La «traición» de Griñán lleva al PSOE a cerrar filas con Rubalcaba
Griñán, junto a Susana Díaz, ayer en el parlamento andaluz - efe

La «traición» de Griñán lleva al PSOE a cerrar filas con Rubalcaba

Un sector de los barones entiende que el presidente andaluz ha «engañado» a Ferraz y dejado «a los pies de los caballos» al secretario general

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«La lectura que yo hago de tipo nacional es que no sé si una decisión de tanta importancia fue previamente conversada o no con la Dirección Nacional... eso sí me preocuparía». Con estas palabras, el que fuera vicepresidente del Gobierno y hoy el parlamentario más veterano del PSOE, Alfonso Guerra, sugería ayer en el patio del Congreso de los Diputadosuna posible deslealtad de José Antonio Griñán con Alfredo Pérez Rubalcaba, al que podría haber ocultado hasta el último momento su decisión de iniciar una retirada controlada.

Las dudas de Guerra expresaban en voz alta el sentimiento compartido por un amplio sector de Ferraz y de los barones socialistas de que el presidente de Andalucía y del PSOE ha «traicionado» al secretario general, al que Griñán comunicó por teléfono sus intenciones «entre las once y media y las doce del mediodía del martes», apenas veinticuatro horas antes de revelarlo en público durante el Debate del estado de la Región. «Se siente todo el mundo engañado», explicaba a este diario una fuente del entorno de Rubalcaba, que coincide con otro destacado exdirigente del partido muy crítico con Ferraz en que el líder del PSOE se lo tomó «muy mal» y no ocultó a Griñán «que no le gustaba lo que estaba haciendo, ni en clave andaluza, ni de partido».

«A los píes de los caballos»

La irritación con José Antonio Griñán tendría que ver con la constatación de que «ha estado diciendo a todos una cosa, para hacer luego la contraria». La de mayor alcance es la que afecta a la celebración de primarias en el PSOE, asunto en el que el andaluz ha defendido con Rubalcaba la máxima de que conviene aplazarlas para acercarlas lo máximo posible a las elecciones, aunque ahora «es el propio Griñán quien las va a convocar para mañana, atendiendo exclusivamente a la lógica andaluza y a los tiempos de su federación». En este sentido, son muchos los que entienden que Griñán «ha dejado a los pies de los caballos» al secretario general, en torno al que hay un considerable cierre de filas, particularmente de la «vieja guardia» del PSOE incluido ese mensaje de Alfonso Guerra que ayer reivindicaba el papel de la Dirección Nacional del partido frente a las formas de Griñán.

Ningún barón, con o sin peso, ha aprovechado para animar a Rubalcaba a que siga los pasos del presidente de Andalucía en público. En ese mismo ámbito de los micrófonos, la vicesecretaria del PSOE, Elena Valenciano, se esforzaba ayer por convencer de que la retirada del veterano Griñán, sus primarias exprés y su canto anteayer en Sevilla a las bondades del «cambio generacional» y la necesaria «savia nueva» en nada afectan a Ferraz.

En los pasillos de la Cámara Baja, Valenciano defendió que el PSOE ya está en la «renovación», aunque «ideológica y de programa», que precisamente «lo bonito» y «la fuerza» de su partido es que «mezcla generaciones», que Rubalcaba «se siente muy joven», ella también y que la Ejecutiva está configurada como uno de los equipos «más jóvenes».

Por encima de ello, la número dos de Rubalcaba reiteró que el calendario «acordado por el conjunto de la organización» en el PSOE se mantendrá —elección de aspirante a La Moncloa solo tras los comicios europeos de 2014— y que Andalucía no va a alterarlo. La Dirección socialista andaluza decidió ayer que elegirá su próximo candidato a la Junta en primarias el próximo 29 de julio.