Corbacho augura un mal otoño tras destruirse 1.369.000 empleos en un año

CARLOS MANSO CHICOTE | MADRID
Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

El ministro de Trabajo e Inmigración , Celestino Corbacho, reconoció ayer que la mejoría en los datos del paro registrada en los último meses va a ser transitoria, y auguró un peor comportamiento del empleo en el próximo otoño. El ministro salía así al paso de las cifras hechas públicas ayer por Estadística que ponen de manifiesto que en el último año se han destruido en España 1.369.000 empleos. Aún así, consideró que estos datos están «dentro de los parámetros» previstos por el Gobierno.

Durante su comparecencia en la Comisión de Trabajo del Congreso de los Diputados,en la que rindió cuentas sobre la ruptura del diálogo social, el ministro responsabilizó a la CEOE de su «ruptura planificada», tras alcanzar un «acuerdo previo tácito» el pasado 20 de julio.

Según Corbacho, la patronal sorprendió entonces con un «programa maximalista» consistente en la reducción, entre otras reivindicaciones, de cinco puntos de las cotizaciones sociales frente a la rebaja temporal del 1,5% ofrecida por el Gobierno, y una «profunda» reforma laboral. Para Corbacho, la primera propuesta de la CEOE sigue siendo «inasumible» por implicar un gasto de más de 1.800 millones de euros, y provocar el desequilibrio de las cuentas de la Seguridad Social.

Pese a las alarmantes cifras de paro y las reiteradas peticiones de expertos y organismos nacionales e internacionales, el ministro de Trabajo volvió a rechazar la reforma del mercado laboral. «No es la solución», dijo. En concreto, argumentó que el mercado laboral español ya es flexible, y de hecho dijo que es tan flexible que «ha permitido la destrucción de más de un millón de empleos en doce meses». A su juicio el ajuste de la economía española no sería comprensible sin tener en cuenta el modelo económico basado en la construcción, al que correspondería «el grueso» de la pérdida de empleo. Corbacho se reafirmó de nuevo en la apuesta del Ejecutivo por el diálogo social y, en referencia directa a la CEOE, pidió que desaparezcan «los condicionantes y posturas intransigentes» para alcanzar un acuerdo.

La patronal no tardó en responder al ministro a través de un comunicado, en el que reclamó medidas fiscales para incentivar a las empresas a competir, y «dar una oportunidad a la recuperación del empleo». En la misma línea, señalaron que los salarios habían subido un 4,6%, bastante más que la inflación. Lo que a su juicio «limita» la competitividad de la economía.

También en esta línea se manifestó el presidente de la cámara de comercio de Madrid, que pidió a Rodríguez Zapatero que restaure el diálogo social para apoyar a la pyme.

Por su parte, CiU y PP pidieron al ministro que aborde reformas estructurales para afrontar la situación.