Toni Roldán
Toni Roldán - EP

Ciudadanos: «La propuesta laboral del Gobierno responde a un mundo que no existe»

Entrevista con Toni Roldán, responsable económico de Ciudadanos, que defiende un contrato único y fomentar las políticas de natalidad

MadridActualizado:

Con Luis Garicano como cabeza de lista para las elecciones europeas, Toni Roldán (Barcelona, 1983) se muestra al frente del arista económico en Ciudadanos de cara a las elecciones generales. Roldán atiende a ABC en la sede madrileña del partido naranja y elude responder si se ve como ministro de Economía en el futuro Gobierno y critica las propuestas de rebajas fiscales de PP y Vox y las de subidas de impuestos de Podemos y PSOE.

—¿Cuál sería su primera medida si Ciudadanos llega al Gobierno?

—Realmente serían tres. Primero, la cuestión educativa y el capital humano en general. Ojalá pudiera salir adelante el pacto por la educación que dinamitó el PSOE. Segundo, el mercado laboral, acabar con la dualidad y la precariedad y ofrecer una estabilidad a los jóvenes. Y tercero, recuperar las instituciones para frenar la corrupción.

—¿Cuál es su propuesta fiscal?

—La clave cuando hablamos de impuestos es tener un compromiso de reformas que mantengan el crecimiento para poder bajar los impuestos porque, en una economía abierta, los gravámenes altos solo consiguen ahuyentar al capital humano y a las empresas. Nuestro objetivo es reducir el IRPF y eliminar Sucesiones. Nosotros ya hicimos una rebaja a tres millones de mileuristas en los últimos Presupuestos. Y lo hicimos cumpliendo con el déficit y con Europa. Es el mismo populismo decir que vas a gastar más sin explicar cómo cuadrar el déficit que anunciar bajadas de todos los impuestos.

—¿No es populismo garantizar la subida de las pensiones al IPC sin trabajar sobre su sostenibilidad?

—En España tenemos un reto demográfico gigante. Es cierto que hay que asegurar que aquellos que han trabajado toda su vida mantienen su poder adquisitivo. Pero tampoco podemos decir que vamos a subir las pensiones y taparnos los ojos sin decir cómo. Tenemos un sistema de reparto y, si los que aguantan el sistema son el mercado laboral más precario de Europa, ello acabará con las pensiones. Hay que emprender reformas laborales que permitan mayor estabilidad en la contratación. Necesitamos un contrato único que elimine ese muro invisible que impide a los jóvenes progresar y políticas que favorezcan la natalidad y la reducción de la brecha generacional.

—¿Y en el corto plazo?

—En el corto plazo hacen falta medidas que incorporen la evolución demográfica y del PIB, además de otras para ayudar a compatibilizar la prolongación de la vida laboral con el cobro de la pensión. Hay muchos trabajadores que se han quedado en paro en los últimos años de la crisis, y por tanto sus pensiones serán más bajas porque incidirá en su cálculo aunque a lo mejor tienen una vida laboral de 40 0 45 años.

—¿Apoyarían tomar toda la vida laboral para el cálculo de la pensión?

—Sí, lo apoyaríamos.

—¿Qué le parece la subida del salario mínimo?

—Forma parte de la política económica populista que ha llevado el PSOE en los últimos tiempos. Lo lógico es que el salario mínimo suba con la productividad de la economía. Si no, generas desempleo. Estamos en un mundo en que cada vez es más difícil ingresar un salario digno y eso es un problema grave, pero hay soluciones mucho mejores. Nosotros proponemos los impuestos negativos o el complemento salarial, una especie de seguro contra la precariedad que consiste en hacer que, por debajo de un determinado nivel de renta, que se fija en torno a los 17.000 o 18.000 euros, en vez de pagar impuestos recibes una transferencia del Estado.

–Ustedes empujaron a una tasa Google cuando gobernaba el PP para que se aprobase antes de octubre, pero ahora la critican. ¿Qué posición tienen?

–Sería ridículo implantar una tasa Google en el ámbito nacional, ya que lo que vas a conseguir es que las empresas se vayan al país de al lado. Es ridículo intentar batallar tu solo, defendemos hacerlo con Europa.

–Mantienen eliminar las diputaciones

–Las diputaciones son unas instituciones anacrónicas, una vez que ya tenemos las comunidades autónomas y los municipios. Ahora tenemos hasta seis niveles de administración y eso no va a ningún sitio. En este país se habla mucho de gastar más, pero hay que empezar a hablar de gastar mejor, de evaluar las políticas públicas, las subvenciones y las instituciones