La mujer golpeada entrando en el hospital despues de que le rompieran la nariz
La mujer golpeada entrando en el hospital despues de que le rompieran la nariz

Agreden a una mujer que quitaba lazos amarillos en Barcelona

Ciudadanos y PP exigen al Gobierno que tome medidas para evitar la escalada de tensión social en Cataluña y no ignore lo que sucede

BarcelonaActualizado:

La tensión social por las sucesivas campañas de colocación y retirada de lazos amarillos independentistas en Cataluña subió ayer un preocupante escalón después de conocerse que una mujer que quitaba estos símbolos fue agredida en Barcelona en presencia de sus hijos. La mujer, esposa de un militante de Ciudadanos en la capital catalana, recibió un puñetazo en la cara y tuvo que ser atendida en el Hospital del Mar, donde según fuentes de este centro fue dada de alta pasadas varias horas. Aunque en un primer momento pareció que a la mujer le habían roto el tabique nasal, fuentes sanitarias consultadas por ABC precisaron que la lesión no requirió intervención.

Las reacciones políticas de solidaridad -únicamente procedentes de los partidos constitucionalistas- fueron generales. El Govern se mantuvo en silencio. Se trata del primer incidente grave del que se tiene conocimiento en Cataluña relacionado con la polémica por los lazos amarillos.

Según confirmaron a ABC los Mossos d’Esquadra, los hechos sucedieron pasadas las doce en las inmediaciones del parque de la Ciudadela de Barcelona, y fueron identificados tanto la agredida como el agresor, aunque no llegaron a producirse detenciones. Ambas partes expresaron su intención de presentar denuncias. El relato de Joaquín Quintana, marido de la mujer agredida, apunta que, andando con su esposa y sus tres hijos de corta edad tras una mañana de compras, se detuvieron para quitar algunos lazos amarillos que ya estaban tirados por el suelo en las inmediaciones del parque, que a su vez es sede del Parlamento de Cataluña.

Al verlos, un hombre se les acercó, recriminándoles su acción y amenazando con llamar a la Guardia Urbana. La discusión fue a mayores, y en el momento en el que la mujer, Lidia, nacionalizada española de origen ruso, intervino, el agresor, según el relato de su marido, respondió con un «¡Cállate la boca, extranjera de mierda!». La discusión concluyó con un puñetazo que tiró a la mujer al suelo. Sobre ella trató de abalanzarse el agresor mientras lo sujetaban para impedirlo unos traseuntes. El hombre huyó, aunque pudo ser posteriormente identificado por una patrulla de los Mossos.

Llamada a la cordura

Ayer, después de conocerse los hechos, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, denuncióque «un radical separatista ha agredido de gravedad a la pareja de un compañero de Cs por quitar lazos amarillos. Mi firme condena, y todo mi apoyo a Lidia. La Cataluña supremacista de Torra entra en deriva peligrosa, el Estado debe proteger a los ciudadanos ya». Otro tanto hizo la líder de la formación en Cataluña, Inés Arrimadas:, quien emplazó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a entender que «aquí no hay ‘normalidad’». A su vez, la presidenta del grupo municipal de Cs en el Ayuntamiento de Barcelona, Carina Mejías, expresó su más « rotunda condena y repulsa a quienes pretenden imponer sus ideas con violencia».

Por su parte, el líder del PP, Xavier García Albiol, también denunció los hechos tras hablar con el marido de la agredida, recordando que hace días que instó al presidente del Gobierno a tomar medidas en Cataluña para evitar que la situación degenere. Otro tanto hizo el líder del PP en Barcelona, Alberto Fernández, que reclamó a Ada Colau que el Ayuntamiento se presente como acusación particular.

A su vez, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, añadió: «Condenamos cualquier agresión, intimidación, violencia, muestra de intolerancia. Sea cual sea la víctima, sea cual sea el causante, sea cual sea el pretexto. Libertad de expresión y respeto a la diversidad de opiniones. son la base de la convivencia. Llamamos a la cordura». En la misma línea, el secretario de Organización del PSC, Salvador Illa, expresó su «condena más firme por la agresión sufrida por una ciudadana qeu retiraba lazos amarillos en Barcelona. Reiteramos nuestra llamada a la cordura y la prudencia. Necesitamos respeto y convivencia».

La Generalitat en silencio

El rechazo de la Generalitat no llegó a través de su presidente, Joaquim Torra, que guardó silencio incluso en Twitter, sino del vicepresidente, Pere Aragonès: «La Generalitat condena cualquier agresión sin matices».

También se manifestó el líder de Sociedad Civil Catalana, José Rosiñol: «El gobierno catalán es responsable del clima de tensión social en Catalunya, exigimos una rectificación en su política o la dimisión. Hacemos un llamamiento a la convivencia y a la paz social». Entrada la tarde, unas 80 personas se concentraron ayer a las puertas del centro sanitario para mostrar su solidaridad con la mujer agredida tras atender la llamada que se hizo por las redes sociales. En un video que circuló en Twitter tras la salida de la mujer y su familia del Hospital del Mar, Lidia agadeció las muestras de solidaridad recibidas.

Los hechos de ayer suceden mientras aumenta la tensión social relativa al proceso soberanista. Precisamente, la pasada semana el presidente de la Generalitat, Quim Torra, mandó una carta al ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, conminándole a poner fin a «la escalada de violencia» en Cataluña que el independentismo vincula a «grupos violentos» relacionados con la extrema derecha o direcitamente con las fuerzas de seguridad del Estado.

En concreto, Torra instó a «depurar responsabilidades» por las supuestas agresiones que atribuyen a agentes de la Policía, así como la participación de un agente de la Guardia Civil entre el grupo que de noche retiraba lazos amarillos en Tarragona la pasada semana y que fue identificado por los Mossos. Marlaska en su respuesta a Torra aceptó abordar esta cuestión en una inminente reunión de la Junta de Seguridad de la Generalitat y el Gobierno.