Alibaba tiene un gigantesco campus en Hangzhou, ciudad natal de su fundador, el magnate Jack Ma
Alibaba tiene un gigantesco campus en Hangzhou, ciudad natal de su fundador, el magnate Jack Ma - PABLO M. DÍEZ

AliExpress abre su zoco global a las pymes españolas

Los vendedores nacionales ya pueden registrarse en este portal de comercio electrónico con 120 millones de usuarios

Enviado especial a Hangzhou (China) Actualizado: Guardar
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Con cien millones de productos ofrecidos por pequeñas y medianas empresas y 120 millones de usuarios, AliExpress es uno de los mayores portales de ventas por internet del mundo junto a Amazon y eBay. Un zoco virtual con el que el gigante chino Alibaba quiere conquistar también el mercado internacional. Mientras el doméstico lo tiene copado con su portal Taobao, en el extranjero le quedan aún muchas posibilidades para seguir ampliando el negocio.

Los vendedores que había hasta ahora en AliExpress eran en su mayoría tiendas o particulares chinos que ponían a la venta sus artículos en todo el mundo, menos en China, donde funciona Taobao. Aunque también había extranjeros, debían tener su empresa registrada en China. Desde marzo, la plataforma se ha abierto a vendedores de cuatro países: Rusia, Turquía, Italia y España.

Mientras Rusia es el mayor mercado para AliExpress y Turquía es un importante centro manufacturero, Italia cuenta con numerosas marcas de prestigio internacional y España presenta otras ventajas muy jugosas. «España es una potencia en moda y diseño dentro de la zona euro y tiene fuertes lazos económicos con Latinoamérica, así como muchas pequeñas y medianas empresas (pymes) que necesitan una plataforma para salir al extranjero», explica el director nacional de AliExpress, William Wang, en la sede de la compañía en Hangzhou, provincia costera de Zhejiang.

Aunque las ventas por internet suponen solo el 5-6% del comercio al por menor, muy por debajo del 20% que alcanzan en China, AliExpress es el segundo portal de este tipo en España y cuenta ya con cinco millones de usuarios en su aplicación para móvil y portal de internet. En los solo tres meses que lleva abierto a los comerciantes españoles, ha captado ya un millar de vendedores que ofrecen un millón de artículos nacionales.

«El registro tarda menos de una semana porque hay que enviar los permisos pertinentes, pero queremos hacerlo de forma inmediata gracias a un completo banco de datos. Para finales de año, nuestro objetivo es llegar a los 10.000 comerciantes», anuncia Wang, quien desgrana el proceso para apuntarse a esta plataforma.

Alibaba tiene un gigantesco campus en Hangzhou, ciudad natal de su fundador, el magnate Jack Ma
Alibaba tiene un gigantesco campus en Hangzhou, ciudad natal de su fundador, el magnate Jack Ma - PABLO M. DÍEZ

En este primer año fiscal, que concluye en marzo de 2020, el registro es gratuito y los comerciantes solo tienen que pagarle a AliExpress una comisión de entre el 5 y 8% por cada venta que hagan. A cambio, la plataforma pone a disposición de los vendedores clases por internet para montar sus tiendas en el ciberespacio y herramientas de traducción inmediata en inglés, francés y español para que los comerciantes se comuniquen con sus clientes. «Además, en nuestra aplicación tenemos una base de datos con más de 50 millones de artículos que se pueden buscar con una foto», detalla el director de Tecnología, Weijie Li, con una imagen genérica de un jarrón del que enseguida aparecen miles de referencias.

Para llevar estos artículos a sus compradores, AliExpress se ha aliado con Correos, que le permite llegar a toda España y el extranjero, y El Corte Inglés, que cuenta con una amplia red de tiendas y distribución. Con el fin de acortar los plazos de entrega, dispone al norte de Madrid de un almacén de 10.000 metros cuadrados donde guardar buena parte de sus productos mientras llegan los pedidos.

Junto a la logística y las promociones, que dan visibilidad a los artículos en internet en apartados especializados como Plaza, otro de los retos es el pago internacional, que exige la conversión de monedas fuera de la zona euro.

De resolver estos problemas se encargan los empleados que trabajan en el enorme campus de Alibaba en Hangzhou, ciudad natal de su fundador, Jack Ma, uno de los magnates más ricos de China. Entre edificios de diseño rodeados por frondosos humedales, pululando por amplias plantas con decoración moderna a lo Silicon Valley, jóvenes con ordenadores Mac y Lenovo bajo el brazo diseñan el futuro de las ventas por internet.