Hacienda prevé que la recaudación de 2018 supere el máximo histórico de 2007

Los ingresos por impuestos de todas las administraciones alcanzarían los 276.320 millones, un 3,1% más que el récord previo al estallido de la burbuja inmobiliaria

MadridActualizado:

El Ministerio de Hacienda prevé que en 2018 España alcance la mayor recaudación histórica, superando el anterior máximo que se consiguió en 2007. Los ingresos por impuestos de acuerdo a sus estimaciones, que incluyen a todas las administraciones, cosecharán 276.320 millones de euros en 2018, es decir, 8.431 millones más que la cota alcanzada en 2007. Para este año, según los planes del Ministerio en base a la IGAE, se quedará en 262.605 millones, por lo que en 2018 repuntará de un ejercicio a otro un 5%.

A ojos de la Agencia Tributaria, la recaudación debería acabar ya este año con unos ingresos récord de 200.963 millones de euros, que supondría su máximo histórico, aunque la metodología de la IGAE es distinta. La Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) toma más ingresos de referencia y coge la imagen del todas las administraciones.

Este aumento de la recaudación se materializará, además, en un incremento de la presión fiscal. Hacienda calcula que esta subirá en 2018 del 38,1% del PIB al 38,3%, el primer repunte desde 2014. En 2015 el Gobierno aprobó una reforma fiscal que redujo IRPF y Sociedades, lo que explica este descenso de la presión.

Como fuere, el crecimiento del PIB impedirá que la presión alcance el máximo de 2007, cuando aumentó hasta el 41%. La economía ya ha logrado su nivel precrisis, por lo que el denominador es mayor, y supera el avance de los ingresos.

Para alcanzar este nivel de recaudación, el Gobierno ha tenido que subir el IVA en dos ocasiones –una, con José Luis Rodríguez Zapatero, en 2010 al aumentar el tipo general del 16% al 18% y otra, en 2012 con Mariano Rajoy, al elevarlo al 21%–, ha subido y ha bajado el IRPF y ha endurecido Sociedades con menores deducciones. Junto a ello, los ayuntamientos han aumentado más de un 70% su recaudación de IBI y la plusvalía municipal, a golpe de revaloraciones catastrales y subidas de tipos.

Las comunidades autónomas, por su parte, han hecho uso de la tarifa regional del IRPF, elevando tipos –y algunas, como Madrid, bajándolos– y han visto como impuestos ligados a la actividad y, en concreto, a la construcción como Actos Jurídicos Documentados y Tranmisiones Patrimoniales, han desplomado sus ingresos con el hundimiento de la economía para luego recuperar parte del terreno perdido a rebufo de la mejora del PIB.