Sede de Apple en Cork (Irlanda) - REUTERS

Las claves del pulso fiscal entre Bruselas y Apple

Apple tendrá que hacer frente al pago de 13.000 millones de euros tras confirmar la Comisión Europea que Irlanda había otorgado a la tecnológica ventajas fiscales ilegales

MadridActualizado:

Apple tendrá que hacer frente al pago de 13.000 millones de euros tras confirmar la Comisión Europea que Irlanda había otorgado a la tecnológica ventajas fiscales ilegales. Así, la multinacional pagaba cantidades muy inferiores a las que debía abonar al fisco irlandés en comparación al montante que ingresan las demás empresas que tributan en el país. Por este motivo, Bruselas ha exigido a Irlanda que cobre dicha cantidad a Apple en concepto de impuestos no pagados. Estas son las claves del caso.

¿Qué ha hecho Apple?

Desde 1991, Apple llegó a un acuerdo fiscal con Irlanda para reducir su factura tributaria en el país celta. El pacto tenía especial importancia: la compañía de la manzana tiene en el país celta su sede europea a través de dos sociedades: Apple Sales International y Apple Operations Europe. Las filiales de la tecnológica en toda Europa -entre ellas, la de España- desviaban la facturación y los beneficios a la central europea de Apple en Irlanda. También los impuestos a pagar. Los acuerdos fiscales entre países son legales, siempre y cuando no beneficien exclusivamente a una empresa. De lo contrario se consideran «ayudas de Estado» que atentan contra la competencia. Este es el caso de las ventajas concedidas a Apple y la razón por la que ha actuado la UE.

¿Qué ventajas tiene Irlanda?

El país cuenta con un tipo del Impuesto de Sociedades del 12,5%, el más bajo de la UE, frente al 25% de España. Sin embargo, Apple a su vez desviaba estos beneficios a otras divisiones de la empresa, sin actividad real ni empleados que solo existían sobre el papel. Al final su tipo real efectivo fue del 0,005% en 2014. Como ayer describió la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, por cada millón de euros de beneficios, Apple pagaba solo 50 euros de impuestos. A su vez, el tigre celta es conocido por el «café doble irlandés», que permite crear una sociedad en el país que a su vez rebota su actividad a otras empresas en paraísos fiscales, y reduce aún más su factura fiscal. Ello ha provocado que numerosas tecnológicas y multinacionales como Twitter, Google y Facebook, hayan establecido su sede europea en Irlanda.

¿Cómo ha reaccionado el país?

Irlanda ha señalado que recurrirá la decisión: no quiere ingresar estos 13.000 millones -que al final son los impuestos que Apple debería haber pagado en toda Europa- por el mensaje que lanzaría a otras empresas. El país se ha beneficiado de la deslocalización de multinacionales a su territorio frente al resto de Europa, atraídas por sus ventajas fiscales. Algo parecido a lo que ha ocurrido en Luxemburgo. Como símbolo de lo que representan estas inversiones extranjeras en la economía irlandesa, el PIB del país celta creció un 26,3% en 2015, un dato inflado precisamente por la cantidad de multinacionales que se han trasladado.

¿Más países tienen ventajas fiscales?

Sí. Los acuerdos entre empresas y países para rebajar su factura fiscal estaban a la orden del día y se criticaban por su opacidad y competencia desleal. La Comisión Europea ha decidido actuar contra muchos de ellos y ha penalizado a empresas como Fiat, Starbucks o British American Tobacco a devolver impuestos por este tipo de pactos con Luxemburgo, Países Bajos y Bélgica.