España 2020, año límite para recomponer el escenario precrisis

El Gobierno planea acabar con el déficit y haber escapado del control de Bruselas cuando acabe la legislatura

MadridActualizado:

Imagine que amanece en su cama, echa un vistazo al despertador y se encuentra que marca que estamos en 2020. Al ver las noticias el paro ha bajado del 12%, el PIB sigue creciendo en el entorno del 2,5% y el déficit público es historia. No se frote los ojos: estamos en 2020. Al menos según las previsiones contenidas en el Programa de Estabilidad remitido por el Ejecutivo a Bruselas, que por primera vez incluye estimaciones de cómo el Gobierno prevé dejar la economía en el último año de la legislatura. Aquel en el que el Ejecutivo planea que se alcance la cifra de los 20,5 millones de ocupados que había antes de que estallara la burbuja inmobiliaria.

Trece años después...

El objetivo de la política económica es que la economía en tres años recupere la mayor altura posible frente a su nivel precrisis, trece años después, eso sí. Tanto las declaraciones de miembros del Ejecutivo como las propias estimaciones del Gobierno así lo reflejan. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, reseñó en la presentación que para entonces el objetivo es que el gasto público esté en por encima del 39% del PIBen el que lo dejó el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero en 2007. Los ingresos serán menores: del 40,7% de 2007 iremos al 38,7% que proyecta el Ejecutivo para 2020.

El PIB ya ha superado su nivel, pero el gran reto pendiente seguirá siendo el empleo. La tasa de paro no recuperará el 8,2% que había en 2007 y los salarios también tendrán un largo recorrido y no recuperarán el nivel de 2008 para 2020. Según las proyecciones del Gobierno en el Programa de Estabilidad, los 559.777 millones de euros de remuneración de asalariados que alcanzó en el máximo precrisis en 2008 no se recuperarán hasta 2018, si bien las rentas del trabajo representarán un 47% del PIB hasta 2020, frente al 50,1% de 2008.

El déficit será historia

Con este horizonte, la intención del Ejecutivo a tres años vista recoge otra fecha clave intermedia: abril de 2019 cuando España escapará del control fiscal de Bruselas al salir del Procedimiento de Déficit Excesivo. Si Hacienda acelera el ritmo de reducción por debajo del 3% –o incluso en este nivel– este año podría abandonar la tutela europea en abril de 2018. Ello supondrá escapar del mayor marcaje fiscal que tiene la UE para los estados, lo que eliminará la necesidad de argumentar con detalle el cumplimiento del déficit. Como fuere, España seguirá tres años más bajo la llamada regla transitoria de Bruselas por superar el límite de deuda pública, del 60% del PIB, por el que debería bajar dos puntos por año su pasivo, una meta exigente y de cumplimiento poco factible.

Pero, ¿son realistas los augurios del Gobierno? Cuánto más se aleja el foco, más imprecisas aparecen las previsiones del Ejecutivo, según los expertos consultados. Así lo asegura la Autoridad Fiscal, que cree que las estimaciones del Ejecutivo pierden tino desde 2018, sobre todo del lado de las arcas públicas. El organismo cree que el déficit del 0,5% –que el ministro Montoro señaló que sería nulo, ya que el déficit de la Seguridad Social se compensaría con el superávit de otras administraciones–, sino del 1,5%. La Airef también cree que la deuda no estará en el 92,5% que prevé el Gobierno sino que rondará el 95%.

Un escenario muy distinto

¿Se recompondrá por completo la foto de la economía que existía antes de la crisis? Los expertos y las estimaciones del Ejecutivo indican que la instantánea que encontraremos en 2020 tendrá un aspecto bastante distinto.

La Autoridad Fiscal va más allá y compara el periodo 2017 a 2020 con la situación previa al estallido de la burbuja, el periodo 1999-2002. A tenor de la Airef, las empresas y los hogares mejoran su capacidad de financiación frente a entonces, si bien la productividad avanza a niveles parecidos.

Si la tendencia continúa, la actividad estará más saneada en 2020: será menos dependiente del consumo y la construcción, y más de los servicios y las exportaciones. El Ejecutivo dibuja un escenario con superávit exterior, lo que reducirá la deuda externa de España y recortará su vulnerabilidad, aunque en otros indicadores aparece más débil. «El espacio de maniobra se ha reducido ante una crisis. No es lo mismo tener un paro del 8% y una deuda del 36% del PIB que la situación actual», cree el economista jefe para España de BBVA Research, Miguel Cardoso. María Jesús Fernández, economista de Funcas, contrapone que ahora el crecimiento es más sostenible. «Una gran parte de la economía en 2008 se sustentaba sobre una enorme burbuja de crédito», sentencia.

El horizonte está marcado en el calendario del Ejecutivo pero la economía que llegue a la meta de 2020 será muy distinta a la que arrancó la crisis.