El líder de Vox, Santiago Abascal, durante su intervención tras el escrutinio de los votos, ayer - Reuters
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Vox: Abascal sortea la decepción y culpa al PP y Ciudadanos

La formación irrumpe con 24 escaños en el Congreso, pero no cumple con las expectativas

Elecciones 2019: PSOE, PP, Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox, reacciones en directo

MadridActualizado:

Por primera vez en la historia de la democracia la derecha española se enfrentó ayer en las elecciones generales a la división del voto y España entró en el pentapartidismo. Y todo lo que perdió ayer el Partido Popular lo ganó la formación liderada por Santiago Abascal, Vox, que con un 10,9 por ciento de los votos irrumpió con ímpetu en el Congreso de los Diputados. Los 24 parlamentarios de Vox, sin embargo, no fueron capaces de cumplir con las expectativas de reeditar el pacto andaluz a nivel nacional para echar a Pedro Sánchez de La Moncloa.

La posibilidad de una alianza de Vox con el Partido Popular y Ciudadanos se esfumó al compás que las sonrisas de los simpatizantes según crecía el porcentaje escrutado. Celebración muy agridulce al final. El bloque de la derecha se quedó ayer en 146 escaños, lejos de la mayoría absoluta necesaria para lograr las llaves del Palacio de la Moncloa. «No ha sido posible expulsar al frente popular y no os engañamos: hoy España está peor que ayer», expresó Abascal, desde el balcón que tenían preparado en la Plaza de Margaret Thatcher, a la espera de una mayor celebración. «Pero hay una garantía: Vox ya está dentro del Congreso», se resignó.

El presidente de Vox sorteó en su intervención hablar de la decepción y culpó directamente al Partido Popular y a Ciudadanos de que el bloque anti-Sánchez no haya conseguido la cifra para expulsar al candidato socialista del Gobierno. «Ya están intentando culparnos de sus incapacidades, de sus deslealtades, de sus traiciones y de sus miedos», señaló Abascal al conocer las primeras declaraciones de Génova. «La única irresponsabilidad es de quienes tuvieron 186 escaños y no fueron capaces de oponerse a la izquierda», apuntaló, en referencia a la gestión del PP de Mariano Rajoy en la última legislatura.

«La única irresponsabilidad es de quienes tuvieron 186 escaños y no fueron capaces de oponerse a la izquierda»

Los sondeos publicados al comienzo del sprint final de la campaña electoral habían avivado la posibilidad de un «sorpasso» a Podemos y situaban a Vox cerca del tercer puesto. Pero nada de eso ocurrió ayer porque finalmente quedaron en quinta posición con mal sabor de boca. Desde la formación celebran aun así estar muy satisfechos con los resultados. En las elecciones generales anteriores Vox no obtuvo representación en las cámaras y solo rascó 49.781 votos, es decir, un irrisorio 0,2 por ciento del censo electoral. No hay comparación con el marcador actual.

Abascal agradeció ayer a los más de dos millones de votantes su apoyo y se autoerigió como la verdadera oposición al PSOE. «Ninguna mayoría habilita para indultar a los golpistas y ninguna mayoría habilita para celebrar un referéndum ilegal. Ahí estaremos para impedirlo utilizando todos los resortes del Estado», expresó el líder de Vox. Previamente, el secretario general de esta formación, Javier Ortega Smith, también apuntaba a que sus 24 parlamentarios ejercerán una férrea oposición en las cámaras. «Esta vez se va a oír la voz de los diputados en el Congreso (...), la izquierda sabe que se le acabó la fiesta», advirtió.

Testados en Andalucía

Desde las últimas elecciones generales de 2016 la formación no dejó de crecer. Pero el punto de inflexión fue sin duda el famoso mitin de Vistalegre, en Madrid, el pasado octubre, donde sacaron músculo electoral al dar la campanada con un lleno inesperado en el recinto. De allí Vox salió muy reforzados mediáticamente después del órdago que Abascal lanzó al Partido Popular y a Ciudadanos, a los que tildó por primera vez como «la derechita cobarde» y la «veleta naranja». Dos ideas que desde entonces no han dejado de repetir y con las que ha sangrado al PP en campaña.

Por ello, aunque su principal idea era testarse en las elecciones europeas del 26 de mayo, asumieron el riesgo de presentarse a los comicios andaluces del pasado 2 de diciembre. Allí, irrumpieron con doce diputados y dinamitaron el tablero político de Andalucía convirtiéndose en la llave de un Gobierno entre PP y Ciudadanos, y echando a Susana Díaz del Palacio de San Telmo.

«La resistencia»

Al contrario de lo que le ocurrió a Podemos, Vox se fundó en 2013 y su crecimiento ha sido más lento. En 2015 y en 2016 solo consiguió un 0,23 por ciento y 0,2, respectivamente. En aquel momento incluso PACMA obtuvo más apoyos. Pero tres años después celebran su disparado crecimiento penetrando con 24 escaños en el Congreso. Su personación como acusación popular en la causa del «procés» que ahora se juzga en el Tribunal Supremo también les ha dado mucho protagonismo mediático. «Bienvenidos a la resistencia», soltó ayer Ortega Smith, que es, precisamente, la cara visible de esa acusación popular.