El Brexit reforzará a Europa, pero obligará a su refundación

Los ponentes del debate de «Top View Europa» hablaron sobre gobernanza económica y el futuro del Viejo Continente tras los comicios de mayo

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El hervidero político que provocan las elecciones generales en España está eclipsando la envergadura de una de las siguientes citas electorales. Amén de las autonómicas y municipales el 26 de mayo los españoles estamos llamados a las urnas para elegir a nuestros representantes en el Parlamento Europeo. Serán los comicios más decisivos en décadas porque Gran Bretaña va a romper su alianza con el Viejo Continente. Las ideas sobre las que reposan los principios de la Unión Europea (UE) están amenazadas por el auge de populismos, el euroescepticismo y los retos que aún tiene Europa en gobernanza económica.

El último debate «Top View Europa», organizado por esta casa, y moderado por Giuseppe Tringali, vicepresidente del Consejo Asesor Internacional del IE Business School, analiza qué dirección hay que emprender después de los comicios. Participan en la mesa redonda el responsable de economía de Ciudadanos y número uno del partido a Europa, Luis Garicano; la exvicepresidenta socialista del Gobierno, Elena Salgado; el exvicepresidente de la Comisión Europea y exsecretario general del PSOE, Joaquín Almunia y el economista y número cuatro del Partido Popular por Madrid al Congreso de los Diputados, Daniel Lacalle.

Las lecciones del Brexit

La Unión Europea dio de prórroga a Reino Unido hasta el 12 de abril para que si Theresa May no consigue que se apruebe su Acuerdo de Salida decidan qué hacer con la negociación del Brexit, es decir, si se van sin acuerdo o si alargan la negociación y concurren a las elecciones europeas. Los cuatro ponentes barruntan que los británicos se irán antes de los comicios, pero también sostienen que la negociación refuerza políticamente el proyecto europeo. De la ruptura, explican, hay que sacar las siguientes lecciones.

Quien inaugura el debate es Elena Salgado, que asegura que el Brexit ha puesto de manifiesto la «gran fortaleza» de Europa por poder sentarse a negociar un tema tan complicado. «Europa sale reforzada de perder a Reino Unido», defiende, aunque también admite que es «un gran golpe» para la comunidad. Respecto a cómo será la salida, la socialista revela su preocupación en los siguientes términos: «Soy todo menos optimista y preveo un Brexit con altas probabilidades de hacerse sin acuerdo».

Joaquín Almunia también considera que el acuerdo de Theresa May no va a salir adelante y que Reino Unido se irá «en las peores» condiciones. «Eres negativo como Salgado», dice Tringali. «No, soy realista», responde lacónico Almunia. Al socialista le alarma la corriente euroescéptica y los nuevos políticos con discursos proteccionistas y de repliegue. «El próximo Parlamento Europeo tendrá un 20 por ciento de diputados que son contrarios a que avance la integración europea (...) Yo espero que ese tipo de candidatos no tengan la capacidad de bloquear al Parlamento», explica Almunia, que aun así confía en que el resultado de las europeas sea un revulsivo para el Viejo Continente. «Europa tiene un proyecto de futuro, pero tiene dificultades políticas», zanja.

«El próximo Parlamento Europeo tendrá un 20 por ciento de diputados que son contrarios a que avance la integración europea»

El economista Daniel Lacalle explica que aunque el proyecto de la UE saldrá fortalecido de la incipiente salida de Gran Bretaña también tendrá que enfrentarse a importantes retos. En este contexto, Lacalle defiende que hay que olvidarse «del mínimo común denominador» y crear una Europa de varias velocidades. En otras palabras, la posibilidad de que, en lugar de que los 27 tengan que avanzar a la vez, haya grupos de países que tengan ritmos diferentes. Este es uno de los cincos escenarios que la Comisión Europea (CE) propuso en el Libro Blanco sobre el futuro de Europa, presentado en 2017, para refundar la UE tras el Brexit.

No obstante, Lacalle considera que a Reino Unido «no le va a ir mal» tras la ruptura y apunta a que hay que levantar un proyecto más focalizado en el «crecimiento y en las libertades». El dirigismo motiva el auge de los populismos, según el economista del PP.

La primera voz discordante es la de Luis Garicano, que inicia su intervención apuntando a que está en desacuerdo con Lacalle. El número uno de Ciudadanos a Europa sostiene que, aunque políticamente el Brexit nos ha reforzado, será duro económicamente para ambas partes. «Con más barreras es inevitable que tanto ellos como nosotros empeoremos», insiste. No obstante, Garicano sí que comparte la tesis de las múltiples velocidades y apela a la propuesta del presidente de Francia, Emmanuel Macron, de crear una suerte de congregaciones que agrupen a los Estados miembros en torno a diferentes ámbitos. «Que países que quieran hacer reglas comunes se unan (...) Que exista una Europa que permita que en estas áreas donde haya grandes ganancias de trabajar juntos se pueda hacer. Esa podría ser una lección muy positiva», explica. En otras palabras, que exista un núcleo institucional común -el Parlamento, la Comisión y el Tribunal de Justicia- y que luego los países que quieran caminar juntos en ciertas áreas tengan la oportunidad de hacerlo.

La unión bancaria y fiscal

Los cuatro expertos coinciden en que Europa necesita rellenar espacios vacíos, pero también reconocen la dificultad de refundar la comunidad. Se ha avanzado en la unión bancaria, pero no se ha encontrado consenso para implantar la fiscal. Es una cuestión de competitividad económica. Los mecanismos de rescate son, concretamente, a juicio de Tringali, otro punto de discordia en gobernanza económica. Explica el moderador que mientras Francia está a favor de compartir deudas, Alemania se niega.

Almunia considera que el mercado interior y el euro no han podido reducir desigualdades: «No hay instrumentos eficaces para reforzar la cohesión económica de la Unión Europea». Y, en este contexto, considera que la unión bancaria es «fundamental», así como un seguro común de garantías de depósitos. Llegados a este punto Salgado suscribe las palabras de su compañero de partido, pero, sin embargo, apuntala la importancia de incorporar un cariz social: «Los desequilibrios no son solo económicos, son muy importantes también en términos sociales y combatir la desigualdad es desde luego una obligación».

Por otro lado, Almunia asegura comprender los argumentos de los que se oponen a una banca comunitaria: «Hay bancos más sólidos mientras que hay algún país donde quedan bancos que no están en una buena situación, no podemos lanzarnos a proyectos que nos van a comprometer si quienes se van a beneficiar de ese sistema común no hacen sus deberes». Respecto a la unión fiscal sostiene el mismo mensaje: no hay confianza en que los países beneficiarios tengan la suficiente robustez económica que, por ejemplo, Alemania.

«No hay instrumentos eficaces para reforzar la cohesión económica de la Unión Europea»

Garicano reconoce avances en la unión bancaria y apoya la creación de un fondo de depósitos europeo. Pero también propone un seguro de desempleo común y un sistema de bono común. En cuanto a política fiscal, precisa que la fórmula actual es «muy mala» porque genera inestabilidad política: «Hay que buscar sistemas que no tengan falta de control democrático», dice.

Para Lacalle no todo es tan negro. El gurú económico del PP recuerda que el euro es la segunda moneda más utilizada del mundo y que España no se ha visto afectada por las crisis bancarias en Italia y Portugal. El problema, según expresa, es la responsabilidad crediticia. Justifica que no se puede avanzar en la unión bancaria y fiscal porque hay países que no cumplen con las reglas del déficit. Todo apunta a que Reino Unida saldrá de Europa, pero dejará un escenario lleno de incógnitas por resolver.