Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía, dando un discurso en una convención de su partido
Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía, dando un discurso en una convención de su partido - EFE

La crisis turca aboca al país a la recesión y retrae el crédito bancario

Los expertos apuntan a que, ante la falta de estímulos financieros internacionales, las entidades dejarán de prestar dinero

MadridActualizado:

Standard & Poor's no es el único que teme el retroceso de la economía de Turquía. Mientras la agencia de calificación alerta de que su PIB caerá un 0,5% en 2019, el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) va más allá y apunta directamente a la banca: cortará el crédito a consumidores y empresas.

Un informe del IIF advierte de un frenazo en los préstamos bancarios. Las entidades financieras dejarán de prestar capital en los próximos meses e, incluso, se llegará a una situación peor que la vivida en 2008-2009, dice el documento.

El Instituto explica que esto puede llegar a derivar en una «crisis crediticia que afecte a la economía doméstica». Concretamente, Sergi Lanau, economista jefe adjunto de la institución, afirma a ABC que « el riesgo de una recesión es muy alto», al tiempo que reseña que «la situación va a ir a peor. Habrá que ver qué decisiones toman en septiembre. No va a mejorar».

El flujo de crédito bancario neto en Turquía ha caído en el tercer trimestre, hasta el 10 de agosto, un 1,7% del PIB

De hecho, desde el IIF apuntan a que, antes del punto álgido del desplome de la lira el pasado 10 de agosto, ya se podía avanzar la situación. Mientras en el segundo trimestre el flujo de crédito neto tuvo un crecimiento del 1,3% del PIB, en lo que va del tercero –hasta el 10 de agosto– esta cifra ha bajado un 1,7% del PIB. «Es un cambio muy grande en un periodo muy corto que va a afectar a la economía de manera fuerte», destaca Lanau.

«Los préstamos bancarios continuarán bajando y lo veremos en los datos que obtengamos de estas semanas», explica el economista jefe adjunto del IIF. Unas cifras que tendrán efecto, según el citado informe, en la contracción de la economía.

Entre la razón principal de la contracción del crédito bancario en Turquía, desde el Instituto de Finanzas Internacionales apuntan a la retirada de financiación internacional. La crisis en el país está provocando una retirada de capitales hacia otras divisas más estables como el dólar y el euro.

Inflación

Lanau detalla también que «la inflación va a subir mucho con la depreciación de la moneda». Una tesis en línea con la mantenida por Standard & Poor's, que augura que el IPC turco alcanzará el 22% en el cuarto trimestre de 2018 y que superará el 20% de enero a marzo de 2019.

«En este tipo de situaciones la incertidumbre es tan alta que la inversión y el consumo caen. Llegará un momento en el que las exportaciones mejorarán debido a la depreciación pero lo que veremos primero es una caída fuerte del crecimiento», explican desde el IIF.

Una situación con visos de agravarse con las cifras recopiladas hasta la fecha. Aunque la lira detuvo su desplome, mantiene una depreciación de más del 35%. Todo ello pese a los esfuerzos del presidente Erdogan de mitigar los efectos inyectando en la banca 6.000 millones de dólares y después del anuncio de inversión de Catar de 15.000 millones en el país.