco años antes, en 2007, por los profesores Julio Cerviño y Jaime Rivera, de la Universidad Carlos III.

Pese a lo evidente de este ejemplo, la UCJC se lava las manos y determina «que no se puede activar, conforme a la ley, ninguna investigación académica, sin haber recepcionado previamente una reclamación oficial de alguno de los autores referenciados en la bibliografía, que se sienta afectado por las coincidencias o posibles errores de forma» en la tesis doctoral titulada «Innovaciones en la Diplomacia Económica Española de 2000 a 2012» y defendida por Pedro Sánchez.

Contradicciones

Esta es la segunda vez que la UCJC cierra filas en torno al presidente. La primera tuvo lugar el mismo día que ABC destapó el escándalo. En aquel momento, pese a que Sánchez incurrió en diversos casos de plagio -tanto a otros autores como a otros textos que él mismo ya había publicado y que vendió como originales en la tesis-, la institución educativa se negó a investigar. Tampoco decidió tomar cartas en el asunto después de conocerse el tribunal que evaluó al ahora presidente del Gobierno.

En este sentido cobra especial relevancia que, en la carta al director de ABC, la UCJC sostenga que en el caso de la tesis de Sánchez actuó siguiendo «la normativa y protocolos vigentes en materia doctoral, tanto las del Real Decreto 1393/2007 como las posteriores del Real Decreto 99/2011». En primer lugar, la Universidad, a través de sus fuentes oficiales, ha reiterado a este medio que el Real Decreto 99/2011 no afectaba a Sánchez, puesto que comenzó sus estudios de doctorado con anterioridad. De acuerdo con el criterio que la UCJC ha seguido, al menos hasta ayer la norma aplicable al caso sería el Real Decreto 1393/2007.

Tanto una ley como la otra son claras en lo referente a la composición del tribunal evaluador de las tesis. Ambas sostienen que todos los miembros del mismo deberán «contar con experiencia investigadora acreditada». Como expuso ABC, sólo tres de los cinco evaluadores de este caso tenían un número razonable de artículos académicos publicados, pero en materias distintas a la Diplomacia Económica. Los otros dos estaban prácticamente inéditos, lo que les invalidaría a ellos, y por ende al tribunal, para evaluar el trabajo de un aspirante a doctor.

Pese a que la UCJC no ha revisado el contenido de la tesis -con la retahíla de faltas puestas sobre la mesa-, la Universidad estima que se mantiene en sus «férreos principios y valores académicos e intelectuales».