La «intensa» agenda de Sánchez: presumió ayer en Twitter de correr 10 km cada día
La «intensa» agenda de Sánchez: presumió ayer en Twitter de correr 10 km cada día - ABC
Elecciones Generales

Sánchez somete a RTVE para hacer un solo debate y la oposición se planta

RTVE elige el día que quería el presidente, quien critica a la Junta Electoral para justificarse con Atresmedia

Badalona (Barcelona)Actualizado:

Falta de claridad respecto a los debates, conflicto con una corporación privada y sumisión de RTVE a los designios del Gobierno. Todo junto en una combinación letal que ha metido al PSOE en su primer conflicto serio durante la campaña electoral, obligando al presidente-candidato a tener que exponerse y dar explicaciones fuera de su memorizado argumentario. Aún no está claro cómo ni dónde se celebrará el debate electoral entre los aspirantes a la Presidencia del Gobierno de PP, PSOE, Unidas Podemos y Cs.

En la mañana de ayer RTVE sorprendía con un comunicado en el que mostraba su disposición a organizar el debate el próximo martes. El ente público se plegaba así a las demandas de Sánchez. Moncloa trasladó en la víspera que «la disponibilidad para debatir era el día 23 y en RTVE». Con ese movimiento hacía coincidir su debate con la fecha escogida por Atresmedia. El objetivo era claro: que solo hubiese uno, como desea el PSOE. Y cortocircuitar lo que demandaban Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias: una cita en la pública el día 22 y otro el día 23 en Atresmedia.

Críticas internas en el ente

El Consejo de Informativos y destacados miembros de la cadena pública —entre ellos Xabier Fortes, el periodista designado para dirigir el debate— cuestionaron el cambio de fecha por plegarse a las peticiones «de un único partido» y apuntaron a la administradora única, Rosa María Mateo, como responsable. PP, Ciudadanos y Unidas Podemos cuestionaron la sumisión de RTVE a Sánchez y recordaron que el plan informativo del ente público comunicado en su día lo preveía para el día 22. Los tres mantienen su compromiso de acudir al día siguiente al organizado por Atresmendia. Sánchez se expone a la imagen de un debate con sus tres rivales y su atril vacío. En el PSOE intentan que se pueda enviar a otro dirigente a esa cita, rememorando el de 2015 en el que el PP estuvo representado por la vicepresidenta Soraya Saénz de Santamaría. Pero la oposición y Atresmedia se oponen.

«Dos grupos de comunicación han expresado legítimamente su voluntad de organizar un debate a cuatro el próximo 23 de abril: uno público y otro privado. Los debates los organizan los medios de comunicación, no los partidos políticos, por lo que desde el PSOE únicamente podemos reiterar nuestra decisión de participar en el debate organizado por parte de RTVE», insistía ayer el PSOE en un comunicado posterior. Argumentan fuentes socialistas que el día 23 «todos tienen disponibilidad». Pero es evidente que el día 22 Sánchez también podría debatir porque no tiene nada en agenda. Simplemente no quiere porque su estrategia pasa por minimizar riesgos.

El jefe del Ejecutivo tuvo que dar la cara ayer precisamente en Onda Cero, la emisora de Atresmedia donde tenía concertada una entrevista. La tercera a medios del grupo en una semana. El mismo al que pertenece la editorial que publicó su libro «Manual de Resistencia». Y Sánchez dejó claro que va a resistir en su apuesta. «Creo que la radio televisión pública es el lugar y el día 23». Intentó cambiar el paso apostando por una «imprescindible» regulación de los debates en la LOREG. Pese a que en su programa electoral no hay ningún compromiso como ese.

Visiblemente incómodo y tratando de colocar sus mensajes de campaña, Sánchez quiso justificarse ante Atresmedia, aunque con ello tuvo que cuestionar directamente a la Junta Electoral Central (JEC), el órgano que se encarga de garantizar la transparencia del proceso electoral en España.«Yo defendí la decisión de esta casa de un debate a cinco», argumentó el presidente antes de cuestionar la posición de la JEC que impedía un debate a cinco con Vox si no se incorporaba también a los partidos nacionalistas: «No comparto la decisión. He defendido la decisión de esta casa. El debate a cinco es el que tiene que hacerse».

Sánchez explicó que tras la decisión de la JEC de no permitir un debate a cinco «las condiciones han cambiado», por lo que su compromiso con Atresmedia deja de tener efecto. Si ahora, explica, el debate es a cuatro, la duda es «entre pública o privada» y entiende que debe optar por RTVE. El presidente del Gobierno reconoció que ha tenido que justificarse con los directivos de Atresmedia: «Siento de corazón la resolución de la Junta Electoral Central». No obstante, entró en una contradicción flagrante. Aseguró que él estaría dispuesto a dos debates «si el formato es distinto». Pero lo cierto es que cuando el PSOE apostó por el debate a cinco en Atresmedia hace unos días estaba rechazando el debate a cuatro de RTVE. Por tanto, no estaba accediendo a los dos formatos distintos que ahora dice defender, en una pirueta que a nadie convence.