El homenaje en Basauri a la terrorista Leire Etxebarría, tras su salida de prisión el pasado 15 de agosto
El homenaje en Basauri a la terrorista Leire Etxebarría, tras su salida de prisión el pasado 15 de agosto - COVITE

La Audiencia Nacional investiga el homenaje a una etarra organizado por Kubati

El juez ve un posible enaltecimiento del terrorismo en el recibimiento a Leire Etxebarría denunciado por Covite

La terrorista fue recibida por una multitud en la localidad de Basauri el pasado 15 de agosto

MadridActualizado:

Participó en la quema de un autobús, con su conductor dentro, en la localidad de Basauri (Vizcaya) en 1996, y fue recibida como una heroína en la misma localidad el pasado 15 de agosto.

Arrestada en Francia en 2006, la etarra Leire Etxebarría salió de la prisión de Algeciras el pasado 15 de agosto de 2018, tras cumplir doce años y medio de condena por delitos terroristas. En su pueblo natal, le esperaban niños y adultos con flores y bengalas. Se bailó incluso un «aurresku» en su honor.

Denuncia de Covite

La Audiencia Nacional investiga ahora este recibimiento y considera que puede trarse de «un supuesto delito de enaltecimiento del terrorismo». En un auto al que ha accedido ABC, fechado el 20 de septiembre, el juez Manuel García Castellón ha aceptado la competencia para investigar los hechos que denunció Covite. El magistrado ha ordenado que se practiquen todas las diligencias solicitadas por la asociación de víctimas del terrorismo, que incluyen el interrogatorio de Leire Etxebarría.

La investigación por el posible enaltecimiento también se dirige contra José Antonio López Ruiz, alias «Kubati», el etarra que asesinó a Dolores González Katarain, «Yoyes», ante la mirada de su hijo de tres años. Kubati cumplió 26 años de prisión a pesar de haber sido condenado a 1.210 por trece asesinatos. El juez ha ordenado la citación en calidad de investigado de Kubati por ser el organizador y convocante del homenaje, como representante de «Kalera Kalera», una iniciativa de la izquierda abertzale a favor de los presos etarras, cercana a Sortu.

En la misma resolución, el juez deja en suspenso las declaraciones de Etxebarría y Kubati, así como la citación de la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, convocada para demostrar el delito de humillación a las víctimas. El interrogatorio a la terrorista excarcelada abordará su negativa a condenar el terrorismo etarra.

García Castellón aplaza las diligencias porque la denuncia ha recaído en el juzgado central de instrucción número tres, cuya plaza está pendiente de ser cubierta tras el salto de Carmen Lamela al Tribunal Supremo. Hasta que llegue un nuevo juez, García Castellón se encarga de sus asuntos.

Además, para eslarecer lo que sucedió en Basauri, el magistrado ordena que se requiera a la Ertzaintza la comunicación cursada para el homenaje a la excarcelada, y que se pida a la Guardia Civil el correspondiente informe de los hechos denunciados. También solicita los estatutos de «Kalera Kalera».

Según la denuncia de Covite, Leire Etxebarría recorrió un pasillo formado por decenas de asistentes, que le aplaudían mientras proferían cánticos a favor de la libertad de los presos etarras y portaban banderas con el lema que reclama el acercamiento de los reos. En un momento del recibimiento, se lanzaron unos farolillos al aire con el rostro de otros etarras todavía presos.

El juez reclama la «hoja histórico penal» de Etxebarría, que también fue condenada en Francia por facilitar documentación falsa a otros etarras.

La víctima del autobús que Leire ayudó a quemar, Manuel Fernández González, tuvo que escapar de las llamas por una ventana, y fue operado de las dos manos y el cuero cabelludo. Etxebarría, que tenía 19 años, se situó en la parada para forzar la detención del vehículo y que otros lo rociasen de gasolina y prendiesen el fuego.