Los sueldos se disparan un 3,4% en las empresas mientras cae la productividad

La combinación se ha convertido en una amenaza para la competitividad de la economía española

MadridActualizado:

Los sueldos comienzan a remontar en España después de largos años de moderación y los recortes que impuso la crisis y los más de 3 millones de empleos destruidos. El crecimiento de las nóminas se produce en un momento en el que el empleo aumenta a tasas superiores al 3%, aunque con la productividad en caída libre. La economía sigue destruyendo productividad, terreno en el que este indicador entró en 2018 por primera vez en veinte años.

Esta combinación de indicadores ha levantado la voz de alarma de los economistas, teniendo en cuenta que el mismo escenario ya se produjo en otros periodos en España, en los que el alza del salario real por encima del rendimiento fue inmediatamente seguido por menor crecimiento del empleo y más paro. Un desequilibrio que replica lo ocurrido durante la pasada crisis, cuando el desacople continuado entre el crecimiento de los sueldos y el del rendimiento provocó que España perdiera competitividad frente a la Eurozona. En las últimas décadas, nuestro país solo ha mejorado su productividad destruyendo empleo, como ocurrió la pasada crisis. Posteriormente, en la recuperación la productividad logró repuntar ligeramente, mientras los salarios seguían una tendencia de moderación. Una foto fija que continuó hasta 2018, cuando España destruyó productividad por primera vez en veinte años, al caer un 0,2%. Los últimos datos de 2019 ahondan la caída, que llega hasta el 0,4%.

Los datos del Ministerio de Trabajo sitúan el incremento salarial medio pactado en los convenios colectivos hasta mayo en el 2,21%, idéntico al de hace un mes. Un alza que afecta a 7,4 millones de trabajadores, lo que representa una ganancia de poder adquisitivo de estos sueldos de 1,3 puntos, ya que los precios avanzaron un 0,8% en el último trimestre. Sin embargo, los convenios de empresa, aunque afectan a muchos menos trabajadores, están reflejando una senda alcista que no se recuerda desde el año 2008.

Así, el promedio de aumento salarial pactado por el medio millón de empleados que tiene como referencia el convenio de su empresa ha pasado de un 1,5% en abril a un 1,7% en mayo. Esta última cifra refleja el mayor ritmo de crecimiento interanual de los salarios en los convenios de empresa desde junio de 2012. Sin embargo, los casi 60.000 trabajadores que firmaron su convenio de empresa este año han registrado un aumento salarial del 3,42% frente a un 2% de aquellos que firmaron dicho convenio de empresa en años anteriores pero con efectos también para el presente ejercicio. Es el mayor alza en una década.

Uno de los primeros en dar la voz de alarma por los desequilibrios ha sido la organización que dirige Antonio Garamendi. En su último informe sobre la economía española se hace eco del desfase entre salarios y productividad y explica que «puede complicar la competitividad de la economía española, que ha sido uno de los factores fundamentales para apuntalar la última etapa expansiva de la economía». ¿Qué hacer ante la caída de la productividad? La CEOE explica que con una tasa de paro «todavía muy elevada resulta fundamental volver a apostar por políticas de la oferta, que favorezcan la actividad económica y el empleo».

La patronal recomienda al Gobierno que impulse medidas y reformas que mejoren la formación, el I+D+i, la digitalización y la inversión y que «aproveche al máximo las ventajas de las nuevas tecnologías». Explica que solo así, la economía española será capaz de mejorar la productividad, «de forma que sea compatible con crecimientos salariales, sin que esto perjudique nuestra competitividad, máxime en un momento donde el comercio internacional -señala- afronta dificultades e incertidumbres.

Recuerda la organización empresarial que la productividad es «una variable fundamental para cualquier economía, dado que condiciona el crecimiento a largo plazo, y de esta forma contribuye al bienestar y a la prosperidad de la sociedad».

Tensiones comerciales

En su estudio la patronal realiza también un repaso de la evolución de la productividad por sectores, del que solo se libran las actividades financieras y seguros, que crecen. Asegura que al igual que ocurrió entre 2014 y 2018, construcción y actividades inmobiliarias muestran pérdidas notables de rendimiento.

Otros sectores como Administración, educación, sanidad y actividades artísticas y recreativas están contribuyendo al retroceso, según el estudio. «A esto hay que añadir la inquietud que genera «la evolución más reciente de la industria, que sin duda se está viendo muy afectada por las tensiones comerciales internacionales».