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El oro vuelve a brillar en medio de la incertidumbre

Los expertos constatan el repunte de su precio, pero dudan de su naturaleza como valor refugio en el actual contexto y avisan de su volatilidad

MadridActualizado:

Los inversores viven en un frágil equilibrio, atándose a cualquier indicio positivo en la guerra comercial entre Estados Unidos, la política monetaria o el más mínimo avance hacia un Brexit blando. El pasado viernes los principales índices bursátiles terminaron en positivo y, en España, el Ibex 35 sumó su sexta semana en positivo y acumuló una subida del 0,9% en sus cinco últimas sesiones. Sin embargo, la incertidumbre sigue siendo la tónica en general (la desaceleración en Europa ya es un hecho, por ejemplo) y, en este contexto, una materia prima como el oro vuelve a relucir.

En concreto, los futuros se han revalorizado un 3,5% desde el inicio del año y el precio de la onza se movía el viernes pasado en torno a los los 1.333,dólares, con una subida acumulada en la semana superior al 2% o superior al 4% si se toma como referencia el último mes. Una recuperación del valor del oro respecto a las caídas de la segunda mitad del año pasado, que constantan también desde la consultora Wisdom Tree, que prevé que el valor de la onza podría cerrar 2019 en los 1.370 dólares. En este sentido, señalan posibles factores que podrían impulsar todavía más a los futuros de esta materia prima: un Brexit duro, un deterioro en la guerra comercial entre Estados Unidos y China u otro cierre del gobierno en el primer país.

Pero, ¿es oro todo lo que reluce? Es decir, ¿es correcto atribuir al codiciado metal la cualidad de refugio? Como recuerda Tomás Epeldegui, director general de Degussa -empresa especializada en el comercio del oro de inversión y que también ofrece invertir en lingotes, monedas o artículos de regalo realizados en este brillante material- «el oro ha sobrevivido a imperios, a guerras, lleva 5.000 años con nosotros: es líquido fácilmente, reconocible y demandado en todo el mundo». Para el responsable de Degussa, «el oro es una alternativa de inversión, no una inversión alternativa». Como ejemplo del creciente interés en este material, menciona el incremento de su demanda en un 4% durante el año pasado a nivel mundial por las mayores compras en medio siglo por parte de los bancos centrales alcanzando las 4.345 toneladas, según el Consejo Mundial del Oro.

En busca de la «seguridad»

Entonces, ¿es el oro ese refugio que se buscan en tiempos de incertidumbre?Espeldegui (Degussa) defiende que el oro puede entrar dentro de una estrategia de «diversificación» de una cartera de inversión, haciendo caso a ese viejo refrán español que dice que «no hay que poner todos los huevos en la misma cesta». En este sentido, lamenta que «la mayoría de la gente piensa solo en carteras financieras al hablar de inversión» y pone en valor , lo que a su juicio son ventajas como la elasticidad del oro o su demanda para actividades tan diferentes como la medicina o la joyería.

Pero los expertos consultados dudan de la cualidad del oro en el actual contexto como «valor refugio», y apuntan hacia alternativas como la deuda pública. Para Álvaro Drake, director del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB, estamos ante «una profecía autocumplida» ya que «no hay un mercado de oro muy profundo». Es decir, añade, no habría suficiente oro para transformar en este metal todas las inversiones de activos vinculados al mismo. En una línea similar, el profesor del Departamento de Economía, Finanzas y Contabilidad de Esade Jesús Palau advierte es «la tendencia general es que cuando la Bolsa sube mucho hay menos inversores interesados en el oro, y cuando se da la vuelta el oro se dispara como activo refugio». Sin embargo, Palau ha avisado contra la «volatilidad» de este activo: «no es verdad que el oro suba siempre, la historia lo ha dejado muy claro».

Por su parte, Drake (IEB) recuerda que «un activo refugio protege contra las pérdidas». Es decir, el inversor buscaría con ello «poca volatilidad de precios y pérdidas», ni siquiera la rentabildad sería prioritaria. Además de tratarse de «una situación temporal hasta que vuelva la estabilidad al mercado de origen».

Deuda pública y liquidez

El experto del IEB también apuesta por la deuda pública, concretamente la estadounidense y la alemana, donde «sí hay un movimiento real y masivo de salida de dinero desde sectores con más incertidumbre». Palau (Esade) comparte esta preferencia hacia la deuda: «es lo menos arriesgado», asegura, y apunta que los bonos del estado (incluido los españoles) son «los más seguros si no los necesitas a corto plazo».

En una línea similar, el director de inversiones de Tressis Ignacio Perea, recuerda que «los metales preciosos potegen contra la inflación». Lo que , a su juicio, no está muy claro que tenga que ver con el contexto actual (las inflaciones en Europa y Estados Unidos se mueven entorno al 2%, e incluso, por debajo de esta cifra). Perea recuerda que «el año pasado el oro tuvo un comportamiento errático» y que una de las explicaciones está relacionada con la economía china y su alto grado de endeudamiento: «Cada vez que a un banco se le exigía un colateral (una garantía) este solía ser el oro, por lo que al materializarlo para mover esa garantía, esto impedía que el oro subiera, e incluso, bajaba», apunta este analista.

Por su parte, el director de inversiones de Diaphanum, Miguel Ángel García cree que «el activo refugio por excelencia es la liquidez». En este sentido, constata que el oro «no funciona bien» cuando los tipos del dólar suben.