CNMV: «Tenemos un mal sabor de boca porque sin duda hubo una mala venta de preferentes»

El presidente del organismo, Julio Segura, se defiende y asegura que "no ha sido dejado" en su tarea de supervisión

SANTANDER Actualizado:

A las puertas del Palacio de la Magdalena (Santander) se manifiestan una veintena de titulares de participaciones preferentes. "Es normal que tengamos mal sabor de boca porque es evidente que hubo una importante práctica de mala comercialización de esos títulos", ha dicho en el interior del edificio, en un curso de la UIMP, el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Julio Segura.

A pesar de ello, Segura ha defendido la labor supervisora desplegada por la CNMV en torno a estos productos financieros. "No parece que la CNMV haya sido dejada", ha dicho. En este sentido, el regulador bursátil ha informado de que a día de hoy hay abiertos siete expediente a bancos y cajas por la venta de preferentes. Esos expedientes, según Segura, afectan al 50% de las emisiones aún vivas.

En este sentido, la CNMV asegura que en "muy pocos casos" se detectó que la entidad comercializadora no había hecho el test de conveniencia al inversor minorista. En otros, ese examen, que dictamina si el inversor tiene el conocimiento financiero suficiente para hacer la inversión, estaba mal diseñado. Y en otros casos no se informó adecuadamente al inversor de que el producto no era apto para su perfil y se firmó igualmente el contrato.

En todo caso, Segura ha insistido en que bajo el derecho de libre emisión la CNMV no puede prohibir la emisión de ningún producto financiero, por complejo que sea, si cumple la legalidad. "Una cosa es la comercialización y otra el folleto de emisión, donde estaba toda la información, estaban completos, no se encontró ningún poblema de transparencia" en ese documento que debe recoger las características del producto y entregarse al cliente, ha dicho Segura.

Con igual argumento la CNMV ha defendido su papel en la salida a Bolsa de Bankia, al ser preguntado por la posibilidad de que estuviese en su mano prohibir la operación. "Si había fallos en las cuentas, que es posible, hay que preguntarle a otros, al auditor y a la entidad", ha zanjado.