Se les pedirá a las fintech tener «garantías financieras» que cubran posibles daños
Se les pedirá a las fintech tener «garantías financieras» que cubran posibles daños - FOTOLIA

El laboratorio de pruebas para «fintech» arrancará este año

Las empresas pagarán una tasa para costearlo y tendrán un seguro de responsabilidad

MadridActualizado:

El Ministerio de Economía ha sacado a audiencia pública el anteproyecto de ley por la que se creará un marco desregulado pero controlado, conocido como «sandbox», en el que las empresas de innovación financiera digital («fintech») prueben su negocio antes de saltar al mercado. El Gobierno pondrá en marcha este mismo año esta herramienta supervisora.

El «sandbox» está pensado para empresas muy innovadoras que no están bajo ningún marco regulatorio. Este laboratorio les permite desarrollar su actividad como proyecto piloto: de forma controlada por los supervisores, no regulada, durante un tiempo y en volúmenes limitados, para comprobar su viabilidad antes de obtener la licencia. Con ello se busca impulsar la innovación eliminando obstáculos, garantizando al mismo tiempo la estabilidad financiera y la protección de clientes e inversores.

Las empresas podrán solicitar acceso a este laboratorio a través del Tesoro público, que a su vez derivará esas peticiones al Banco de España, la CNMV y la Dgsfp, que serán las autoridades encargadas de la supervisión. En caso de superar el filtro, empresa y supervisores diseñarán un protocolo individualizado para cada proyecto piloto, en el que se definirán los límites de volumen y tiempo de la prueba, las fases y objetivos a alcanzar y el régimen de garantías para cubrir su eventual responsabilidad.

Se requerirá a las «fintech» tener «garantías financieras suficientes para cubrir la responsabilidad por los daños y perjuicios en los que pudieran incurrir», bien a través de seguros, avales bancarios o una fianza. Eso sí, inversores y consumidores dejarán por escrito su consentimiento.

Los supervisores designarán uno o varios monitores que harán el seguimiento de cada proyecto piloto. Por ello, la norma prevé que las autoridades cobren una tasa a las «fintech» para costear el servicio. Al final de la prueba, el supervisor podrá autorizar la licencia simplificando además los trámites.