Uxue Barkos
Uxue Barkos - afp

Uxue Barkos, presidenta del Gobierno de Navarra con la abstención del PSOE

Desde la misma sesión de investidura ya se han dejado ver las diferencias entre los partidos del acuerdo

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No ha habido sorpresas y unos minutos antes de las 18:00 horas, Uxue Barkos se ha convertido en la primera presidenta nacionalista del Gobierno de Navarra. Los 26 votos favorables de Geroa Bai, Bildu, Podemos e Izquierda Ezkerra han sido suficientes para proclamarla la máxima mandataria de la Comunidad foral. En contra han votado los 15 parlamentarios de UPN y los dos del Partido Popular. Tal y como había anunciado el sábado, los socialistas se han decantado por la abstención como «signo de la voluntad de diálogo».

Las primera palabras de Uxue Barkos nada más ser elegida presidenta han sido para destacar el cambio que se produce en Navarra a partir del día de hoy. «Un día importante para el conjunto de la Comunidad en la medida en que se produce un cambio en el rumbo de las políticas llevadas a cabo hasta ahora, y yo quiero pensar que un cambio en la senda de la recuperación de la sociedad y de otra forma de hacer las cosas».

Pero a pesar de la claridad con la que ha resultado elegida, Uxue Barkos no va a tener una legislatura fácil. A lo largo de la sesión de investidura, han sido muchas las críticas que ha recibido, incluso de sus propios partidos de Gobierno.

La portavoz de Podemos, Laura Pérez, ha asegurado que «es el inicio de un tiempo nuevo, pero no son los cambios en profundidad que anhelamos». Bildu tampoco se ha mostrado plenamente satisfecho con la culminación del acuerdo que se ha producido. Ya tiempo atrás reprochó que el modelo de Gobierno propuesto por Geroa Bai y que finalmente es el que se ha hecho era «personalista» al no contar con más cargos políticos que el de la presidenta y los consejeros fueran profesionales técnicos.

El portavoz de Bildu, Adolfo Aráiz, ha pedido «confianza y lealtad» al nuevo Gobierno ante «los cantos de sirena» y «trajes de lagarterana» que le llegarán porque EH Bildu «no quiere actos de fe ni va a hacer actos de fe». Aráiz ha afirmado que deberá resolver las diferencias entre sus socios sin que «caer en la tentación de pactar con fuerzas no firmantes». Y en el turno de réplica, ya se ha producido el primer choque entre las dos fuerzas principales del nuevo Gobierno, porque Uxue Barkos ha asegurado que en los desacuerdos hay que buscar «puntos de encuentro primero entre los firmantes» pero sin descartar «a aquellas fuerzas de la Cámara que quieran sumarse».