Susana Díaz ha ejercido su derecho al voto hoy en el colegio Alfares del barrio de Triana en Sevilla. - efe
PSOE elecciones Andalucía 2015

El PSOE gana sin obtener la mayoría

Los socialistas ganan las elecciones con 1.409.042 de votos pero sin conseguir la mayoría absoluta. Era la primera vez que la presidenta de la Junta se examinaba con los votantes y no ha defraudado. Obtiene 47 escaños, los mismos que las últimas elecciones pero ganándole el pulso a Podemos.

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El PSOE ha obtenido 47 escaños con un 35,43% de los votos (lo que se traduce en 1.409.042 de andaluces que eligieron a Susana Díaz). Se trata del mismo número de diputados que consiguió en las elecciones de 2012, cuando tuvo que pactar con Izquierda Unida y en las que salió como segunda fuerza después del PP que ahora obtiene pésimos resultados (33 escaños frente a los 50 de las últimas elecciones)

Ahora, el partido socialista vuelve a ser la primera fuerza más votada y encadena 37 años de gobierno en Andalucía. Una eufórica Susana Díaz se dirigió a los medios y al público tras conocerse los resultados y habló de una «victoria histórica e indiscutible», y senaló que todos tienen que ser «consecuentes» con lo que los andaluces han manifestado en las urnas.

«Hay algunas cosas que han quedado muy claras: que el PSOE ha vuelto a ganar las elecciones después de tres años en los que no fuimos el partido más votado y que hay que remontarse a 2008 para ver un resultado que, con tanta claridad, saque a la siguiente fuerza diez puntos», ha enfatizado.

Era la primera vez que la presidenta de la Junta se examinaba ante los votantes andaluces y consiguió su cometido. Ganó su confianza y el pulso a fuerzas potentes y «amenazantes» a la hora de arañar votos, como Podemos.

Pese a que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez hablaba hace unos días de «victoria aplastate» y Díaz deseaba una «amplia mayoría» para una legislatura estable, el PSOE no ha conseguido esa gran mayoría, y los resultados han sido muy similares que los de los comicios de 2012 en los que obtenía 47 escaños y un 39,56% de los votos.

La búsqueda de la «estabilidad» se convirtió prácticamente en su lema (la misma que usaba José Antonio Griñán, quien la catapultó en la cima de la Junta sin necesidad de primarias en el partido), y ese motivo fue el que esgrimió para adelantar las elecciones. Un gobierno «fuerte y sólido» deseaba Díaz (Podemos empujaba con fuerza) y pese a no haber obtenido la mayoría absoluta sí cuenta con mayoría simple que podría llevarla a establecer pactos precisamente con Podemos (que ha obtenido 15 diputados) o Ciudadanos (que consiguió 9) o, gobernar en minoría.

Triunfo en casi todas las provincias

Por provincias, este año consiguió en Almería 5 escaños (32,84% de los votos); en Cádiz 6 (31,64%); en Córdoba 5 (35,97%); en Granada también 5 (34,63%); 6 en Huelva (40,96%); 6 en Jaén (42,68%); 6 en Málaga (30,11%) y 8 en Sevilla (38,09%).

Respecto a 2012, en Almería obtenía uno menos y perdía también frente al PP. Este año obtienen ambos partidos los mismos diputados pero los populares consiguen arañar 7945 votantes. En el caso de Cádiz se hacía también con 6 escaños; en Córdoba también obtenía 5; en Granada pierde uno este año, mientras que lo gana en Jaén (6 frente a 5); en Málaga pierde uno (de 7 a 6) y en Sevilla también pasa de 9 a 8.

Los andaluces elegían hoy a 109 diputados para la décima legislatura autonómica. Se ha tratado de una jornada con mayor participación que los comicios de marzo de 2012.

La derrota de 2012

Han vuelto a ocupar su sitio prácticamente inamovible en Andalucía. Fue en las elecciones de marzo de 2012 la única ocasión en la que el PSOE vivía una derrota: se convertía en la segunda fuerza más votada con un 39,56% de los votos (1.527.923 en total) y 47 escaños. En esa ocasión, los ERE, la corrupción y el paro pesaron en el voto de los andaluces que históricamente había confiado en los socialistas también minado por sus propias luchas internas. Ya entonces sufrían un rechazo de los votantes más que considerable: 600.000 votos menos que en 2008 y nueve diputados menos que los que en su momento obtuvo Manuel Chaves.

El PP se erigía como la fuerza más votada. El candidato popular, Javier Arenas, obtenía 1.570.833 votos (40,67%) y 50 escaños, sin llegar a la mayoría absoluta: 55 escaños en total. El gran triunfador en esa ocasión fue Izquierda Unida, que doblaba su representación en el Parlamento andaluz obteniendo 438.372 votos (11,35%).

Ninguno de los dos grandes partidos había conseguido la mayoría absoluta y las opciones quedaban abiertas en Andalucía. Ahora también hay posibles pactos pero Izquierda Unida está fuera de cualquier pacto. Muy diferente a lo que ocurrió en 2012 cuando en escena aparecía IU beneficiada por el desplome de votos del PSOE y que amortizó hábilmente con aquella dura época de recortes del Gobierno. La candidatura de Diego Valderas alcanzaba los doce diputados, el doble de los que obtuvo en 2008 y se convertía en la fuerza que permitiría sacar adelante las iniciativas del ejecutivo socialista.

Eleeciones Europeas

Los sociaistas consiguen romper una mala racha de derrotas: las municipales de 2011, las generales del mismo año, las autonómicas de 2012 y los pésimos resultados de las europeas de 2014cuando apareció Pablo Iglesias dispuesto a arrebatarle a los socialistas los votantes. El PSOE necesitaba fuerza para desbancar al PP e ir fortaleciéndose de cara al futuro pero no fue posible. Era el peor resultado de la historia del partido socialista con solo un 23% de los votos.

El PSOE de Rubalcaba perdía cinco puntos respecto a las generales de 2011, y más de 15 puntos y más de dos millones de votantes, respecto a las europeas de 2009. Unos «malos resultados para el PSOE», admitía entonces la cabeza de lista, Elena Valenciano. Aquellos nefastos resultados catapultaron la salida de un debilitado entonces secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero precisamente resistieron sobre todo en Andalucía (además de Extremedura y Asturias), donde superaron al PP por 9,3 puntos.

Pero hoy les ha tocado volver a ganar y Susana Díaz tiene mucho que decir en la vuelta a la «normalidad» del triunfo socialista en Andalucía.