Colas en las gasolineras portuguesas
Colas en las gasolineras portuguesas - EFE

Cientos de portugueses repostan en gasolineras españolas por la huelga de sus transportistas

La población lusa teme que los paros, que empiezan hoy, causen un desabastecimiento

CORRESPONSAL EN LISBOAActualizado:

Los carburantes ya escasean en Portugal, justo cuando arranca hoy 12 de agosto una huelga de transportistas -indefinida, según las centrales sindicales convocantes- que amenaza con colapsar el país vecino. La distribución en supermercados también se va a ver afectada y hasta los «chalecos amarillos» han anunciado que entrarán en escena para bloquear los accesos al emblemático Puente 25 de Abril, en Lisboa.

De modo que las vacaciones de agosto se presentan con un conflicto que se ha ido enconando en las últimas semanas, sobre todo porque el Gobierno rechaza plegarse a las exigencias de los trabajadores, que pasan por pedir la inclusión de los extras y los subsidios en el salario base.

La situación se dibuja complicada y apenas se ve la luz al final del túnel que debe llevar a las soluciones… al menos en el contexto actual. Así las cosas, el primer ministro, el socialista António Costa, se ha visto obligado a citar al gabinete de crisis, ese llamado a reunirse en los momentos más excepcionales para la nación lusa. También se dirigió públicamente a los ciudadanos para decretar de manera oficial la crisis energética en todo Portugal, operativa desde la madrugada del pasado viernes al sábado (días 9 y 10 de agosto) hasta el próximo miércoles 21.

Y todo porque se ha instalado entre la población el pánico al desabastecimiento, tanto de combustible como de comida. De hecho, la Federación de Industrias Alimenticias ha advertido que, desde mitad de la semana, pueden vivirse episodios de escasez de productos para bebés, lo que más preocupa y que encabeza todas las prioridades. Para evitar males mayores, el Ejecutivo portugués ha fijado servicios mínimos del 100% para instalaciones como aeropuertos, puertos, servicios de seguridad, bomberos y emergencias médicas, del 75% para transporte público y del 50% para el suministro general de ciudadanos.

Pese a ello, las colas en las gasolineras se han sucedido a lo largo de todo el fin de semana y han disparado el éxodo de los portugueses que viven cerca de la frontera con España para aprovisionarse en toda la franja que va de Galicia y Zamora a Extremadura y Huelva, pasando por Salamanca. El caos asoma a la vuelta de la esquina y un total de 339 puestos han agotado sus existencias de gasolina de norte a sur. Además, se han publicado listas con otros 341 que han garantizado abastecimiento a lo largo de estos días.