Digitalización, la inaplazable revolución pendiente

Solo un 38% de las compañías atesora una estrategia digital formalizada

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El futuro ya está aquí, es ahora, aunque buena parte de la economía española todavía no haya asimilado que el tiempo de la prórroga se ha agotado. Mucho se ha escrito y disertado en los últimos años sobre digitalización, pero quizás faltaban datos para tener una fotografía fija del estado del proceso en nuestro país. El informe «España 4.0. El reto de la transformación de la economía digital», patrocinado por Siemens y elaborado por la consultora Roland Berger, pone cifras a las sensaciones: aún queda mucho camino por recorrer y la buenas intenciones están muy lejos de los hechos consumados. Todas las empresas españolas aseguran que tienen acceso a internet y tres cuartas partes cuenta con su propia web, pero solo una minoría utiliza procesos digitales avanzados. Apenas un 35% dispone de un ERP (sistemas de planificación de recursos empresariales), porcentaje que baja hasta el 27% en el caso de los CRM (gestión de relación con clientes). Y solo un 13% comparte información con su cadena logística. Las lagunas en la gestión digitalizada se agrandan en el caso de las pymes. Solo un 16% aprovecha las posibilidades del comercio electrónico(35% en las grandes) y un 23% compra también online.

Entre los obstáculos a la transformación digital, los empresarios señalan dos factores principales. En el ámbito interno de la empresa, la resistencia al cambio (22%); en el externo, el coste de las medidas necesarias (21%). En segundo lugar, y ambas con un 13%, estarían la falta de competencias y la ausencia de oferta adaptada en el mercado.

«A día de hoy, la inversión en I+D es del 1,2% del PIBy tenemos que llegar con rapidez al 2%»

Rosa García, presidenta de Siemens España, explica a ABC que esta «aversión al cambio» se explica con varios factores. «No es solo un rechazo desde el punto de vista tecnológico, sino también cultural. En este mundo digital cambia la forma en la que hay que dirigir la compañía, el liderazgo tiene mucho que ver con cómo se toman las decisiones y a qué velocidad. Y hay personas que quizás no se ven capacitadas tecnológicamente para ello». La sociedad en general, y las empresas en particular, parecen dominar los usos digitales básicos, pero aún están lejos de subirse con decisión en los vagones de las opociones más avanzadas. Y no conviene ver pasar de largo un tren que, según el informe de Siemens, tendría un impacto de más de 120.000 millones sobre el valor añadido bruto de los sectores ecónomicos más relevantes hasta 2025.

La tecnología está lista para aprovechar ese filón, pero las empresas aún parece dubitativas. A pesar de que entre un 80% y un 90% reconocen la importancia del cambio digital, solo un 38% de las compañías atesora una estrategia digital formalizada. El 26% ni siquiera dispone de un responsable para ese área.

Inversión y formación

«Algunas empresas no son capaces de cuantificar cuáles son las inversiones que tienen que hacer, y no siempre tienen a alguien que les pueda acompañar en ese proceso. Sienten que va a ser muy oneroso, cuando en realidad, si se acometen las inversiones de la forma correcta, muchas acaban en un retorno casi inmediato. Pero ellos siente que no saben qué inversiones hay que hacer, cómo priorizarlas», explica García sobre otra de las causas por las que la nueva arquitectura digital empresarial apenas ha pasado del esbozo.

«Muchos directivos, además de pensar que ellos no están preparados, piensan que su equipo tampoco lo está»

Esta falta de apuesta por el desarrollo digital se manifiesta también en la formación a los empleados, ya que el 20% de las empresas no realiza ningún programa en este sentido. En el 62% de las empresas que sí lo han ofrecido, sólo se han beneficiado de ella el 60% de los trabajadores. «Muchos directivos, además de pensar que ellos no están preparados, piensa que su equipo tampoco lo está. Cuando hablo con ellos, veo mucha confusión sobre lo que hay que hacer. Y tampoco tienen muy claro cuáles son los proveedores de tecnología que están en el mercado y cuáles son en los que de verdad deben confíar», asegura la presidenta de Siemens España.

A las empresas áun les falta ritmo innovador, pero el contexto tampoco ayuda. España, que ocupa el puesto número 15 a nivel mundial por volumen de PIB, se sitúa en el puesto 45 (en 2013 era el 43) en el Bussines Index del Foro Económico Mundial, un índice que mide el uso de la tecnología en las distintas economías. «El acompañamiento institucional a las empresas es muy importante. Se va a necesitar que, como país, apostemos por favorecer el I+D. A día de hoy estamos con una inversión de solo el 1,2% del PIB y tenemos que llegar con rapidez al 2% si queremos estar incluso en la media europea, porque si no nos vamos a quedar atrás», setencia García. Las cifras ratifican ese peligro. La inversión en I+D en Alemania suma un 3% y la media de la UE es del 2%. Entre 2009 y 2013, los recursos destinados a ciencia cayeron un 35%, según la OCDE. En Alemania, en el mismo periodo, se incrementaron en un 18%.

A nivel empresarial, la Agenda Digital Europea sitúa a España por encima de la media europea en digitalización, pero muy lejos de los puestos de cabeza (la posición que más se repite es octava). Pero es a nivel individual donde los resultados están muy por debajo de la media (utilización de internet, compras online, uso de banca online...). Más estadísticas nos colocan discretamente en el pelotón. La Comisión Europea ofrece un indicador agregado, el llamado Indicador de la Economía y la Sociedad digital (DESI, por sus siglas en inglés) en el que España se sitúa en 2016 en el puesto 15 entre los 28 estados de la UE. Somos líderes en penetración de smartphones, pero solo un 54% de los españoles poseen competencia digitales básicas.

Somos líderes en penetración de smartphones, pero solo un 54% de los españoles poseen competencia digitales básicas

Sin embargo, algunos sectores empresariales, especialmente los más ligados al consumo, tienen los deberes de la planificación más hechos que otros. El 91% de las empresas de Telecomunicación/Internet o el 83% de las empresas de Servicios Financieros están totalmente de acuerdo en que tienen una estrategia digital bien formalizada. En el otro extremo, sólo un 10% de las empresas de Industria o un 15% de las empresas de Infraestructuras afirman tener ese plan de accción listo. De nuevo telecos (90%) y finanzas (86%) son los sectores más convencidos de que disponen de los medios adecuados para su transformación digital. Menos de la mitad de las empresas de los sectores de Industria, Energía o Farmacéuticas y de Salud consideran «suficientes» esas herramientas a su disposición.

La brecha entre oportunidad y realidad digital también se evidencia al recabar la opinión de los directivos españoles sobre la magnitud de las oportunidades que ofrece la transformación digital y el nivel de madurez digital actual de las compañías en las que trabajan. La diferencia o «gap» de penetración digital supera el 75% en sectores como salud o transporte, seguido de energía, con un 51%, lo que refleja que existe un «importante margen de crecimiento y una manifiesta falta de aprovechamiento de las oportunidades de la digitalización», asevera García. Toca subirse al tren digital en marcha.

Objetivo único, tarea colectiva

La presidenta de Siemens España considera que para que nuestro país no siga perdiendo paso en la carrera digital, las empresas deben ser protagonistas, pero también «es muy importante entender que hay que poner algunos fondos para ayudar a ciertas compañías en ese proceso». Rosa García cita como ejemplo los fondos que se están destinando a la industria europea dentro el plan Horizonte 2020. En España ha habido algún avance, como la guía inicial que algunas comunidades ofrecen a determinadas compañías para dar sus primeros pasitos digitales. Pero el informe destaca especialmente la importancia de crear un Mercado Digital único europeo que sirva como marco regulatorio alineado con la era digital. El estudio concluye también que las empresas deben liderar el proceso;las asociaciones han de actuar como portavoces; y las administraciones como soporte. Según García, ese apoyo para volatilizar las dudas es clave, especialmente en el caso de las pymes. «Creo que es importante resaltar la importancia del acompañamiento, y empresas como Siemens estamos muy presentes en el mercado, haciendo un montón de road shows. Yo, por ejemplo, una o dos veces cada semana estoy delante de empresarios para ayudarles y quitarles el miedo y, sobre todo, darles pistas sobre cómo concretizar ese avance desde donde están ahora hasta donde quieren estar».

La formación, clave para dar el salto

El informe de Siemens resalta que la formación debería ser clave para que la digitalización de la economía cobre impulso. Su presidenta en España está de acuerdo. «Esta España 4.0 de la que hablamos necesita también una Educación 4.0, que es una eduación muy buena a nivel teórico, pero que está muy unida a la formación práctica, con una formacion dual, junto a las empresas, donde los universitarios deben realizar periodos de prácticas», destaca. Ytoca cambiar el chip desde la raíz:«Hay que implantar la formación digital, tanto de software como de hardware, desde casi párvulos, que es muy importante. También lo será que logremos crear mentes que sean capaces de entender, de convencer y trabajar de forma colaborativa», concluye García.