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El sector turístico tiembla ante el cierre de bases de Ryanair en Canarias

Los hoteleros creen que la decisión de la aerolínea afectará a la conectividad. El gobierno canario no descarta pedir a Fomento que actúe de mediador

MadridActualizado:

Lo que comenzó como un conflicto laboral va camino de convertirse en una cuestión de Estado. El posible cierre de las bases de Ryanair en Tenerife y Gran Canaria ha puesto en jaque al sector turístico, que reclama que el gobierno canario lleve a cabo medidas concretas que eviten este extremo. Y es que la compañía de bajo coste irlandesa llevó a estos dos aeropuertos más de 3,7 millones de pasajeros en 2018.

Esta cifra se verá notablemente afectada si finalmente se llevan a cabo los recortes que pretende la aerolínea. El cierre de las bases de la «low cost» irlandesa no implica necesariamente un recorte de rutas. Pero sí asegura una caída de las frecuencias. Es por ello que en las últimas horas los empresarios del sector turístico se están movilizando para intentar evitar este extremo.

«Es un asunto que incrementa la incertidumbre en la que vive el sector desde hace meses. Además de los pasajeros que se pierden, el cierre de estas bases puede restar posibilidades y provocar un aumento de los precios», explica a este periódico el gerente de la patronal hotelera de Tenerife (Ashotel), Juan Pablo González.

Esta «incertidumbre» se explica porque Ryanair no ha sido la única compañía que ha planteado en los últimos meses recortes en Canarias. Norwegian aseguró en enero que cerraría sus bases en el archipiélago, aunque en mayo comunicó que había reconsiderado su posición debido al «nuevo y siempre cambiante entorno competitivo, y el análisis comercial resultante». Fuentes de la compañía explican que la aerolínea noruega continúa ahora «presente» en Canarias, aunque reconocen que «no es como antes».

El impacto que podría tener estos cierres en el turismo de Canarias sería desastroso. Más aún que en la actualidad, ya que la región está sufriendo las consecuencias de la desaceleración del turismo y de la pérdida de atractivo de los destinos de sol y playa español por la recuperación de países como Turquía, que está «robando» turistas alemanes y británicos. De hecho, Canarias es la única comunidad de los principales destinos de España donde la presencia de turistas ha caído en lo que llevamos de año, un 2,8%, siendo esa caída en junio del 7%. Una situación que parece que va a continuar durante este verano, donde el número de plazas de avión con rumbo hacia las islas se ha reducido en más de 400.000 con respecto a 2018.

El cierre de las bases de Ryanair, que también estudia el posible cierre de la base de Gerona, puede ser la puntilla para el sector. La decisión está motivada por el retraso en las entregas de los Boeing 737 MAX, que está siendo revisado por el fabricante americano después de que una variante de este modelo protagonizara dos accidentes mortales entre octubre y marzo, lo que ha provocado un retraso en la entrega de nuevos modelos.

En el caso de la irlandesa, estas demoras afectan a un pedido total de 30 aviones, lo que ha llevado a la aerolínea a recortar su operativa. El propio consejero delegado de la «low cost» irlandesa admitió a mediados de julio que estos retrasos en la entrega de aviones «obligará a hacer recortes y cierres en algunas bases para el verano de 2020, pero también para el invierno de 2019».

El pasado jueves, la aerolínea comunicó repentinamente a los sindicatos que habría tres bases españolas implicadas en este plan de recortes, que se ejecutará a partir del próximo 8 de enero. Y es que Canarias, destino predilecto para los viajeros británicos, pierde atractivo para la empresa en un contexto marcado por el Brexit y la devaluación de la libra.

Desde que se conoció la decisión de la empresa se han sucedido varias reuniones entre las partes implicadas. Una de ellas fue la que mantuvieron ayer los sindicatos mayoritarios de la compañía -USO y Sitcpla- con representantes del Cabildo de Tenerife. En ella, los representantes de los tripulantes de cabina de la compañía destacaron que, si se cierra la base de Ryanair, la isla perdería 5.200 pasajeros cada día. «Las frecuencias que mantiene la compañía desde Tenerife Sur no son recuperables y se van a perder», explican fuentes sindicales.

Dudas con las ayudas

Estas organizaciones cuestionan la decisión de la aerolínea porque defienden que Canarias «sigue siendo un destino rentable». Por ello, han asegurado que si la «low cost» no reconsidera su postura, convocarán una huelga a principios de septiembre.

También hay quien cree que la compañía irlandesa se ha marcado un farol y que, en realidad, mantendría su presencia en el archipiélago si obtiene algún tipo de incentivo público. «Creo que no se ha tomado una decisión todavía al respecto y que ambas partes están jugando una partida de póker», explican fuentes del sector. La semana pasada, los propios sindicatos aseguraron que la cúpula de Ryanair había dejado caer en una de sus reuniones que mantendría las bases canarias si el Gobierno le ofrecía alguna ayuda. Estas pasarían en todo caso por acuerdos de co-marketing, ya que las subvenciones directas a empresas son ilegales.

Este periódico ha intentado ponerse en contacto con la aerolínea para preguntarle por este extremo. Sin embargo, la empresa se limita a señalar que está analizando con la plantilla «de las bases afectadas» los posibles recortes, que no afectarán a «ninguna ruta».

En este contexto, los sindicatos tienen previsto reunirse hoy con la consejera de turismo del gobierno canario, Yaiza Castilla. Un encuentro en el que las organizaciones de trabajadores volverán a mostrar su preocupación por esta situación. La Administración canaria está tomando cartas en el asunto, y de hecho tiene previsto solicitar un encuentro con la empresa. No se descarta, incluso, que solicite ayuda al Ministerio de Fomento para que este actúe de mediador con la compañía.